Los momentos más WTF?!?!?! de las dos primeras temporadas – Atlanta

Atlanta nos atrapa porque consigue que sintamos el estado de vida de los negros en dicha ciudad, porque percibimos, en carne propia, la atmósfera de “no hay salida que no sea triunfar con unas canciones o delinquiendo”.

Pero, Atlanta es una comedia ante todo, y parte de esa paleta de sensaciones se basa en momentos delirantes que, por su exageración, nos demuestran la alienación de la sociedad, situaciones que -muchas veces- se denuncian opresivas.

Vamos a rescatar los mejores momentos delirantes o WTF?!?!?! de las dos primeras temporadas (en orden aleatorio), esperando se apunten vuestras opiniones.

1. La diana canina (S01E05)

Como sabemos, Darius es el raro del grupo, el que puede estar callado y con su mirada explica todo o habla y analiza el mundo con las metáforas más desquiciadas.

En un episodio no encuentra mejor pasatiempo que ir a un polígono de tiro. Lleva su propia diana enrollada. Camina y vemos a otros tiradores disparándole a figuras masculinas, mujeres, inmigrantes, etc. Él llega a su sitio, desenrolla la cartulina y vemos la silueta de un ovejero alemán; la cuelga, aprieta el botón para alejarla, la acribilla y comienza a sentirse que los tiros de los demás van cesando, hasta que uno lo increpa llamándolo monstruo, porque “está mal” dispararle a un perro. Darius intenta la ineficaz respuesta: “los perros de mi vecindario son salvajes, ustedes le están disparando a figuras humanas y muy específicas”. Allí todo va in crescendo: desde el otro lateral aparecen unos que simulando defenderlo atacan a la sociedad norteamericana y anuncian una lluvia de sangre. Darius no sabe qué hacer, hasta que el dueño -armado con una escopeta y apuntándolo- lo obliga a retirarse y no le deja llevarse la diana.

El mensaje nos llegó, claramente.

Darius solo quiere divertirse.
Fuente: FX

2. El coche invisible (S01E08)

Nuestro flaco y largo amigo en este episodio le comenta a Earn que vio una foto con un coche invisible. Ante la obvia incredulidad del segundo, le muestra en su celular la imagen de alguien apoyado en la nada, Earn se le queda mirando ya que -claramente- está posando como un mimo.

El capítulo avanza sin novedades en ese frente; todos entendimos que es otro delirio de Darius. Pero, al salir del boliche se arma una balacera y -en el caos total– detrás de los escondidos protagonistas se ve a un grupo de personas que son embestidas por “aire” y vuelan por el mismo… ¡ERA EL COCHE INVISIBLE!

El famoso coche invisible… Ustedes lo ven? Nosotros… Tampoco.
Fuente: FX

3. Alfred ‘Paper Boi’ Miles se pierde en el bosque (S02E08)

Paper Boi está en pareja con una personalidad de Instagram. Él se siente bastante cómodo con ella, pero está empezando a exigirle que se cambie, arregle, etc. Alfred quiere mantenerse más bien cercano a sus raíces, que no lo molesten los fans y lejos de la pose.

Comienza una discusión con ella que, finalmente, lo deja a pie. Caminando se topa con tres individuos que le piden fotos y demás; él responde de forma bastante arisca, por lo que deciden pasar a los hechos: robarlo a punta de pistola y patearlo salvajemente. Paper Boi logra escapar hacia el bosque, aterrado, escuchando cómo le gritan que lo van a matar. Finalmente los pierde, pero nota que él también se ha extraviado en la espesura de la naturaleza. Todo magullado y desorientado se tropieza con un alienado que vive allí que, en principio, lo trata con amabilidad, pero como Alfred lo quiere alejar, le ordena salir del bosque, porque de volver a hallarlo lo degollaría. La analogía con su sensación de falta de personalidad, que se está diluyendo y extraviando, es palmaria; sabe que esa indecisión en su vida también podría llevarlo a morir (en sentido poético), tiene que salir de esa oscuridad (ya es de noche). Corre por su vida y, finalmente llega a un mercado donde entra a comprar algo y apaciguarse. Allí, todo sucio y ensangrentado, un adolescente blanco lo reconoce y él mismo se ofrece a sacarse una foto (hasta le hace repetir la toma).

