La Corte Suprema pone candado a electores del Colegio Electoral para las presidenciales

Los jueces resuelven controversia sobre el "elector infiel"

La Corte Suprema pone candado a electores del Colegio Electoral para las presidenciales
La Corte Suprema avala sanciones contra los llamandos "electores infieles".
Foto: Drew Angerer / Getty Images

La Corte Suprema dictaminó por unanimidad este lunes que los estados pueden obligar a los miembros del Colegio Electoral votar por el ganador del voto popular y, de no hacerlo, podrían ser sancionados o reemplazados.

“Un estado también puede penalizar a un elector por romper su promesa y votar por alguien que no sea el candidato presidencial que ganó el voto popular de su estado”, indica la opinión fue escrita por la jueza Elena Kagan.

La decisión resuelve la discusión sobre el llamado “elector infiel”, el cual estuvo en discusión en las elecciones de 2016, cuando hubo un movimiento para que electores del Colegio cambiaran su voto.

“En esa práctica, los electores no son agentes libres; deben votar por el candidato elegido por los votantes del estado”, apuntó la jueza Kagan, ateniéndose a una regla de más de dos siglos de antigüedad.

La discusión en la Corte Suprema llegó tras distintas opiniones en tribunales menores sobre cómo deben votar esos funcionarios, ante el temor que en 2020 los miembros del Colegio Electoral terminaran por decidir la votación presidencial y no los sufragantes.

“Cuando los estadounidenses votan por los candidatos presidenciales, sus votos realmente se dirigen a seleccionar miembros del Colegio Electoral, a quienes cada estado designa en función de los resultados populares. Los estados tienen mecanismos para garantizar que los electores que designan voten por el candidato presidencial que sus ciudadanos han preferido”, indica la opinión de la jueza Kagan.

La opinión de la jueza Kagan recuerda que tres electores de Washington, Peter Chiafalo, Levi Guerra y Esther John (los electores) violaron sus promesas de apoyar a Hillary Clinton en las elecciones presidenciales de 2016, por lo que el estado los mutó con $1,000 dólares cada uno por no apoyar al mismo candidato que eligieron los votantes.

Sin embargo, los electores impugnaron argumentando que la Constitución les otorga el derecho a votar como les plazca, pero la Corte Superior de Washington rechazó ese reclamo.

La Corte Suprema debía responder si los estados pueden imponer sanciones legales a los votantes electorales que no cumplan con su labor como se mandata y su decisión fue que sí.

En 2016 surgió un movimiento llamado los Electores Hamilton en contra del presidente Donald Trump, pero causó un efecto distinto al que buscaba en el Colegio Electoral, ya que su intención no era que ganara Clinton, pero sí que 37 votantes republicanos emitieran sufragios en contra del presidente electo.

El resultado fue que el presidente Trump sólo obtuvo dos votos en contra, y Clinton ¡cinco! En Texas Chris Suprun votó en contra de Trump y lo hizo por John Kasich, mientras que otro elector lo hizo por Ron Paul.

En Washintong, Clinton perdió cuatro votos, tres de los cuales se fueron para Colin L. Powell y un llamado “Faith Spotter Eagle”, algo así como “Fe de águila manchada”. El otro voto en su contra fue en Hawai, donde fue para Bernie Sanders.