Macarena García habla de su valiente personaje transgénero en ‘100 Días para Enamorarnos’

"Ale me enseñó a superar mi complejo de tener que estar siempre perfecta"

Mariana Treviño, Macarena García y David Chocarro.
Mariana Treviño, Macarena García y David Chocarro.
Foto: Telemundo / Telemundo

“¿Tú crees que yo sí me entiendo mamá? ¿Por qué odio mi cuerpo desde que comenzó a cambiar?, ¿por qué me choca mi cuerpo cuando me miro desnuda al espejo y me doy asco?, tengo tantas ganas de decirlo desde hace tiempo: no me siento mujer, me siento hombre”, con este diálogo, Ale, el personaje que interpreta Macarena García en ‘100 Días para Enamorarnos’, marcó un antes y un después en la novela, en lo que plantean las historias de ficción en la televisión y la vida y la carrera de la actriz mexicana.

Por primera vez la televisión hispana en Estados Unidos, a través de la serie/novela de las 9/8 PM Centro de Telemundo, se plantea la identidad de género al poner sobre la mesa a un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer.

Para Macarena, quien siempre ha sido la muñeca de la televisión de México, la más coqueta, la que siempre estaba ‘perfecta’ dentro de los cánones establecidos por la sociedad, la llegada de Ale en su vida no solo marca una gran oportunidad, un antes y un después dentro de su carrera, sino que hasta le llevó a enfrentarse con sus propios complejos.

En exclusiva, Maca nos cuenta cómo construyó este valiente personaje, cómo fue besar por primera vez a una mujer, Lucía (Fernanda Urdapilleta), el agradecimiento que tiene con David Chocarro y le envía un mensaje a todos los ‘Ale’ que se encuentran en el mundo sufriendo y no pudiendo compartir quienes realmente son, lo que sienten y lo que los hace felices.

-¿Cómo recibiste la propuesta de hacer este personaje que sin duda marcará un antes y un después en tu carrera?
Macarena García:
La verdad es que todo fue súper mágico… Me mandan dos escenas, una de otro personaje y una de Ale. Leo la escena de Ale, me vuelvo loca con el personaje. Me enamoré, fue algo perfecto. Me avisan que voy al call back para el otro personaje, y entonces ahí el director me pregunta: “Oye tú hiciste casting para Ale, ¿no?…

-¿Ya sentías que habías perdido a ‘Ale’?
M.G.: ¡No! me voy al baño, me cambio completamente, me lavo la cara, y me desarreglo literalmente. Lo primero que me dijo Jorge Colón, el director fue: “¿qué vamos a hacer con tus pestañas?”… Me hablaron a la semana para avisarme que me había quedado con el personaje de Ale, que me iba a Miami… Lloré y grité de la emoción. Leí los primeros 5 capítulos creo que 3 veces, me volví loca.

-Maca ¿cómo fue para ti, como mujer y como actriz, la primera vez que te viste al espejo como Ale?
M.G.:
Te voy a platicar algo muy fuerte: uno de los primero ejercicios que hice para la confección de mi personaje, fue literalmente pararme desnuda frente al espejo, porque veces esto es algo que uno no toma en cuenta, cómo es el cuerpo en el que voy a vivir toda mi vida… Podré engordar, podré bajar de peso, me saldrán estrías, lo que sea pero esto es un cuerpo, esto es mi hogar para toda la vida y reconocer esto es muy fuerte. A partir de esto, reconocer que no te gusta este hogar es todavía más fuerte. Pero fue un proceso muy bonito, la verdad es que toda la construcción de Ale fue divina, de todos.

-Lograste hacer una Ale absolutamente orgánico, si lo comparamos contigo que eres una mujer coqueta, ¿cómo lograste hacerle tan real?
M.G.:
Desde el corazón, cuando aún estaba en México, le escribí una carta a Ale, ofreciéndole todo, mi corazón, mi cuerpo, todo, todo para que contara su historia, que son muchas historias en una, yo soy muy sensible, entonces fue súper fácil para mí leer y meterme emocionalmente en el personaje. Creo que está tan bien escrito, con un equipo de directores tan increíbles, tan completos, que se trabajó muy bonito, desde el corazón y desde emociones verdaderas.

