¿Qué es el Proyecto 1619 que Trump rechaza y causa tanta polémica?

Una visión distinta de la historia de la esclavitud y el racismo que desata críticas

El presidente Trump pidió investigar el uso del "Proyecto 1619" en escuelas.
El presidente Trump pidió investigar el uso del "Proyecto 1619" en escuelas.
Foto: BRENDAN SMIALOWSKI / AFP / Getty Images

“En agosto de 1619, un barco apareció en este horizonte, cerca de Point Comfort, un puerto costero en la colonia inglesa de Virginia. Transportaba más de 20 africanos esclavizados, quienes fueron vendidos a los colonos”, así inicia el “Proyecto 1619” (“The 1619 Project”), publicado por The New York Times Magazine en 2019 para contar la historia de los Estados Unidos considerando su fundación con la transacción de esclavos.

En una explicación del proyecto editorial, Jake Silverstein, explica que 1619 es un año recordado por los estadounidenses como clave en la historia del país fundado como tal en 1776. Refiere que la exploración a la raíz del problema del racismo en EE.UU. comenzó desde finales de aquel año con la llegada del barco.

“Su llegada inauguró un sistema bárbaro de esclavitud que duraría los siguientes 250 años”, indica Silverstein sobre el proyecto conceptualizado por la periodista Nikole Hannah-Jones.

Agrega que EE.UU. logró su crecimiento con la esclavitud y el racismo hacia los negros. Las diferencias económicas y sociales crecieron con el país, gracias a las “semillas” que se plantaron antes de la fundación de la nación con su independencia de la Gran Bretaña.

La colección periodística-documental ganó el premio Pulitzer y, en medio de una nueva oleada reforzada de conflictos raciales –tras la muerte de George Floyd, y el ataque por la espalda a Jacob Blake–, se volvió centro de la polémica, luego de que el presidente Donald Trump amenazara con retirar fondos federales a las escuelas que incluyeran en su currícula el documento de Times Magazine.

“El Departamento de Educación investiga esto. Si es cierto, ¡no serán financiadas!”, expresó el mandatario, quien compartió el tuit de un desconocido que afirmó que California estaba “implementando” el “Proyecto 1619”, sin especificar a qué se refería.

El tuit de la cuenta “@Ocitman” responde a una serie de “corazones rotos” de Lisa Boothe, una escritora conservadora, quien a su vez compartió un tuit del editorialista Josh Kraushaar sobre un comité que depende de la alcaldesa de Washington, D.C., Muriel E. Bowser, a quien le habrían recomendado cambiar el nombre de escuelas públicas, parques y edificios gubernamentales, incluidos los que llevan el nombre de siete presidentes de Estados Unidos, tras estudiar las conexiones históricas de los homónimos con la esclavitud y la opresión.

Días antes, una editorial oficial de The Wall Street Journal, “El adoctrinamiento radical de California”, habló del proyecto de ley aprobado en 2019 por la Asamblea de California. Se trata del plan de estudios étnicos, conocido como AB 331.

“El Departamento de Educación del estado presentó un plan de estudios modelo tan extremo y etnocéntrico que la supermayoría demócrata del Senado estatal se opuso”, indica. “El plan de estudios decía, entre otras cosas, que ‘dentro de los estudios étnicos, los académicos suelen ser muy críticos con el sistema del capitalismo, ya que las investigaciones han demostrado que los nativos y las personas de color son explotados de manera desproporcionada dentro del sistema'”.

El artículo del Journal aclara que el proyecto de ley fue congelado tras protestas.

Lejos de la fobia que provoca en algunos hablar del origen de la esclavitud en EE.UU. y cómo los descendientes de sus víctimas han intentado romper con esas cadenas de opresión, el “Proyecto 1619” busca explicar cómo la industria de compra-venta de humanos tiene mucho que ver con el “racismo moderno”.

Algunos colegios retomaron la publicación de Times Magazine para explicar a sus alumnos esa problemática.

En 2019, Janice Jackson, directora ejecutiva de las Escuelas Públicas de Chicago (CPS), dijo que se distribuyó el material.

“Todas las escuelas secundarias de CPS recibirán entre 200 y 400 copias”, expuso. No es de uso obligatorio, sino un recurso adicional. “Para para ayudar a reformular la institución de la esclavitud, y cómo todavía estamos influenciados por ella hoy”.

Sin embargo, se desconoce cuántas escuelas en el país tienen intenciones de utilizar esa herramienta como complemento.

Varios medios han publicado editoriales señalando errores para criticar el “Proyecto 1619”, lo mismo han hecho representantes y senadores, como el republicano Ted Cruz (Texas).

La reacción del presidente Trump a una idea que no está llevándose a cabo surgió después de que prohibiera a las agencias del Gobierno federal realizar entrenamientos de sensibilidad racial relacionados con el “privilegio blanco” y la “teoría crítica de la raza”.

Russell Vought, director de la Oficina de Administración y Presupuesto, ordenó a los jefes de las agencias federales que modificaran los planes de capacitación. No está claro lo que ello implicará.

En julio pasado, el senador republicano Tom Cotton (Arkansas) introdujo una ley que busca prohibir que las escuelas adopten el “Proyecto 1619” como parte de su plan de estudios.