Paper Boi se ha rescatado.

Alfred termina su odisea en el bosque con vida y comienza a respetar a sus fans.
Fuente: FX

4. Van lleva a Earnest ‘Earn’ Marks al Oktoberfest (S02E04)

Van y Earn, están separados, pero -a decir verdad- más cerca que antes, se llevan perfectamente afectiva y sexualmente; también los une la hija en común. Por esto, Van -que se crió en una aldea alemana de EE.UU.– decide llevarlo al Oktoberfest que allí se celebra. Todo venía perfecto, hasta que llegan (eso poco duró la felicidad). Van habla alemán fluido y se rodea de sus amistades, mientras que Earn -por su personalidad- no encuentra cabida en ningún lugar y comienza a crecerle el lado cínico, algo que viene incubando. Este cóctel de tres negros (se suma una amiga de Van) en un ámbito completamente pálido no ayuda a la visión del chico.

Finalmente todo explota con él y ella, pero no puede irse. Earn está atrapado en una festividad que incluye a un demonio que lo persigue y sin que lo note nadie le roba el celular a Van (encima de todo). Él no quiere seguir ahí y no hace otra cosa que hacer notar su incomodidad. La relación con Van se desmorona, justo en el episodio donde todo parecía estar perfecto.

Oktoberfest con Van y Earn y un grupo de teutones enloquecidos.
Imagen: FX

5. Darius y Teddy Perkins (S02E06)

Todo lo que le ocurre a Darius es particular. En un grupo de chat le llega la posibilidad de hacerse de un piano con las teclas pintadas de colores varios, y la toma. Va con un camión de mudanza alquilado a retirarlo a una mansión y aquí es donde todo pasa al lado surrealista.

La casa es de Teddy Perkins. Él y su hermano son unos “desaparecidos” autores y productores musicales archiconocidos. Ya de solo verlo y escucharlo nos retrotrae a un -totalmente retorcido- Michael J. Jackson: piel blanca (era negro), guantes, voz aniñada y un largo etcétera que se corona con un comportamiento mental irregular. Darius, luego de mucho tiempo, encuentra el piano e intenta bajarlo por el ascensor; sin querer desciende hasta el subsuelo donde encuentra al hermano de Teddy (Benny Hope, gran pianista) todo cubierto (todo es todo, la cara, todo), en silla de ruedas y sin habla. Nuestro protagonista quiere huir, pero es interceptado por Teddy, quien -desde siempre- planeó asesinarlo. Darius, esposado, es salvado por el escopetazo sorpresivo de Benny, quien luego se apunta y suicida, dejando al siempre calmo flaco temblando y con los ojos como dos huevos duros. Toda la actuación de este episodio (Donald Glover sería quien personificó al tétrico Perkins) quedará para la posteridad como de las mejores que se puedan ver.

Simplemente imperdible.

Teddy Perkins, no hace falta agregar nada más.
Fuente: FX

6. Fiesta de pijamas, huída, hermandad de blancos (S02E09)

Parte de la mala relación entre Earnest y Alfred Miles radica en que el primero le agenda presentaciones pequeñas para rapear en universidades. Paper Boi cree que su momento es fugaz y lo está perdiendo; el protagonista apuesta al largo plazo. En una institución educativa la idea es pernoctar en la habitación de una fanática y luego ir a una fiesta en pijamas y actuar.

Quien los recibe se manifiesta como un poco desequilibrada. Finalmente y en la presentación a la que van, le vuelca la bebida en la ropa a Alfred (por celos). Luego de que huyen de un linchamiento (Tracy es el responsable), ingresan a una frat house de blancos, con banderas confederadas, fumados hasta el tuétano. Son recibidos con absoluta paz y hermandad, lo que va -de a poco- aflojando la tensión de nuestros amigos; un miedo que se palpa en el descubrimiento de armas, más insignias y un grupo de novatos desnudos, con las cabezas tapadas con bolsas.

