3 mil empleados de hospitales públicos de Nueva York se han reportado enfermos con coronavirus u otros males

Una red de clínicas sospecha que algunos piden un reposo no justificado para evadir la estresante labor actual

Los centros de salud siguen desbordados
Los centros de salud siguen desbordados
Foto: JUSTIN LANE / EFE

Unos 3 mil empleados del sistema de hospitales públicos de la ciudad de Nueva York se han reportado enfermos y de ellos al menos 924 han sido confirmados con COVID-19, según los últimos datos publicados el miércoles.

Es una realidad que agrava la posibilidad de atención en los colapsados hospitales de la ciudad, a la cabeza de la pandemia mundial.

NYC suma 111,424 mil contagios, con 6,840 muertes confirmadas y 4,059 “probables”, hasta el martes 14.

“Nuestros valientes trabajadores de atención médica esenciales continúan yendo más allá para mantener seguros a los neoyorquinos en nuestros hospitales, clínicas y hogares de ancianos. Todos los días y todas las noches vienen a trabajar y se dedican a la atención, el tratamiento y el apoyo de sus pacientes”, dijo en un comunicado Health + Hospitals, que administra una red de 11 hospitales públicos e instalaciones y clínicas de atención en NYC.

Estos son tiempos comprensiblemente aterradores, y todos nos estamos uniendo para poder salvar a más neoyorquinos”, dijo el comunicado. La fuerza laboral de Health + Hospitals fluctúa entre 39 mil y 45 mil trabajadores.

La ciudad acaba de comenzar a realizar pruebas periódicas de sus trabajadores de la salud para detectar el coronavirus. Hasta ahora se aplican a los empleados de hospital que no tienen síntomas y que brindan atención directa a pacientes contagiados, en su trabajo o en su propio hogar, detalló New York Post.

Las mismas pruebas estarán abiertas para todos los trabajadores de la salud a partir del 22 de abril.

Adicionalmente, un memorando de mano dura publicado la semana pasada por Health + Hospitals sugirió que los trabajadores en algunas instalaciones podrían estar aprovechando la epidemia porque hay “tasas muy altas de llamadas y ausencias que no parecen ser consistentes con los patrones de infección COVID”.

El memorando, que generó obvias protestas entre el personal, indició que los trabajadores deben proporcionar una nota o documentación médica que confirmen que tenían COVID-19 u otra enfermedad para justificar el pago salarial.