El fin de una era ¿es el comienzo de otra?

Abril no solo nos trajo la temporada final de Game of Thrones: también hizo desembarcar en los cines la última película del Universo Cinematográfico de Marvel, Avengers: Endgame. El film, que cierra el arco argumentativo de las Infinity Stones, arrasó con las taquillas en todo el mundo, hizo explotar las redes sociales (tanto con spoilers como con aquellos que intentaban evitarlos) y marca, sin duda alguna, el fin de un ciclo de más de diez años tanto para la franquicia como para los fans.

Endgame es una película incomparable. Parece exagerado, pero es cierto. ¿Cómo comparar un film que lleva más de diez años de preparación, de construcción de una trama, con más de 20 películas que colaboraron en traer a sus protagonistas hasta este punto de inflexión, con cualquier otro? Es imposible. Podremos después debatir si es mejor o peor cinematográficamente que Infinity War, o que cualquier otra película basada en cómics que se les ocurra, pero lo cierto es que Avengers: Endgame no tiene competencia. Al menos, no todavía.

Como bien lo anuncia su título, este último estreno del MCU nos presenta el final del juego para muchos de los héroes que estamos acostumbrados a ver. Los tres grandes referentes de los films de Marvel, Steve Rogers, Tony Stark y Thor, están preparados para dar un paso al costado luego de haber entregado todo más de una vez para salvar este mundo y algunos otros. En Avengers: Endgame, los tres héroes, acompañados por los sobrevivientes al chasquido de Thanos, buscan la forma de deshacer el exterminio que el titán púrpura trajo sobre la Tierra. Para eso, viajan en el tiempo, tratando de anticiparse y juntar las gemas del infinito antes que él para revertir el efecto de ese terrible “snap” que nos dejó en estado de shock hace algo así como un año atrás. El film, que está lleno de guiños para aquellos fieles que vienen siguiendo paso tras paso durante estos más de diez años las películas de Marvel, termina desembocando en una nueva batalla épica entre todos los héroes y Thanos y los suyos. La victoria no es gratuita: Natasha, aka Black Widow, y Tony Stark, nuestro querido Iron Man, terminan muriendo para poder completar la misión, mientras que Thor y el Capitán América se retiran a vivir las vidas que hasta ahora no pudieron vivir. ¿Es acaso el fin del MCU?

Para nada: la antorcha cambia de manos, solamente eso. Marvel ya tiene en vista y anunciadas nuevas películas, con héroes más jóvenes, que todavía tienen un largo camino para recorrer hasta convertirse en los iconos que sus líderes supieron ser. Desde el joven Spiderman que interpreta Tom Holland, que volverá a la pantalla grande a mediados de este año con su film Far From Home, hasta nuevas aventuras del rey de Wakanda, Black Panther y, también, por qué no, podemos soñar con un nuevo Capitán América, ahora que Sam Wilson ha levantado el escudo. La pregunta, por supuesto, es si estos nuevos rostros tienen lo que hace falta para construir un imperio cinematográfico como lo hicieron los anteriores. ¿Estamos dispuestos a asumir, como fans, un nuevo compromiso de más de una década con el MCU, sin los héroes que supimos amar? Somos una generación que ha crecido, ha forjado vínculos, amistades, romances, en torno a las películas de Marvel. ¿Pasaremos el manto a los jóvenes que vienen o seguiremos siendo nosotros, durante y dentro de diez años, los que llenen las salas?

El estreno de Avengers: Endgame parece abrir una puerta, o varias. Nuevos héroes dan un paso adelante, mientras, tal vez, nuevos fans comienzan a acercarse a las salas de cine. También, la competencia puede empezar a hacer lo suyo: este es un punto de inflexión y el ejemplo ya está dado, nada evita que puedan construir un imperio como el que construyó Marvel hasta aquí. Bienvenidos sean. ¿Nos vemos en Julio con Spiderman: Far From Home?