El futbolista ecuatoriano Juan Cazares ha organizado dos fiestas en cuarentena y dio positivo por coronavirus

El jugador de Atletico Mineiro podría ser acusado penalmente por crímenes contra la salud pública

Juan Cazares.
Juan Cazares.
Foto: EFE

El mediocampista ecuatoriano Juan Cazares, jugador del Atlético Mineiro brasileño y que contrajo previamente el COVID-19, fue multado por haber promovido una fiesta en su residencia durante la cuarentena decretada para frenar la pandemia y será sometido a una investigación policial por el mismo motivo.

La multa y la apertura de la investigación fueron confirmadas este martes por la Policía Civil en Lagoa Santa, uno de los municipios del área metropolitana de Belo Horizonte y en donde el futbolista ecuatoriano tiene su residencia.

Según el comisario, la multa por $24,000 dólares, la máxima prevista, fue impuesta por la Vigilancia Sanitaria de Lagoa Santa debido a que un decreto municipal establecía estas medidas para quien violara las medidas de distanciamiento social impuestas para frenar el avance del coronavirus. Cazares es reincidente en esta violación.

El centrocampista de 28 años, protagonista de otros escándalos e incidentes policiales en los últimos meses, organizó una fiesta el 24 de mayo en su residencia, ubicada en un exclusivo conjunto residencial que provocó una gran aglomeración, algo prohibido durante cuarentena, además de reclamos de los vecinos.

La violación de la cuarentena fue confirmada por los policías que acudieron a la residencia del centrocampista en la madrugada del 25 de mayo alertados por los vecinos, que ya habían denunciado que el ecuatoriano promovió una fiesta similar una semana antes.

Dos semanas después de la fiesta, el pasado domingo, el ecuatoriano fue diagnosticado con COVID-19, según informó el propio Atlético Mineiro, que le pidió que permaneciera aislado y evitase los entrenamientos pese a ser asintomático.

Los órganos de vigilancia sanitaria de Lagoa Santa informaron que están buscando a todas las personas que acudieron a la fiesta para pedirles que se sometan a exámenes de diagnóstico  ya que también pudieron contraer la enfermedad y para, en caso positivo, ordenarles que permanezcan aislados.

Cazares ya había sido sorprendido en otra aglomeración prohibida, un partidillo de fútbol, junto con el venezolano Rómulo Otero, uno de sus compañeros en el Atlético Mineiro, y otros amigos, por lo que fue considerado reincidente, así como por la fiesta anterior.

La policía informó que, además de la multa, se abrirá una investigación para establecer si acusa penalmente al futbolista de crímenes contra la salud pública.

En septiembre pasado, tras otra fiesta en la casa del futbolista, dos mujeres, una modelo de 20 años y una empresaria de 24, denunciaron ante la Policía que fueron agredidas por el ecuatoriano.

Ambas, afirmaron que Cazares les ofreció unos $1,850 dólares para cerrar el asunto y evitar así que alertaran a la Policía y a los medios de comunicación.