-Hay miles de Ale en el mundo que, lamentablemente, se encuentran frente a esto de tener que ocultar quiénes son, tener que vendarse los senos, como tu personaje, y lastimarse, y nadie les ayuda ¿qué les dices?
M.G.:
Hay una escena que para mí es de los momentos más importantes de Ale, que es cuando Emiliano (David Chocarro) le dice: “Cuando hay una emergencia en un avión, antes de poner la mascarilla a alguien más, te la tienes que poner tú, te tienes que ayudar a ti primero, para poder estar bien para los demás y poder ayudar a los demás”… Creo que yo les diría eso: “Tú vas a estar en tu cuerpo y vas a convivir contigo toda tu vida, que la persona que seas, sea la persona que más feliz te hace, no importa nada de los demás, de verdad que no hay nada como ser feliz. Cualquier camino va hacer difícil y va hacer complicado, y va ser diferente y ninguna historia es igual, pero de verdad que no importa el camino, vale la pena, vale la pena el resultado”.

David Chocarro y Macarena García
David Chocarro y Macarena García.

-Ale descubre el amor en su compañera de escuela y nace una relación muy bonita entre ellas, ¿te había tocado besar a otra mujer?
M.G.:
Urdapilleta en verdad es la princesa, es la única persona que pudo haber hecho ese personaje, y sin Fer no hay Ale, y sin Maca no hay Lucía, como que algo pasó muy mágico entre Fer y yo, surgió algo muy bonito, una química muy bonita, muy orgánica, una confianza. Fer es mi mejor amiga, entonces había mucha complicidad, mucho respeto, creo que eso se vio en pantalla… Estoy muy emocionada de haber compartido con actores tan grandes.

– ¿Cómo fue trabajar con tus papás de ficción? ¿Cómo te sentiste con David Chocarro y Mariana Treviño?
M.G.:
La verdad es que mis 3 papás son increíbles. Los puedes ver en pantalla y los puedes ver como personas y son increíbles…Con Chocarro justo tuve algo que yo siempre le voy a agradecer, llegué con mucho miedo a Miami, mucho. Él tiene un personaje súper importante en donde también se la vio una transformación grande. Cuando lo conocí me ayudó muchísimo, pero lo que más me ayudó a enfrentar fue el miedo. Me dijo: “Tú hazlo, hazlo como tú sientas que lo tengas que hacer y si lo haces con amor, la gente lo va a recibir así”… Me ayudó mucho, mucho, mucho a mí como Macarena y me ayudó mucho en las escenas también. Mariana es increíble, y Andrés también es increíble y los amo, y los adoro a mis 3 papis.

Andrés Almeida, Macarena García y Mariana Treviño
Andrés Almeida, Macarena García y Mariana Treviño.

– Maca sin planificarlo, eres hoy la heroína para muchos, me imagino que te deben escribir, ¿qué te dice la gente?
M.G.:
Cuando empezaron a salir las escenas de Ale, empecé a recibir un montón de mensajes de personas contándome sus historias y de verdad que es tan personal, que agradezco tanto que lo compartan conmigo, que sientan esa confianza, que les este gustando, que me compartan sus historias, que vivan con Ale, que recuerden que eso es lo que yo agradezco infinitamente, infinitamente de verdad.

-¿Ale cambió algo en ti?
M.G.:
Ale me enseñó tanto… Me enseñó que no hay límites para empezar, que a veces las cosas que te dan miedo, son las que más valen la pena, hay que seguir siempre el corazón, y a lo que te dice que está bien y que te va hacer feliz. Interpretar a Ale, me hizo desapegarme de muchas cosas, yo soy muy coqueta desde chiquita, desde mi mamá, mi abuela, me encanta maquillarme, me encanta arreglarme, me encanta ponerme vestiditos, y me enseñó que yo tenía un complejo grandísimo con estar siempre perfectamente arreglada, y me enseñó a contar esto y a decir yo puedo salir en la televisión sin maquillaje, yo puedo salir en la televisión como sea, yo me puedo cortar el pelo y sigo siendo bonita, sabes, eso es algo que yo le agradezco mucho porque era un complejo que yo no me había dado cuenta que tenía.

En ‘100 Días Para Enamorarnos’, que se ve de lunes a viernes a las 9/8 PM Centro por Telemundo, veremos próximamente a Ale en su camino transgénero en donde tendrá la identidad que Ale siente no solo de manera interna, sino de manera legal y estará acompañada por sus tres padres en este proceso: Remedios (Mariana Treviño) y Emiliano (David Chocarro) sus padres biológicos y Max (Andrés Almeida) su papá del corazón.