Gilead tiene los días contados: bienvenidos a la resistencia

El pasado miércoles 5 de Junio retornó con su tercera temporada una de las mejores series de las que hemos sido testigos en los últimos tiempos: The Handmaid’s Tale.

El show de Hulu, que basó solo su primera entrega en la popular novela de la canadiense Margaret Atwood, arrancó su tercera temporada sin un libro en el cual basarse y con el regalo para los fans de mostrar los primeros tres episodios en un solo día.

Gilead sigue siendo tan aterrador como de costumbre y The Handmaid’s Tale parece mantener el nivel al que nos tiene acostumbrados.

La tercera temporada retoma en el momento exacto en el que June se despide de Emily, dejándole a Nichole a su cargo para que huyan juntas. Ella, mientras tanto, retornará a Gilead para buscar a su primera hija, Hannah. A pesar de que el comandante Lawrence la ayuda a llegar hasta Hannah, por supuesto, su travesía acaba allí, a los pies de la cama de su hija en la casa de su nueva familia, los McKenzies.

Mientras tanto, Fred Waterford debe lidiar no solo con una nueva huida de June, sino con la complicidad de Serena, quien fue fundamental para que su criada pudiera llevarse a su hija. Y aquí estará una de las claves de esta temporada: el rol de Serena Joy en la revolución contra Gilead.

De a poco, esta mujer que fue fundamental para la creación de esta nación, ha comenzado a darse cuenta de que la opresión está golpeando a su puerta y que ella, a diferencia de las criadas y las Marthas, tiene la posibilidad de contraatacar. Serena no solo perdió un dedo la temporada pasada por enfrentarse a los Comandantes, ahora parece decidida a quemar Gilead hasta las cenizas.

No será la única responsable: la red de Marthas tomará mayor protagonismo en esta tercera parte de The Handmaid’s Tale, bajo el ala del Comandante Lawrence, quien recibirá a June cuando sus días con los Waterford se terminen. Lawrence no es el personaje más entrañable y sus intenciones permanecen bastante veladas, pero su hogar parece ser un terreno bastante seguro para fundar las bases de la revolución. Sabemos que veremos mucho más de él y, en particular, de su esposa, que alterna entre momentos de lucidez y locura convenientemente.

Mientras tanto, Nick es ascendido a Comandante, pero debe irse al frente a pelear contra aquellos que quieren derrotar a Gilead. A pesar de que no esperábamos que viviera feliz con June (porque queremos que ella se reúna con Luke), el destino trágico de este hombre que supo defenderla y protegerla y arriesgarlo todo por ella nos pone tristes. Sin embargo, tal vez su nueva posición de poder le dé a la revolución algo de ventaja.

La nueva temporada de The Handmaid’s Tale vuelve a sorprendernos con su crudeza. Las consecuencias del abuso y la represión empiezan a aflorar y, en muchos casos, se transforman en la ira que motiva la rebelión.

La serie sigue deslumbrando con las actuaciones excepcionales de sus protagonistas, encabezados por Elisabeth Moss e Yvonne Strahovski. Además, por supuesto, continúa entregándonos escenas perfectas, dignas de una dirección sobresaliente. Con sólo tres episodios, la tercera temporada de The Handmaid’s Tale vuelve a consagrar al show como uno de los mejores de la actualidad.