Finales de antología #3: Friends – Friends

Finales de antología #3: Friends – Friends

Cinco pequeñas palabras causarán que cualquier fanático de los Amigos rompa a llorar: “Me bajé del avión”. Cuando Rachel (Jennifer Aniston) apareció en la puerta de Ross (David Schwimmer) después de abordar un avión con destino a París, a pesar de que le había confesado su amor en la puerta y le rogó que se quedara, los fanáticos de Friends respiraron y casi mueren… pero de amor, lealtad y tranquilidad. Una historia de amor de 10 años tuvo su final feliz.

La culminación fue verdaderamente apropiada para los dos personajes. Rachel podría haber salido del aeropuerto de Newark de la mano con Ross, dirigiéndose hacia un atardecer metafórico. Pero eso no habría sido apropiado para los fans. Habría sido demasiado simple. Porque todo sobre Ross y Rachel fue tan simple. Desde la confesión inicial de sus sentimientos, hasta su primer beso (y su primera noche juntos), hasta las rupturas y las rupturas, siempre había algo que se interponía en el camino de su relación.

Pero, por supuesto, ella se bajó del avión. Ok, es probable que sea imposible que haya llegado tan rápido al apartamento de Ross, pero cuando el final de un mensaje se encuentra con la apertura de una puerta, no hay nada mejor para un fan de una comedia clásica.

A lo largo de la serie hubo sutiles guiños a lo que significaba la serie, dentro de situaciones jocosas que escondían una seriedad poco veces vista: que demostraban que había un crecimiento de la historia y por consiguiente de los personajes, el quid de la cuestión de este recuerdo. La mesa de futbolín de Chandler y Joey, que podría haber sido solo un juego, pero era una parte integral de la amistad, tuvo que ser destruida cuando un pollito y un patito terminaron dentro de ella. Lucharon por destruirlo, porque destruir la mesa de futbolín significaba que la parte de sus vidas cuando se sentaban y jugaban al futbolín había terminado. Se estaban moviendo a un nuevo estadio, hacia el final de una etapa para comenzar otra; e incluso si querían mirar hacia atrás no podían porque lo que simbolizaba sus vidas pasadas había desaparecido.

Y el hecho de que la escena final se filmó en el apartamento fue perfecto. Podría haberse establecido en el Central Perk, muy cierto es, ese escenario de muchos momentos importantes durante la ejecución del espectáculo, pero el apartamento se sintió más íntimo: como se dio cuenta Phoebe (Lisa Kudrow), es el lugar donde vivían los 6 personajes y la casa más auténtica que cualquiera de ellos haya tenido.

¿Por qué? Simple: es donde Rachel corta sus tarjetas de crédito y se libera de sus padres; es donde Phoebe descubrió que estaba embarazada de los hijos de su hermano; es donde Mónica (Courteney Cox) y Chandler (Matthew Perry) se comprometieron; es donde Phoebe, Monica, Chandler y Joey (Matt LeBlanc) descubrieron que Ross era el padre del bebé de Rachel; es donde Phoebe se preparó para su boda; es donde creció los chicos y las chicas, con más de 20 años a cuestas, en una Nueva York de adultos reales, habían aprendido mucho y también sabían cuándo era hora de seguir adelante, física y emocionalmente… EL APARTAMENTO ERA, ES Y SERÁ TODO.

La última imagen que vieron los fans de Friends fue del apartamento vacío. Luego de un paneo general pero preciso, todo se vio, hasta que apareció la mirilla, la parte icónica de la puerta con su marco dorado. La cámara se detuvo centrada en ella, como para decir que eso era todo lo que había, que todo lo que quedaba eran solo 6 llaves pertenecientes a 6 amigos que desbloquearon una década de risas y lágrimas.