Es inmigrante la primera concejal latina en silla de ruedas en EEUU

Mary Zendejas, nacida en Michoacán, no ha permitido que sus limitantes físicas y la discriminación la detengan; ahora es una de las representantes de Long Beach, una de las ciudades más importantes de California.

Mary Zendejas es  concejal de la ciudad de Long Beach desde el 3 de diciembre de 2019. (Araceli Martínez/La Opinión).
Mary Zendejas es concejal de la ciudad de Long Beach desde el 3 de diciembre de 2019. (Araceli Martínez/La Opinión).
Foto: Araceli Martinez / Impremedia

Mary Zendejas, una inmigrante mexicana, a quien sus padres trajeron a Estados Unidos siendo una niña en busca de una cura a la parálisis que la atacó en sus primeros meses de vida, es desde diciembre la primera latina concejal en silla de ruedas de toda la nación.

El 5 de noviembre del 2019 fue electa por los votantes. Un mes después, el 3 de diciembre hizo su juramento como concejal de la ciudad de Long Beach en el condado de Los Ángeles. Reemplazó a la concejal Lena González en el Distrito 1 del Concejo de Long Beach quien dejó el escaño para ir al Senado de California.

“Nunca me miré en la política. Por eso me encanta cada segundo que estoy aquí porque siento que hago algo para las personas que no tendrían ayuda sino fuera por mi dedicación a esta posición”, dice Mary emocionada.

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La recién juramentada concejal de Long Beach nació hace 49 años en Michoacán, México. A los ocho meses contrajo polio – una enfermedad infecciosa que afecta el cerebro y la columna vertebral, y causa parálisis -. Sus padres la trajeron a los tres años de edad a Los Ángeles a donde fue sometida a terapias y cirugías.

La necesidad de darle una mejor calidad de vida, los hizo quedarse a vivir en Los Ángeles. La Amnistía de Reagan en 1986 permitió a la familia obtener la residencia. 

Mary Zendejas quiere crear políticas para atender el problema del desamparo, vivienda para la gente de bajos ingresos y bajar el crimen. (Araceli Martínez/La Opinión).

Mary creció entre Compton y el sur de Los Ángeles.

Cuando fue aceptada para estudiar Comunicación en Cal State Long Beach, comenzó su proceso de independencia.

“Yo me fui a vivir a los dormitorios de la universidad. Fue muy difícil porque no quería ser una carga. Quería independizarme de mis padres. Lo que me gustó mucho de Long Beach, fue que los autobuses del transporte ya eran accesibles para las personas con discapacidad”, explica.

Cuando se graduó, no le fue fácil encontrar un empleo. “Había muchísima discriminación. Muchas veces me desanimé, me ponía triste. Fui a muchas entrevistas que yo sabía que no me estaban aceptando por mi discapacidad”, recuerda.

Mary Zendejas quiso que dos miembros de la comunidad, Hilda y Javier Ortiz le tomaran el juramento. (Cortesía).

“Lo que funcionó para mí es que fui voluntaria por mucho tiempo. Ayudé a una organización no lucrativa del Centro Médico de St. Mary’s. Ellos vieron la calidad de mi trabajo y cómo les ayudé con un programa para personas embarazadas. Así que buscaron fondos para crearme una posición en el hospital”, dice.

Esos parecían haber sido los mejores años de su vida. Mary se sentía que había logrado sus sueños, ser una mujer independiente aún con una discapacidad. Sin embargo, todo se vino abajo cuando sufrió una caída que la incapacitó para trabajar por meses que se hicieron años.

“Me sentí muy mal porque me convertí en lo que yo no quería ser, una mujer dependiente de todos”, cuenta.

Mart Zendejas ganó el concurso de Miss Wheelchair California en 2012. (foto suministrada)

Un concurso de belleza

Lo que nunca imaginó es que un concurso de belleza para mujeres en sillas de ruedas, la iba a sacar de la profunda depresión en la que estaba sumergida.

“Fue una amiga paralítica del cuello hacía abajo la que me habló del concurso Miss Wheelchair (Señorita en Silla de Ruedas). Verla tan entusiasmada, me alegró mucho. Dije, yo tengo mis manos, mis brazos, todo lo puedo usar, aunque no tenga fuerza en mis piernas”, dice.

Darse cuenta de todo lo que ella tenía, la hizo recordar que además contaba con un título universitario, y era tiempo de ponerlo a trabajar.

Así que empezó por el camino que ya conocía, el voluntariado.

“En 2010, empecé a donar mi tiempo a bibliotecas, a personas que no sabían usar las computadoras o hablar inglés”, dice.

