La Fed sube 0.75% su tasa base en un nuevo intento por controlar la inflación

La Reserva Federal (Fed) confirmó un nuevo aumento de tres cuartos de punto para su tasa de referencia, luego de que la Oficina de Estadísticas Laborales reportó que la inflación en junio pasado se elevó a 9.1%, un nuevo récord de 40 años

La Fed confirmó una nueva alza a la tasa base en medio de la peor escalada de precios en cuatro décadas, principalmente en alimentos, gasolina y vivienda.
La Fed confirmó una nueva alza a la tasa base en medio de la peor escalada de precios en cuatro décadas, principalmente en alimentos, gasolina y vivienda.
Foto: Drew Angerer / Getty Images

La Reserva Federal (Fed) confirmó una nueva subida de 0.75% a su tasa de interés base, como parte de su intento más reciente para controlar la peor inflación en los últimos 40 años en EE.UU.

Las previsiones de los expertos en Wall Street se cumplieron tras la junta de este miércoles de la Fed, en la que se confirmó una nueva subida agresiva de la tasa base, aunque menor al ajuste de un punto base que se anticipaba.

Con el ajuste, la tasa base se incrementó en un rango de 2.25% a 2.50%, lo que representa el segundo mayor movimiento consecutivo de la Fed, y la deja en su nivel más alto desde 2018.

La decisión se da unas semanas después de que la Oficina de Estadísticas Laborales informó que la inflación en junio llegó a 9.1%, con alzas principalmente en los precios de la gasolina, la vivienda y los alimentos.

La Fed ha buscado desde marzo pasado controlar las alzas inflacionarias a través de un enfriamiento de la demanda, mediante incrementos en la tasa que controla el costo de los préstamos de dinero.

El 16 de marzo fue el primero ajuste de 0.25%, posteriormente el 4 de mayo nuevamente tuvo un movimiento al alza de 0.50% y el tercero ocurrió el 15 de junio pasado, cuando se anunció el aumento histórico de 0.75%.

Qué significa el nuevo aumento de la tasa de interés

El ajuste a la tasa de interés de la Fed muestra los esfuerzos del banco central para controlar la escalada de precios que afecta a millones de estadounidenses.

Su ajuste significa que será más costoso obtener préstamos para hipotecas o para comprar un automóvil; incluso para obtener un préstamo comercial.

El mercado inmobiliario ha sido puntualmente sensible al alza de las tasas de la Fed, con aumentos de las tasas hipotecarias récord que se ubican en 5.5% para los préstamos fijos a 30 años, agudizando la crisis de asequibilidad de vivienda en el país.

La meta de la Fed es que con el alza del costo de los préstamos, las personas y las empresas gasten menos y se logre un enfriamiento de la economía, lo que llevaría a una desaceleración inflacionaria.

Sin embargo, en este movimiento, el banco central corre el riesgo de no alcanzar el “aterrizaje suave” que buscan y provocar un freno de la economía, lo que llevaría a una recesión.

Varios analistas de mercados bursátiles y financieros han criticado la respuesta tardía de la Fed para controlar la inflación a través del alza de su tasa de referencia y aseguran que la recesión es prácticamente inevitable.

En las últimas semanas, la economía también ha dado señales de que los consumidores han comenzado a guardar las billeteras y a controlar su gasto, dejando de lado las compras de bienes no necesarios y centrándose en los alimentos y productos de primera necesidad.

El último reporte de Walmart, el mayor minorista del país, mostró que sus clientes comenzaron a cambiar sus hábitos de consumo, optando por dejar de lado productos como la ropa, lo que llevó a la tienda a anunciar descuentos para acabar con su exceso de inventario.

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