Las reacciones son impagables: lo que es totalmente normal para los estudiantes es terrorífico para el entourage de Paper Boi. Todo se desarrolla pacíficamente y en total armonía. Finalmente, al otro día, vuelven al dorm de las fanáticas y descubren que les habían destrozado -en venganza- las ropas allí guardadas, obligándolos a viajar en pijamas. Obviamente, todo termina en una pelea de puños.

La bandera confederada; tres afroamericanos; mucha marihuana; un grupo de novatos entrando a una fraternidad.
Fuente: FX

7. Paper Boi va a programa Montague (S01E07)

Todo este episodio transcurre en un show al que es invitado Alfred. Lo vemos como si fuéramos sus espectadores, no como testigos de la filmación del mismo. Ya eso, de por sí, es raro.

El programa Montague se desarrolla en una mesa de reuniones, con el conductor, una especialista y -como contrapunto- Paper Boi, para defender el contenido lírico de sus canciones. La mujer ataca la violencia de las mismas, mientras que Alfred defiende la libertad de expresión. A ambos les reproducen videos de madres angustiadas por haber escuchado a sus hijos cantando los temas y -como si fuera poco- hay cortes comerciales, con publicidades: en ellas se ve cómo se representa al consumidor negro norteamericano. Como corolario transmiten el informe de un afro que se percibe caucásico. Todo es un gran delirio. La movida excelente es que el debate, en sí, es muy bueno: la discusión revuelve acerca de la responsabilidad que deberían -o no- tener los artistas por sus obras en contraposición con la libertad de expresión. Paper Boi no retrocede un ápice y da cátedra, aún frente al golpe de efecto de poner a una madre llorando

La especialista, a la postre, le da la razón.

8. Bonus Tracks – Hay otras situaciones por demás coloridas, pero para no alargar demasiado el artículo, las cito brevemente.

  • Earn consiguiendo pasaporte y encontrando arma en aeropuerto – Earn le quita el arma a Paper Boi y la guarda en su mochila, olvidándose del hecho. Al llegar al aeropuerto, antes de embarcarse en una gira por Alemania, la redescubre. No hay marcha atrás, hay que pasar el equipaje de mano por el escáner. Earn hace de tripas corazón y mete la pistola dorada entre los enseres de un colega rapero. Caos en la terminal.
  • Earn espera liberación en comisaría, hay un lío de amores – Earn es arrestado en la primera temporada, junto a Paper Boi, por un tiroteo. El rapero es retirado y lo abandona al otro en la dependencia policial. Earn, en su espera a que lo llamen, comienza a analizar al resto de la gente que lo acompaña en la sala. Allí es testigo de cómo uno reconoce a una, que eran pareja, que se querían. Ocurre que donde están es -por obvias razones- solo masculina, entonces llega el descubrimiento de la identidad de la femenina. El varón tarda en entender y el resto de los procesados lo traen a la realidad. El momento es por demás intenso.
  • Earn hace caso a Tracy y compra giftcards falsas – Tracy le ofrece a Earn darle giftcards robadas o falsas (él no lo sabe) vendiéndoselas por menos del valor que representan. La endeblez económica del protagonista le hace aceptar: va al mall y comienza a utilizarlas. En un momento le llega un mensaje de TracyApurate que detectaron la maniobra, tienes una hora para gastar todo”. Earn en un frenesí consumista compra hasta lo que no necesita y aún así no llega a utilizar la totalidad de su inversión, por lo que queda perdiendo plata y fugitivo de la seguridad.
  • Paper Boi va a la peluquería – Alfred necesita un corte de pelo y va con su barbero. Este último lo maltrata por el horario; luego lo lleva de gira en coche para recaudar plata y robarse materiales de la obra de una casa; chocan el coche; huyen de la casa de este tipo; terminan escapándose de la policía. Todo por un corte de pelo…
En la que nos metemos por un corte de pelo decente.
Fuente: FX

Resumen

Atlanta no es una serie de denuncia solamente: la cuestión social está llevada al paroxismo del ridículo en algunos casos, los abusos psicológicos de los padres a los hijos, la situación de lumpenaje de la pobreza, a lo que se tienen que enfrentar por ser negros y demás.

Solo tenemos que esperar a que comience la tercera temporada para ver con qué delirios serios se nos viene esta runfla de desacatados.