La Candelaria una tradición que las mexicanas no olvidan

Aunque aquí en EE UU, muchas ya no siguen la costumbre católica de llevar a bendecir al niño Dios, no se olvidan de sus comidas

Algunas de las integrantes del grupo Mexicanas en Los Ángeles se reunieron para celebrar el Día e la Candelaria. (Araceli Martínez/La Opinión).
Algunas de las integrantes del grupo Mexicanas en Los Ángeles se reunieron para celebrar el Día e la Candelaria. (Araceli Martínez/La Opinión).
Foto: Araceli Martínez / Impremedia

Viridiana Díaz Padilla se reunió con poco más de diez amigas, integrantes del grupo “Mexicanas en Los Ángeles” para celebrar el Día de la Candelaria, nada menos que comiendo los tradicionales tamales.

“En México nunca lo celebré, pero cuando me fui a vivir a Londres y sobre todo cuando me convertí en mamá de tres, aprendí a respetar la tradición porque quería que mis hijas la conocieran y supieran su significado”, dice Viridiana, una mexicana que vivió diez años en Londres y lleva dos años en Los Ángeles.

“Yo siempre hago los tamales, pero este año, mis amigas votaron porque se los mandáramos a hacer a mi tía porque dicen que los de ella saben más buenos que los míos”, dice riéndose.

Krizia Pacheco y Viridiana Díaz celebraron el Día de la Candelaria con los tradicionales tamales. (Araceli Martínez/La Opinión).

El Día de la Candelaria se celebra el 2 de febrero, y es un festejo muy cercano al corazón de los inmigrantes mexicanos. La tradición católica indica que ese día se viste al niño Dios y se lleva a la Iglesia para ser bendecido. La costumbre es que a quien le toca el niño en la rosca de reyes del 6 de enero, invita los tamales el Día de la Candelaria.

A Viridiana, le tocaron cuatro niños Dios, y muchas de sus amigas también se lo encontraron en la rosca, por lo que de manera democrática acordaron que el costo de los 90 tamales que mandaron hacer, sería dividido entre todas.

“Honestamente para mi el Día de la Candelaria son tamales. Pero si mi hija, me pregunta, le digo que hoy es el Día que se levanta el niño Jesús. Es una tradición católica. Es la cuarentena de cuando nació. Hoy lo llevas a la Iglesia a que lo bauticen”, explica.

Viridiana Díaz celebró por anticipado el Día de la Candelaria con sus amigas. (Araceli Martínez/La Opinión).

Esta mexicana dice que ella celebra la fecha, invitando a amigos y familiares a su casa.

“Compartimos comida e historias de la infancia porque todas somos de diferentes estados de México, y cada una cuenta cómo lo celebran”, dice.

Por increíble que parezca, Krizia Pacheco Padrón, la organizadora del grupo “Mexicanas en Los Ángeles”, festejó por primera vez en su vida el Día de la Candelaria.

Originaria de la ciudad de México con 15 años de residencia en Los Ángeles, dice que en su casa no se acostumbraba.

Su primera vez celebrando a la Candelaria, se la pasó, dice, contenta, platicando tranquila.

“Me comí mis tamales con un atole de piña que también era la primera vez que lo tomaba”, observa.

La pasó tan bien, que asegura, esta fiesta tradicional la quiere celebrar todos los años.

Un grupo de amiga mexicanas se juntan para celebrar el Día de la Candelaria. (Araceli Martínez/La Opinión).

A diferencia de Krizia, la también mexicana Rosa Ismerio, quien emigró hace diez años a Los Ángeles, siempre ha festejado el Día de la Candelaria.

“En mi casa en la ciudad de México, se celebra con una reunión familiar; y de acuerdo a la tradición católica vestíamos al niño con diferentes personajes”, dice.

“Como mi mamá teje, ella le hacía sus túnicas de los personas con los que uno se conecta. Había mucha libertad para elegir. Una vez lo vestimos hasta de Benito Juárez”, platica.

Las mexicanas saborearon tamales de carne de res, pollo y de rajas con queso. (Araceli Martínez/La Opinión).
Comer tamales es la tradición mexicana del Día de la Candelaria. (Araceli Martínez/La Opinión).

Lo que es más, cuando ella se graduó de la universidad, le puso al niño Dios, una toga y un birrete.

Este año, Rosa se juntó a celebrar con integrantes del grupo de “Mexicanas en Los Ángeles”.

“Me la pasé muy bien. Son amigas mexicanas que casi no tienen familia aquí en este país. Llegamos con los hijos a celebrar la ocasión y nos sentimos como en familia”, dice.

Y agrega que realmente para ella el festejo de la Candelaria son momentos inolvidables que cuando estás fuera de México sin los seres queridos, los amigos se convierten en familia.