Children’s Medical Center Insta a la Prevención y a la Concientización del Sarampión

Children’s Medical Center Insta a la Prevención y a la Concientización del Sarampión

Los médicos en el Children’s Medical Center en Dallas están a la caza de posibles casos de sarampión y a los padres en el norte de Texas se les insta a tomar medidas que ayuden a evitar un brote de esta enfermedad altamente contagiosa y prevenible por vacunación.

Los Centros para el Control de Enfermedades (Centers for Disease Control, CDC) informaron recientemente que el número de casos de sarampión en los Estados Unidos en los primeros cuatro meses de 2014 se encuentra en un máximo de 18 años. Según el Dr. Jeffrey S. Kahn, Director de Enfermedades Infecciosas en el Children’s Medical Center y Profesor en el Southwestern Medical Center de la Universidad de Texas, la incidencia de sarampión en América del Norte y América del Sur sigue siendo baja en comparación con el resto del mundo, pero el repunte en los EE. UU. es una señal de alerta temprana para que los padres de la localidad revisen los calendarios de vacunación de sus hijos y asegurarse de que están al día.

“El sarampión es una de las enfermedades con mayor facilidad de transmisión en el mundo, e incluso con un número relativamente pequeño en los Estados Unidos es motivo de preocupación, ya que el sarampión puede llevar a complicaciones serias, incluido neumonía, bronquitis y encefalitis”, señaló Kahn.

El sarampión es una enfermedad respiratoria viral que afecta principalmente a los niños, pero también ataca a los adultos. A pesar de que fue declarada oficialmente eliminada en 2000, lo que significa que ya no pasa regularmente a través de la población de los EE. UU., en los últimos años ha vuelto a surgir, incluido un brote el año pasado en los condados de Tarrant y Denton que pone a los médicos locales y a los funcionarios de salud en alerta. Aunque el norte de Texas no ha experimentado un brote en la comunidad en 2014, se han identificado casos individuales en los condados de Collin y Dallas este año.

De acuerdo con el CDC, el recuento en los EE. UU. se ubica actualmente en 168 casos confirmados en 15 estados, con los brotes más grandes en California y Nueva York. Canadá también ha experimentado un aumento en el sarampión este año, con 320 casos en Vancouver y brotes más pequeños en otras ciudades. Muchos casos en América del Norte se han vinculado a los viajes internacionales, en particular desde las Filipinas, que ha sido golpeada duramente por la enfermedad. A nivel mundial, el sarampión sigue siendo endémico y una causa principal de mortalidad infantil en el mundo en desarrollo.

El sarampión también ha ido en aumento en Europa, donde las vacunas están ampliamente disponibles. La Organización Mundial de la Salud informa que dentro de la región de la OMS/Europa, el sarampión aumentó de 7073 casos en 2007 a ??31 685 casos en 2013, un aumento del 348 %

Según Kahn, los bebés menores de un año, antes de su primera vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR), son particularmente vulnerables, junto con los niños y adultos no vacunados, ya sea por elección o porque tienen una enfermedad subyacente, como la inmunodeficiencia que contraindica la vacunación. Los niños pequeños que no han recibido una segunda inoculación también son más susceptibles a la enfermedad. Y, los niños y los adultos mayores que han recibido todas las vacunas pueden no estar totalmente protegidos por la menguante eficacia de las vacunas anteriores. El sarampión también es peligroso para las mujeres embarazadas no vacunadas debido a los altos riesgos de aborto espontáneo, parto prematuro y bebés con bajo peso al nacer.

“Incluso con una mayor concientización en la comunidad médica, el sarampión puede ser difícil de rastrear y diagnosticar, ya que existe un largo período de incubación y muchos médicos y enfermeras en los Estados Unidos ni siquiera han visto a un paciente con sarampión. Sin embargo, cuando nos damos cuenta de un aumento en los casos, tenemos que ser vigilantes y estar completamente preparados para la posibilidad de que veremos el sarampión en la sala de emergencias”, señaló Kahn.