Fue además invitada a participar en el concurso Miss Wheelchair. “Me animé porque la organizadora dijo que más que un concurso de belleza era para quienes luchan por personas con discapacidad”.

Mary ganó Miss Wheelchair California en 2012; y en el concurso nacional obtuvo el tercer lugar. “Me ayudó muchísimo en mi autoestima y a superarme”, dice. Al grado que hizo realidad su sueño de formar una organización para personas con discapacidad que son profesionales y trabajan. “Yo quería un grupo especial para quienes tienen los mismos obstáculos que yo, que, al vernos en sillas de ruedas, no nos contratan, y para motivarlos especialmente a los jóvenes”, dice.

Mary Zendejas fue voluntaria de la campaña para alcalde de Long Beach, Robert García. Foto cortesía)

¿Cuándo entra la política en su vida?

Todo comenzó porque tenía una amiga con discapacidad Cynde Soto de la que se sentía muy orgullosa y quien fue reconocida por el alcalde de Long Beach, Robert García, cuando era concejal y a quien ella había conocido en la universidad. Incluso fue jurado del Concurso Miss WheelChair que ella ganó.

Durante su campaña para alcalde me involucré como voluntaria, organizando y haciendo llamadas a los votantes. Cuando ganó me invitó a formar parte de su equipo de transición para conectar con recursos a la población con discapacidad”, dice.

Después la nombró a la mesa directiva de la Agencia del Transporte de Long Beach. “Fue un honor tan grande porque nunca había habido una persona con discapacidad de toda la vida en ese cargo”.

Al mismo tiempo que ayudó a Robert García, apoyó en la campaña a Lena González para concejal por el distrito 1 del Concejo de Long Beach, la posición que ella ocupa ahora. Fue entonces cuando Lena, pronosticó que Mary sería la siguiente concejal en ese asiento. “Tú serías perfecta”, me dijo. “No, no, no”, le respondió, pensando que su papel estaba limitado a echarle porras y ayudar a todos los políticos.

Mary Zendejas, quiere hacer una diferencia positiva como concejal de Long Beach. (Araceli Martínez/La Opinión).

Cuando se decidió a entrarle a la política, trabajaba en una compañía de suplementos médicos, pero solía ir mucho al Concejo a abogar por la vivienda accesible.

“Una amiga me dijo que yo podía hacer más del otro lado que si me quedaba como defensora”, dice.

Se lo confió a su hermano David. “Me encantaría ver el nombre Zendejas por todo lo alto”, le dijo para animarla.

Pero a Mary la asaltaban los miedos

“¿Cómo me va a ver la gente? ¿Confiarán a mi siendo yo una persona discapacitada? ¿Iré a tener los votos?”, se preguntaba.

Mary Zendejas enfrentó una campaña dura y con críticas, pero se alzó con el triunfo debido a su trabajo de años por la comunidad. (Cortesía).

El alcalde de Long Beach la apoyó y le advirtió que una campaña era demasiado trabajo, pero acostumbrada a trabajar dos o tres veces más por su discapacidad, no le importó.

Reemplazó el no poder ir puerta por puerta, con el envío de volantes por correo. No todas las aceras le permiten desplazarse en su silla de ruedas. A cambio inundó con llamadas telefónicas a los votantes y llevó a cabo muchas reuniones comunitarias.

En su mensaje de campaña hablaba de los sacrificios de sus padres María Evelia y Eliodoro Zendejas para sacar a la familia adelante y apoyarla, dice.

Y tras resistir las críticas que la señalaban como una candidata del establecimiento, algo que en un principio la ofendió porque ella se considera una persona de la comunidad, Mary venció a sus ocho contrincantes.

Mary Zendejas recaudó 100,000 dólares en su campaña para concejal de Long Beach. (Araceli Martínez/La Opinión).

El 3 de diciembre, le tomaron el juramento Hilda y Javier Ortiz, dueños de Kress Market, un mercado que se ha transformado en el corazón de la comunidad. “Nunca se había visto que personas de la comunidad le tomaran el juramento a un concejal en una ceremonia en español e inglés”, dice Mary.

Y enfatiza que sus prioridades son la vivienda accesible para personas de bajos recursos, evitar los desalojos, reducir el desamparo y el crimen que son los principales problemas de su distrito 1 que está en el centro de Long Beach.

“Hasta el día de hoy, siento que estoy viviendo un sueño. Tengo muchas ganas de trabajar y hacer una diferencia. Quiero ser una concejal para todos no solo para las personas con discapacidad sino también para que los inmigrantes indocumentados se sientan parte [de la sociedad]”, agrega.