Arzobispo se solidariza con una misa con los periodistas asesinados en Tijuana

Al final el sermón, se escuchó la noticia de la muerte de otro periodista en Tijuana, pero había sido falsa alarma

Fotografías de las víctimas Lourdes “Luby” Maldonado López y Margarito “4-4” Martínez.

Fotografías de las víctimas Lourdes “Luby” Maldonado López y Margarito “4-4” Martínez. Crédito: Manuel Ocaño | Impremedia

Centenares de feligreses llenaron este domingo la catedral de Tijuana para escuchar una misa que el arzobispo Francisco Moreno Barrón convocó para solidarizar a la iglesia con los periodistas asesinados.

“Es un pequeño gesto de la arquidiócesis, de la iglesia de Tijuana con todos los reporteros” dijo el arzobispo en plática con algunos periodistas.

Los feligreses arreglaron un pequeño altar al lado izquierdo del de la catedral. Colocaron las fotos de Lourdes “Luby” Maldonado López y de Margarito “4-4” Martínez, y les acercaron a ella su micrófono y a él una cámara fotográfica, entre arreglos de flores.

En la forma parabólica en que el arzobispo se expresa, llamó a los periodistas “a no ceder”, “a decir la verdad”, y enfatizó que la iglesia, “la arquidiócesis de Tijuana se solidariza con esta causa”.

Pidió a los periodistas “que tengan la libertad de comunicar con la verdad al pueblo, a la sociedad”.

“Vivir su profesionalismo, sin temerse con nadie, siguiendo la voz de su conciencia, valorando este trabajo tan difícil pero tan hermoso” que es el periodismo”, dijo el jerarca católico al sur de la frontera de California.

Luego el arzobispo habló un poco más amistoso con los periodistas y dijo que los colegas asesinados “conscientes de que no están muertos, eso es muy importante, fíjense cómo hoy están más vivos que nunca, nunca se había hablado tanto de ellos, nunca se les había tenido presentes como ahora”.

“Así ellos van a seguir vivos para su familia, para la comunidad social y muy en especial para quienes se dedican al periodismo”, dijo Moreno.

Momentos después al iniciar la misa dominical de la catedral, el religioso dijo que la misa era “en memoria de todas las personas que han sido asesinadas en Tijuana últimamente, madres. Mujeres, niños, hombres, pero muy especialmente en memoria de nuestros hermanos periodistas Lourdes Maldonado y Margarito Martínez”.

Mientras tanto las autoridades aseguran que han avanzado en las investigaciones sobre los dos homicidios de periodistas el 13 y 23 de enero pasados.

“Se espera que en muy poco tiempo se puedan ya generar las primeras órdenes de aprehensión” en relación con los dos homicidios, declaró el subsecretario de Seguridad Pública federal, Ricardo García Berdejo.

“Podemos decirles que en ambos casos hay avances muy importantes, tanto del modus operandi, tanto de la mecánica de los hechos, y se han venido recuperando indicios y se han hecho todas las indagatorias técnicas y jurídicas necesarias para poder ya judicializar estos casos”, explicó el funcionario federal.

Pero localmente la policía municipal de Tijuana sigue sin aclarar qué fue lo que sucedió.

Luby Maldonado estaba integrada al “mecanismo de protección”, un protocolo de seguridad oficial para periodistas que han sido amenazados.

A diferencia de otros periodistas, que tienen seguridad de tiempo completo e incluso chofer armado, Maldonado eligió que una patrulla con un agente permaneciera fuera de su casa del ocaso al amanecer.

Sin embargo, esa patrulla se había retirado sin dar razón la noche del 23 de enero, cuando alguien le disparó desde el interior de un taxi a corta distancia.

En cuanto al homicidio de Margarito Martínez, la policía de Tijuana, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, divulgó en solo un momento, un comunicado en el que dijo que el fotoperiodista fue asesinado, “al parecer por una confrontación entre vecinos”.

Esa versión también despertó sospechas porque el comentario fue divulgado sin bases y, contrario a la costumbre de la policía, se adelantó a cualquier investigación para presentar un presunto motivo.

Desde esos acontecimientos, la policía continúa sin proporcionar entrevistas a reportero que las solicitan y sin que sus altos mandos se presenten a lugares públicos donde los periodistas les podrían preguntar.

El arzobispo dijo este domingo que es responsabilidad de las autoridades proporcionar la paz a la comunidad, pero en sus comentarios prefirió hablar de las experiencias de los reporteros que han sido asesinados.

“Todos nosotros estamos llamados para seguir a Jesús, pero no solo a él, sino a través de él servir a los que nos rodean, y el ejercicio del periodismo es una oportunidad maravillosa para servir a su pueblo; creo que es una vocación privilegiada en ese sentido”, dijo el arzobispo Moreno.

Al final de la misa, sin embargo, se supo de un nuevo homicidio, no de un periodista, sino del hijo de un periodista en Mexicali, que fue abatido con disparos de arma de fuego.

El joven asesinado fue Marco Ernesto Islas, hijo del periodista Marco Antonio Islas Parra.

En un ambiente en que las muertes de periodistas continúan en México, algunos medios se adelantaron a publicar que habían matado a otro reportero.

Y es que México es el país más peligroso en el mundo para ejercer el periodismo, de acuerdo con Reporteros Sin Fronteras (RSF).

Esa organización clasificó a México como el país más peligroso en el 2019, 2020 y 2021, y en el 2022 el índice de muertes de reporteros en México es incluso peor, comparado con años anteriores para estas fechas.

RSF dice que en México mueren más periodistas asesinados que incluso en países donde se desarrollan guerras actualmente.

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