Por qué el programa 287(g) de ICE es tan polémico

Esto permite la fácil detención de inmigrantes en algunos condados y estados

Por qué el programa 287(g) de ICE es tan polémico
ICE busca tener mayor colaboración de autoridades locales.
Foto: ICE

El programa 287(g) de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) es considerado uno de los más polémicos, pero al mismo tiempo de los más exitosos y difíciles de demostrar que hay abusos contra inmigrantes indocumentados, debido a su principio de control desde prisiones.

Este programa surgió cuando la Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal y Responsabilidad del Inmigrante de 1996 agregó la Sección 287(g) a la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Desde entonces, administraciones demócratas y republicanas lo han utilizado.

Su polémica reciente surge por la intención de ICE de ampliarlo, a fin de cumplir las políticas migratorias del presidente Donald Trump, algo que han rechazado los gobiernos de condados, ciudades y estados santuario, acusando que la estrategia pone en riesgo a cualquier persona.

En un reciente artículo publicado en The Hill, Thomas Homan, el primer director de ‘La Migra’ del presidente Trump y uno de los principales impulsores de ampliar el programa 287(g), expuso algunos aspectos de “acción limitada” de oficiales de prisiones estatales y agentes federales para la transferencia de un reo, una vez que cumple su sentencia.

Cabe recordar que Homan es miembro del Instituto de Ley de Reforma de Inmigración, una organización no partidista que estudia las normas de seguridad nacional.

El exfuncionario destaca que en el año fiscal 2019, el programa encontró aproximadamente 775 extranjeros condenados por agresión, 704 condenados por drogas peligrosas, 145 condenados por delitos o agresiones sexuales, 173 por obstruir a la Policía, 110 condenados por delitos con armas y 21 condenados por homicidio.

El programa permitió la deportación de esas personas. Lo importante, destaca, es que esta política es ampliamente vigilada por grupos de derechos civiles, el Gobierno y el Congreso, lo que vuelve difícil abusar del mismo.

Con toda esta supervisión, el programa debe funcionar muy bien porque ninguna de estas agencias ha exigido ningún cambio de fondo. ICE puso fin a un total de dos acuerdos mientras yo estaba allí por su cuenta, porque creían que el condado no estaba operando dentro de las pautas y podría haber estado elaborando perfiles”, afirma Homan.

El exfuncionario, considerado uno de los más duros de las recientes administraciones en cuanto políticas migratorias, afirmó que el 287(g) es “daltónico”, ya que cualquier persona, sin importar su raza o etnia, sería revisado bajo las reglas.

El programa también es ‘daltónico’, algo que el lobby anti-inmigración decide ignorar. Cualquiera, incluyéndome a mí, que sea arrestado y registrado en una cárcel que tiene el programa 287(g) será examinado. La evaluación no se basa en sexo, raza, nacionalidad o credo; todos los que ingresan en la cárcel pasan por el mismo proceso”, aseguró.

Activistas han acusado abusos, ya que cualquier inmigrante en contacto con prisiones podría enfrentar proceso de deportación, aunque no haya cometido necesariamente un delito.

Los gobiernos en estados “santuario” hay restricciones para implementar este programa.