Pesaba más de 195 kilos pero su “adicción” a las montañas rusas lo llevó a sufrir impactante transformación

Desde niño ama subirse a estos juegos mecánicos; sin embargo, tuvo que dejar de hacerlo desde hace 5 años cuando le prohibieron subirse a una por ser "demasiado grande"
Pesaba más de 195 kilos pero su “adicción” a las montañas rusas lo llevó a sufrir impactante transformación
El trabajo le llevó a tener desórdenes alimenticios.
Foto: Min An / Pexels

Cuando alguien quiere perder peso, los especialistas en nutrición, además de la dieta, recomiendan que las personas se fijen una meta en específico para que así les sea más fácil llegar al objetivo.

Motivaciones pueden ser muchas y variadas, pero ninguna comparada con la de Jared Ream, un hombre de Estados Unidos que ha logrado perder más de la mitad de su peso gracias a una extraña “adicción”.

Ream, de 35 años, asegura que lo que más disfruta en esta vida, desde que era niño, es ir a un parque de diversiones; en particular subirse a las montañas rusas, ya que disfruta en demasía esa adrenalina que se siente al subirse a una atracción como esta.

Sin embargo, en los últimos 5 años se vio obligado a renunciar a esa pasión que sentía por las montañas rusas debido a su problema de sobrepeso. “Cuando superé los 136 kilos supe que ya no había forma de que pudiera caber en una”, explicó.

Pero su vida dio un giro de 360° en agosto de 2019 cuando supo que en el lugar en donde vive (Dayton, Ohio) inaugurarían un nuevo parque de diversiones, el cual tendría una montaña rusa que cumplía con todas las características que tanto le gustan.

A partir de ese momento se fijó el bajar de peso para así poder cumplir su sueño de probar dicha atracción.

“A medida que fui creciendo, empecé a aprender más sobre cómo funcionaban, quién las diseñaba y dónde encontrar las mejores atracciones. Mi mente comenzó a convertirse en una enciclopedia de parques temáticos y conocimiento de montañas rusas. Era mi pasión”, aseguró en entrevista para Dayton.com.

Sus problemas de sobrepeso iniciaron cuando comenzó a trabajar en un restaurante. En aquella época, ya le habían prohibido subirse a una montaña rusa “por ser muy grande”, así que se puso a dieta y logró adelgazar. Pero el problema del sobrepeso empeoró cuando cambió de trabajo a uno de oficina, en donde comía de más y llevaba una vida completamente sedentaria.

“Cuando mi peso superó los 136 kilos, supe que ya no había forma de caber en una montaña rusa. Mi autoestima bajó. Mi presión arterial y mi colesterol se dispararon. Dejé de pesarme porque se volvió demasiado deprimente. Dejé de ir a los parques porque sabía que no tenía sentido. En los últimos 10 años, se han construido algunas montañas rusas realmente increíbles, y me he perdido la mayoría de ellas”, afirmó Ream, quien llegó a pesar 195 kilos.

Pero todo cambió cuando escuchó sobre la construcción de “Orion”, la atracción principal que se inauguraría en el parque se encontraba a tan solo 57 kilómetros de su casa. “Todas mis cosas favoritas en una montaña rusa, y en el parque de mi casa. Esta era la motivación que necesitaba… Decidí en ese mismo momento que bajaría de peso y me subiría el día de la inauguración”, agregó.

Fue así como en tan solo 10 meses, gracias a una alimentación balanceada y ejercicio, Ream logró perder 86 kilos. Recientemente, logró su sueño de subirse a “Orion”.

“No se podía ver por mi cubrebocas, pero tenía la sonrisa más grande… Solo la idea de esta montaña me ayudó a inspirarme para cambiar mi vida. Trabajé tan duro solo para subirme a este monstruo de máquina. Puedo decir que todo valió la pena, y sé que tengo el resto de mi vida para subirme una y otra vez”, concluyó.