El sarampión es tan contagioso que pequeñas partículas del virus pueden permanecer vivas y en el aire en una habitación hasta por dos horas después de que una persona con sarampión camina en ella. Un recinto cerrado como un avión prácticamente asegura que cada persona se expondrá al virus si un pasajero es contagioso y posiblemente el siguiente avión lleno de pasajeros, también.

Según Kahn, si a un niño en Children’s se le diagnostica sarampión, el área debe evacuarse, limpiarse y ponerse en cuarentena durante varias horas. Dijo que el sarampión puede propagarse como un reguero de pólvora en poblaciones no inmunizadas y crear una pesadilla para los funcionarios de salud pública que deben rastrear los movimientos de cada persona enferma y alertar a aquellos que puedan haber estado expuestos.

No existe un tratamiento médico específico para el sarampión distinto de los cuidados en el hogar, aunque muchos niños que desarrollan complicaciones requieren hospitalización. Los síntomas incluyen fiebre, fatiga, tos, conjuntivitis, secreción nasal y sarpullido rojo, que aparece generalmente de cuatro a cinco días después del comienzo de la fiebre. Los niños con síntomas, especialmente si han viajado recientemente a nivel internacional, se deben evaluar para descartar el sarampión. Los padres deben comunicarse con sus médicos de cabecera si sospechan la presencia del sarampión.

La Academia Americana de Pediatría y los CDC recomiendan una primera dosis de la vacuna triple vírica combinada entre los 12 a 15 meses y una segunda dosis entre los 4 y 6 años de edad. Si las familias tienen planificado viajar internacionalmente, el CDC recomienda que los niños de 6 a 11 meses de edad reciban la vacuna. Texas requiere evidencia de dos dosis de la vacuna triple viral antes de asistir a un centro de cuidado infantil o escuela pública o privada en Texas, aunque los padres pueden optar por presentar una declaración jurada de exención. Cuarenta y ocho estados permiten las exenciones de los requisitos de vacunación.

Después de décadas de vacunación generalizada y la virtual eliminación del sarampión, a los funcionarios de salud de los EE. UU. les preocupa que el número de niños no vacunados se convierta en un problema, no solo por la propagación del sarampión, sino también por la tos ferina y otras enfermedades que se pueden prevenir. Antes de la primera vacuna contra el sarampión licenciada en 1963, cientos de niños en los EE. UU. murieron cada año por esta enfermedad y miles de personas fueron hospitalizadas, algunas de ellas con discapacidad permanente. Incluso con la mejor atención disponible hoy en día, uno o dos niños en 1000 con sarampión morirán a causa de la enfermedad. Las vacunas actuales son seguras y eficaces, siendo los efectos secundarios comunes por lo general leves y las reacciones graves casi inexistentes. El riesgo de complicaciones graves por sarampión es mayor que el riesgo remoto de las complicaciones graves de la vacuna. Se insta a los padres a tratar cualquier inquietud con sus médicos de cabecera y utilizar fuentes confiables de información para tomar decisiones.

Acerca de Children’s Medical Center

Fundado en 1913, el Children’s Medical Center sin fines de lucro, es el séptimo mayor proveedor de atención médica pediátrica en el país, que recibe más de 760 000 visitas de pacientes al año en sus dos campus de servicio completo en Dallas y Plano, en sus clínicas de especialidades múltiples y en 16 locales de atención primaria de MyChildren. Children’s fue el primer hospital pediátrico del Estado en alcanzar el estatus de Trauma Nivel I y es la instalación pediátrica primaria afiliada a UT Southwestern Medical Center. Durante más de 100 años, Children’s se ha dedicado a mejorar la vida de los niños. Para obtener más información, visite childrens.com.

El texto original en el idioma fuente de este comunicado es la versión oficial autorizada. Las traducciones solo se suministran como adaptación y deben cotejarse con el texto en el idioma fuente, que es la única versión del texto que tendrá un efecto legal.