El acoso se denuncia en tendederos

Alumnos de Baja California ‘cuelgan’ sus quejas; hasta ahora el resultado ha sido la baja de al menos cuatro maestros

Alumnos de la facultad de medicina de UBAC revisan las denuncias colocadas en su centro de estudios. / fotos: Manuel Ocaño.
Alumnos de la facultad de medicina de UBAC revisan las denuncias colocadas en su centro de estudios. / fotos: Manuel Ocaño.
Foto: Impremedia

Estudiantes de diversas escuelas en Baja California llevan a cabo un movimiento llamado “tendederos del acoso” o “tendederos de denuncias”, que consiste en colocar —como lo que se hace con el papel picado— las historias o frases para que otras personas se enteren de lo que vivieron.

Esta iniciativa ya obligó a dar de baja y a la renuncia de cinco profesores universitarios.

“Lo que pasa es que muchas alumnas han denunciado acoso y los directivos no hacen nada; lo encubren”, explica una estudiante del Centro de Estudios Tecnológicos, Industriales y de Servicios (Cetis) 58 de Tijuana, en México.

“Lo único que pedimos es justicia, que ya no estén tapando [encubriendo] a los acosadores”, dijo.

Y agrega que como la dirección y los servicios administrativos, y el campus nivel bachillerato han ignorado sus denuncias, recurrieron al movimiento de “tendederos”, que cada vez les reporta mejores resultados.

El movimiento comenzó después de la jornada contra la violencia a las mujeres en México, que incluyó manifestaciones el domingo 8 de marzo —el Día Internacional de la Mujer— y la protesta del 9 del mismo mes, donde las mujeres se ausentaron de centros de trabajo, escuelas e incluso dejaron de trabajar dentro de sus hogares.

Al día siguiente, comenzaron a hacer los tendederos, cuyo objetivo es exponer —como se hace con la ropa lavada cuando se pone a secar al sol.

Las denuncias no solo son contra maestros, si no también contra personal administrativo y compañeros.
El personal que se encarga de cuidar el bienestar de las alumnas tampoco ha quedado exento del movimiento.

Las jóvenes cuelgan cuerdas en sus planteles o campus y sobre ellas colocan denuncias anónimas de acoso en las que identifican a los acusadores.

Cuentan que el método les ha resultado tan efectivo, que la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) dio de baja a cuatro profesores; mientras que uno más renunció al cargo.

El rector de la universidad, el profesor Daniel Valdez Delgadillo, informó que tres de los profesores quedaron fuera del campus de Tijuana, uno en Ensenada y uno en la capital del estado, en Mexicali.

En los centros de estudios, las alumnas protestan con tendederos por escuelas y se rotan por turnos.
Esta semana, por ejemplo, tocó el turno a la Facultad de Medicina en Tijuana.

En algunos colegios de nivel de bachillerato, el equivalente a highschool, todas las alumnas que desean protestar lo hacen al mismo tiempo.

De acuerdo con la joven que habló en el Cetis 58, desde que comenzaron los tendederos, inclusive ex alumnas del plantel se han comunicado con las actuales estudiantes para darles su apoyo moral.

“Esto ha sido desde siempre, pero estamos cansadas y queremos que termine”, dijo.

Las denuncias colgadas en tendederos exhiben actos de acoso lo mismo de parte de profesores que de personal administrativo, vigilantes de campus e inclusive denuncian a compañeros que las acusan.

Las historias se encuentran colgadas en diversas universidades de Baka California.

También afuera de las escuelas

El movimiento está en todo el estado de Baja California.

En Tecate, grupos las estudiantes decidieron llevar las denuncias fuera de las escuelas. Instalaron su tendedero en el kiosko, en pleno centro de la ciudad, a solo unos pasos del palacio de gobierno municipal.

Las autoridades se abstuvieron de retirar las denuncias anónimas a la espera de que el Instituto Estatal de la Mujer y el Instituto de Juventudes, entre otras instituciones, atiendan esos reclamos.

El rector universitario comentó que si las denuncias son tan fuertes que llevan a suspensiones de profesores, las jóvenes estudiantes podrían hacer el esfuerzo de presentar denuncias formales ante las autoridades.

Sin embargo muchas estudiantes dijeron preferir el anonimato, porque han encontrado que quienes podrían confirmar sus denuncias se ponen a favor de los denunciados.

En una escuela, por ejemplo, la doctora encargada de cuidar el bienestar integral de las alumnas las ha culpado de provocar el acoso, tal vez por su forma de vestir.

Las estudiantes terminan por incluir en tendederos a empleados como esa doctora.