Crea un espacio para meditar y respirar utilizando estas 4 piezas claves

Todo acto que te ayude a calmar la mente y aliviar el corazón, puede ser considerado una meditación.

Tal vez cuando escuchas la palabra meditación la imagen que llega a tu mente es la de personas sentadas en el suelo, con los ojos cerrados, a punto de salir volando por los aires, estilo Mr. Miyagi en Karate Kid. Aunque es una forma de verlo y hacerlo, la meditación también puede ser de otras formas.

¿Por qué meditar? Estudios han comprobado que una práctica meditativa puede contribuir a manejar la ansiedad, depresión, desordenes alimenticios, dolores crónicos, insomnio, fatiga, problemas cardiacos, asma, alta presión entre muchísimos otros. Y aunque puede resultar intimidante de primera intención, te puedo asegurar que por sus beneficios vale la pena intentarlo.

Meditar no tiene que ser complicado.  Puede ser desde la forma más “tradicional” sentada en un espacio calmado, utilizando un mantra o afirmación, hasta caminar en la naturaleza, cantar, mover el cuerpo conscientemente, hacer ejercicios de respiración, dibujar o bailar. Todo acto que te ayude a calmar la mente y aliviar el corazón, puede ser considerado una meditación.

Ahora sí, como todo, para poder obtener y ver resultados necesitas practicarlo continuamente. Como maestra de yoga y meditadora desde hace más de ocho años, me atrevo a ofrecerte una recomendación: comienza despacio. ¿No te lanzarías a hacer un maratón de 10 kilómetros sin haber entrenado y practicado antes verdad? La paciencia, aunque muchas veces no nos guste, es tu mejor aliada para desarrollar tu práctica. Eso que dicen que menos es más aplica en este caso.

Escoge la practica que más resuene contigo en estos momentos. Es posible que cuando intentas quedarte quieta, tu cuerpo desee moverse. En ese caso, no reprimas esa necesidad y escucha tu cuerpo. Tal vez sólo necesitas moverte un poco y sentarte a meditar o tal vez simplemente necesitas moverte conscientemente durante tu meditación. No importa el estilo que escojas, lo que importa es dedicar un tiempo a ofrecer atención plena a tu respiración y a tu momento presente.

Entre las cosas más esenciales que necesitas al realizar la meditación es que, si vas a realizar una práctica un poco más tradicional, puedas estar sentada cómoda, con la espalda recta y tus hombros relajados. Eso te va a ayudar a disfrutar de una mejor calidad de respiración. Elevar las caderas en un cojín de meditación va a ayudarte a estar cómoda, mantener el pecho abierto y respirar mejor.

Así mismo, es posible que en esta postura, necesites soporte en tus rodillas para eso puedes colocar el cojín sobre otro cojín más amplio o sobre una manta.

Recuerda que para mantenerte cómoda y con tu espalda derecha, siempre puedes recostarte contra una pared o sentarte en una silla o butaca.

Crear un tiempo para respirar conscientemente tiende a ser una de las maneras más fáciles de comenzar. Puedes comenzar por hacer un ciclo de 10 respiraciones cada mañana o noche o sentarte un minuto o tres a respirar conscientemente. Establecer una hora que en la que puedas estar tranquila y sin interrupciones. Crea un espacio en tu hogar para dedicar a tu práctica.

No importa la práctica que escojas, lo importante es que te dediques un espacio de autocuidado y amor y disfrutes de la experiencia. ¡Salud!

Por: Mayra Ortiz-Nieves
Coach de Salud de la Mujer
Maestra Certificada de Kundalini Yoga
Terapeuta de Masaje Licenciada
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