¿Por qué la próxima semana, tras “Labor Day”, es clave para la aprobación de un segundo cheque de estímulo?

El tiempo apremia, pero se espera que, en cuestión de días, las fichas se vayan acomodando en el Congreso federal

Nancy Pelosi (al centro), portavoz de la mayoría en la Cámara de Representantes, es pieza clave en la discusión para la aprobación de un nuevo paquete de estímulo.
Nancy Pelosi (al centro), portavoz de la mayoría en la Cámara de Representantes, es pieza clave en la discusión para la aprobación de un nuevo paquete de estímulo.
Foto: Gabriella Demczuk / Getty Images

La próxima semana es clave para saber el rumbo que tomará una segunda ronda de cheques de estímulo en el Congreso de Estados Unidos en medio del impasse en las negociaciones entre republicanos y demócratas desde hace semanas, y si alguna propuesta será aprobada.

El martes, 8 de septiembre, el Senado regresará oficialmente del receso de verano. Mientras que los miembros de la Cámara de Representantes retornarán el 14 de septiembre.

Sin embargo, si las conversaciones entre la portavoz de la mayoría en la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi, y representantes de la Casa Blanca, como el secretario del Departamento del Tesoro, Steven Mnuchin, avanzan, existe la posibilidad de que los legisladores interrumpan su agenda de ocio para darle paso a un nuevo paquete de estímulo.

Lo que tiene más probabilidades de ocurrir durante los días siguientes, pasado el feriado de “Labor Day”, es que los republicanos presenten un nuevo plan económico menos generoso.

Un paquete reducido por parte de los republicanos

NY Mag apuesta que es muy probable que la delegación de mayoría en el Senado presente su nuevo plan antes de retomar de lleno las conversaciones con líderes de la oposición.

Hasta el momento, los reportes que circulan en medios nacionales no confirman que la propuesta “reducida” que afinan los republicanos incluya pagos directos a individuos y familias.

Sin embargo, por los pasados meses, políticos y funcionarios de ambos partidos han dejado entrever que los nuevos cheques -más que dividirlo- los unen. Está claro que los pagos son necesarios para reactivar la economía duramente afectada por el coronavirus desde marzo pasado.

Trump favorece una segunda ronda

Incluso, el propio presidente Donald Trump manifestó en julio en entrevista con FOX News que un próximo cheque podría ser de más de $1,200 mínimos.

“Yo favorezco números más grandes que los de los demócratas (HEROES Act), pero tiene que hacerse de forma apropiada”, indicó el primer mandatario. “Yo quiero que el dinero que le llegue a la gente sea más para que lo puedan gastar. Yo quiero que el dinero llegue rápido y de una manera no complicada”, sostuvo.

Así las cosas, el tema de incluir una segunda ronda en un próximo paquete de estímulo no es el problema en sí. De hecho, tanto republicanos como demócratas han presentando ya propuestas de ley que incluyen los cheques de estímulo. Los primeros, el HEALS Act; y los segundos, HEROES Act.

Temas que retrasan las negociaciones

La complicación está en que los demócratas quieren más fondos para los estados, asunto en el que los republicanos no están dispuestos a transar.

Un reporte de Forbes esta semana destaca, además, que el plan que favorecen líderes como el portavoz de la mayoría en el Senado, Mitch McConell, de otorgar fondos a escuelas que decidan reabrir para clases presenciales no es del agrado de la mayoría de los demócratas.

La publicación además destaca que los republicanos, a su vez, se están agarrando de las órdenes ejecutivas firmadas por el presidente como la moratoria a desalojos, el recorte del impuesto a la nómina (payroll tax) y los $300 extra semanales por desempleo para retrasar los procedimientos a nivel legislativo.

Pelosi y sus correligionarios quieren que se desembolse mínimo $2.2 billones de dólares para el nuevo paquete.

Mientras los republicanos se disponen a presentar una legislación que implicaría una cifra más baja, o unos $500 mil millones de dólares.