Las verdaderas razones para que veas una de las mejores series originales de Netflix – One Day at a Time

La remake del clásico de 1975 es una de las mejores series originales de Netflix. Desde su estreno en 2016 suma 3 temporadas y 39 episodios, pero One Day at a Time corre riesgo de no ser renovado a pesar de ser amado por la crítica y sus fans.

La serie trata de una familia cubana-estadounidense que tiene un precioso abanico de personajes para mostrar: la abuela retrógrada pero graciosa, la matriarca veterana de guerra con problemas de depresión, el chico popular, la hija feminista y gay, el vecino rico y alcohólico, pero simpático y muchos otros.

A través de la comedia se mete con la inmigración, el alcoholismo, el miedo a la muerte, el suicidio, la depresión, el machismo, el racismo y la homofobia y eso la hace única entre las comedias que tenemos para mirar en el catálogo de Netflix. Por eso, acá enumeramos algunas razones para que vayan a verla. 

1. La alegría

Como toda comedia obviamente la serie transmite felicidad, pero esta se siente más cercana a nosotros, ya sea por la musicalización, los temas que se tocan o el idioma.

Todas las referencias latinas las entendemos, no hay chistes que se centren sólo en algo que pasa en Estados Unidos; la música también es nuestra, los problemas son muchos de los que nosotros enfrentamos. Eso la pone más cerca de nuestros corazones.

Tal vez el programa recurre mucho a los momentos emocionales en cada capítulo, donde siempre Penélope termina llorando por una cosa o la otra (cosa que también es lógica dado que ella trata de superar la depresión), pero se las ingenia para terminar cada episodio con una sonrisa y con un mensaje que trasciende lo tradicional en este tipo de shows.

2. El mensaje

Como mencioné anteriormente, One Day At a Time no tiene miedo en meterse con temas sociales, políticos, enfermedades y todo lo que algunos programas de televisión consideran “tabú”.

Durante las 3 temporadas vemos a Penélope lidiar con sus problemas para restablecerse en la sociedad luego de la guerra, llevar adelante una familia, superar la depresión y volver a reconstruir su vida amorosa a los 40 años.

Pero eso es sólo la punta del iceberg: apoyándose en personajes que podríamos describir como “todo lo que está mal”al estilo Lydia, Victor, Scott y en ocasiones Schneider, el show apunta a lanzar su mensaje contra la discriminación de los latinos, la comunidad LGBTQ y el machismo, entre otras cosas.

Elena es gran parte de esto ya que ella es la hija progresista que trata de “actualizar” a su familia, pero Alex, el hijo menor, también aporta a la causa. A veces la serie abusa de este recurso y quizás el mensaje termina siendo algo confuso, pero las intenciones son buenas, así que están perdonados.

3. Lydia

Si bien Rita Moreno es constantemente puesta como la abuela retrógrada que vive con ideas del siglo XX y que se niega a adaptarse, es difícil imaginarse que la serie sea tan entretenida sin ella.

Ella es el pegamento de todo esto, es muy importante en la vida de cada personaje y sirve como contraposición del mensaje que el show intenta dar. Con Elena choca porque no puede entender su pensamiento, aunque trata; a Alex lo malcría por demás sólo por ser su único nieto varón; con Penelope discute seguido porque trata de que consiga un nuevo marido, aunque no se anima a decirle lo mucho que la admira.

Además, trata a Shneider como su hijo y lo ayuda con su alcoholismo, y la relación con el Dr. Berkowitz es muy tierna, aunque no sean novios por respeto a Berto, su marido fallecido, se comportan como tal.

Y más allá de todo esto, también es el personaje más gracioso del programa, continuamente teniendo las mejores líneas y las mejores escenas en cada capítulo. Así como nos puede caer mal por un comentario fuera de lugar, a los dos segundos sale con una genialidad y ya la estamos amando otra vez. No hay serie sin Lydia.

 

4. Elena

La premisa del programa es claramente mandar un mensaje para re-pensar posturas, acabar con los prejuicios y cambiar conceptos arraigados en los más oscuro de la sociedad e Isabella Gomez es la base de todo esto.

Siendo una adolescente de 15 años que está descubriendo su sexualidad, que al correr de la serie declara ser gay, que es feminista, progresista y nerd, el personaje es el núcleo del programa aunque no sea la protagonista.

Así como Rita Moreno es el personaje más importante en cuanto a la comedia, ella lo es en cuanto al mensaje. No obstante, también tiene momentos de brillantes que nos sacan a todos una carcajada, al fin y al cabo es la nieta de Lydia.

Debe enfrentar los prejuicios de sus padres ante la homosexualidad, el machismo de su padre y de sus compañeros de escuela, el bullying por ser nerd y la discriminación por ser latina en Estados Unidos. Todos los temas más “sensibles” pasan por ella e Isabella los maneja de forma excelente. Su simple actuación merece que todos le demos una oportunidad a este show de Netflix.