Trabajadores de los restaurantes pierden empleo por el coronavirus

Al cerrarse el servicio para servir en la mesa, los dueños han tenido que dejar ir a muchos meseros y empleados de las cocinas
Trabajadores de los restaurantes pierden empleo por el coronavirus
Muchos trabajadores de la industria de restaurantes han perdido sus empleos o han visto mermadas sus horas de trabajo debido al coronavirus. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Debido a la epidemia del coronavirus, en las dos últimas semanas, David Chávez miró con angustia como su horario de trabajo en la cocina de un restaurante de pollos y waffles en Los Ángeles, se redujo de 40 horas a la semana, a solo diez horas, si bien le va.

“La verdad, estoy muy preocupado. Lo único que me queda es cuidar cada dólar para comprar la comida básica. Antes me tomaba un café en la calle. Ya ni eso puedo”, dice.

Como David, miles de trabajadores de la industria de restaurantes en California, han sido dados de baja de sus labores a causa de la orden emitida por las autoridades del estado que prohíbe el servicio en las mesas, y solo autoriza la venta de comida para llevar o entregar. Con esta medida se busca prevenir la propagación de la epidemia, pero eso le ha costado el empleo a meseros y trabajadores de las cocinas en la industria restaurantera.

Erendira Téllez pierde su trabajo como cocinera a causa del coronavirus. (Foto cortesía)

David trabaja en un restaurante en la comunidad de Inglewood al sur de Los Ángeles. Es un inmigrante de El Salvador y es padre de dos hijos de diez y cinco años. La situación económica se han complicado en su casa, porque a su esposa también le cancelaron todas sus citas para la limpieza de casas.

“Uno se queda sin trabajo, pero las obligaciones de pago no se detienen. El gobernador del estado dijo que hablemos con nuestros caseros para explicarles la situación. Pero yo le dije al arrendador lo que estaba pasando, y me respondió que la renta se paga igual. Lo único que el gobierno va a hacer es detener los desalojos, de todos modos uno tiene que cumplir. No nos perdonan la renta por estar desempleados”, señala.

David paga 1,800 dólares cada mes por un departamento de dos recámaras. Además de su esposa, y dos hijos, en su hogar vive su padre y una tía, que son adultos mayores que no trabajan, y a quien él y su esposa sostienen.

El alivio anunciado por el gobierno federal de más de 1,000 dólares solo va a beneficiar a un grupo y a otros no”, se lamenta.

La gente ya no sale a comer desde que se prohibió a los restaurantes servir comida para evitar la propagación del coronavirus. (Getty Images)

Miedo 

Al igual que David, Pedro Rodríguez, un inmigrante de Sonora, México, ha visto reducidas sus horas de trabajo como freidor en un restaurante angelino, a diez o cinco horas por semana.

“En cada turno, éramos como 40 empleados normalmente; a partir de la cuarentena, somos como cuatro o cinco trabajadores solamente”, dice.

Si piensa en el presente, Pedro asegura que se siente bien, pero cuando recuerda que el siguiente cheque de su salario va a ser insuficiente para pagar la renta, se empieza a preocupar.

“Yo rento un cuarto en una casa en Hawthorne – una ciudad al suroeste de Los Ángeles -. Ya desde antes del coronavirus, me habían dicho que la renta aumentaba de 575 a 600 dólares a partir de abril. El dueño no nos ha dicho que por la epidemia, va a dar marcha atrás al incremento”.

Y realmente no sabe qué va a pasar con su vida, porque para inmigrantes como él, no hay ningún apoyo para quienes tiene un número de identificación personal (ITIN). Pedro lleva 23 años trabajando y pagando religiosamente sus impuestos cada año, con la esperanza de que si viene una reforma migratoria, él pueda demostrar que ha sido un trabajador responsable y salir de las sombras.

El número de empleados en restaurantes se ha reducido drásticamente debido al coronavirus. (Getty Images)

Desesperación

Erendira Téllez se siente desesperada porque la acaban de descansar en su trabajo como cocinera en un restaurante en el centro de Los Ángeles.

Yo no puedo solicitar desempleo, así que le voy a rogar al patrón para ver si me puede dar aunque sea algunas horas. Ellos generan su riqueza con nuestro trabajo y deben ser agradecidos con los trabajadores”, dice.

Es el segundo día que está sin trabajo, y trae la ansiedad a todo lo que da. “Ojalá esto pase rápido porque yo ayudo a mi hermana con la renta y las cuentas”, confía nerviosa.

Ella vive con tres sobrinos, menores de edad, su hermana y su cuñado a quienes también les cancelaron sus trabajos de limpieza. Entre los tres, pagan la renta de 1,985 dólares por un departamento en el barrio de Highland Park de Los Ángeles. 

Solo unos cuantos trabajadores han logrado mantener su trabajo en estos tiempos del coronavirus. (Aurelia Ventura/La Opinión).

Trabajadores afortunados

Elliot Quiroz de origen peruano trabaja como manager de Les Sisters, un restaurante especializado en comida de Nueva Orleans en Chatsworth, un barrio al noroeste del Valle de San Fernando en Los Ángeles. Él se siente afortunado porque en medio de la crisis de salud, aún tiene empleo debido a que han tenido mucho éxito con las comidas para llevar.

Aún así, de 14 empleados que formaban el equipo de trabajo, se han quedado con cuatro de tiempo completo, a tres los descansaron, y al resto los están rotando para que trabajen por unas horas y no se queden con las manos vacías, sin nada que llevar a sus familias.

“Es la gente de la cocina la que más tiene trabajo, y por suerte que la comunidad ha respondido dando un poco más de propinas”, dice. 

Elliot considera que ha sido la solidaridad de la comunidad de Chatsworth lo que los ha mantenido con trabajo, pero también cree que el hecho de que sirvan porciones grandes, y que el platillo más caro cueste 30 dólares y alcance para que coman hasta tres personas, les ha ayudado a no cerrar.

La Asociación de Restaurantes de California reportó que antes del coronavirus, tenían registrados más del 90,000 restaurantes en el estado con 1.4 millones de trabajadores. En los últimos cinco años hasta 2019, los ingresos de esta industria aumentaron alrededor de 3.8% cada año hasta 86.5 mil millones de dólares.

La Opinión solicitó al Departamento del Empleo de California (EDD), los números de cuántos trabajadores de la industria de restaurantes han solicitado los beneficios del desempleo, pero de momento no ha habido una respuesta.