Los grandes aportes del polvo del Sahara: partículas formaron las Islas Bahamas

Estudio de la Escuela Rosenstiel de la Universidad de Miami confirma el aporte
Los grandes aportes del polvo del Sahara: partículas formaron las Islas Bahamas
El Disney Dream desde Castaway Cay, la isla de Disney en las Bahamas.
Foto: Josep Parera/La Opinión

El polvo del Sahara no es tan malo como parece…

Su intervención en los procesos naturales de evolución son muchos más de los que uno pensaría.

La masa de polvo que ha viajado desde la costa de África sobre el Océano Atlántico unas 5,000 millas o 8,047 kilómetros para impactar considerablemente islas del Caribe como Puerto Rico también ha dejado su rastro en Estados Unidos desde que ingresó esta semana por Florida rumbo al oeste hacia Texas.

Hasta este sábado, permanecían activos los avisos de la llamada nuble de polvo “Godzilla” para Houston.

Sin embargo, más allá de las molestas partículas que dejan los cielos brumosos y puede provocar o complicar afecciones respiratorias, el fenómeno que se repite anualmente tiene importantes funciones.

Aparte de dejar memorables atardeceres, el material es capaz de suprimir la formación y reducir la intensidad de los ciclones tropicales, de acuerdo con la NASA.

También su presencia ayuda a fertilizar los suelos en el Amazonas y construir playas en el Caribe.

La formación de las Islas Bahamas

Este es precisamente el caso de las Islas Bahamas.

Un estudio publicado en el 2014 indica que el polvo del Sahara ha desempeñado un papel importante en la formación del archipiélago. Investigadores de la Escuela Rosenstiel de la Universidad de Miami descubrieron que el polvo sahariano rico en hierro proporciona los nutrientes necesarios para que las bacterias  fertilización a base de carbonato en el grupo de islas.

Para llegar a esta conclusión, los expertos analizaron las concentraciones de dos oligoelementos característicos del polvo (hierro y manganeso) en 270 muestras del fondo marino recogidas a lo largo del Banco de Gran Bahama durante un período de tres años. El equipo encontró que las mayores concentraciones de estos elementos se produjeron hacia el oeste de la isla de Andros, una zona que tiene la mayor concentración de un material cargados de sedimentos blancos de agua producidas por cianobacterias fotosintéticas, detalla el reporte de Europa Press que cita los hallazgos.

Las partículas de polvo en las aguas de las Bahamas proporcionan los nutrientes necesarios para alimentar las floraciones de cianobacterias, las cuales a su vez producen las citadas estructuras de carbonato en las aguas circundantes, amplía el reporte.