Los porqués esta serie es una de las mejores producciones de esta última década – Orange is the New Black

Orange Is The New Black llegó a su fin. La serie estrenó su séptima y última temporada el 26 de Julio de este 2019. Esta fue una de las grandes producciones de Netflix a pesar que que comenzó pasando desapercibida frente a lo que fue la serie emblema de la plataforma: House Of Cards.

El final de Orange Is The New Black llegó de una forma emotiva y no podemos dejar de hablar de él: este show debería estar considerado dentro de una de las mejores producciones televisivas de esta última década, y acá te explicamos los porqués.

1. Historia de mujeres

Piper Chapman decidía cumplir el año de condena y nos introducimos en Litchfield y la vida dentro de una prisión de mínima seguridad. Poco a poco vimos no solo su historia sino también la de muchas mujeres. Lo importante de esto es que las vimos como víctimas y victimarias. Dos campanas.

2. Visibilización

El show se transformó también en una forma de visibilizar a las minorías: mujeres blancas junto a latinas, negras y de las etnias más diversas, mostrando sus problemáticas y las injusticias que cada sector sufre así como también los privilegios de unas otras.

3. LGBTIQ+ e identidades disidentes

Las historias de amor principales de este show fueron homosexuales y las mismas fueron tratadas de una forma natural y orgánica: vimos desde las repercusiones del entorno y el prejuicio sobre esto (como cuando Healy le dice a Piper que no sea lesbiana) hasta las problemáticas que sufren las comunidades trans de la mano de Sophia Burset ya que OITNB rompió la norma mostrando distintas identidades que van más allá del género binario donde todo es hombre y mujer.

4. Cuerpos no-hegemónicos

Si bien Piper y Alex, la pareja romántica principal del show, son dos bellas mujeres que corresponden a los cánones de belleza occidental, algo característico en OITNB es que su elenco está formado por distintos tipos de cuerpos: aquí no hay una distinción de acuerdo al peso o tamaños de las caderas, todas son igual de importantes y cuentan historias que van más allá de los estereotipos físicos.

Orange Is The New Black es una producción que amalgama tramas de mujeres sin caer en el lugar de la industria de solo mostrar la estética que domina los cuerpos, principalmente los femeninos.

5. Sororidad

La unión hace la fuerza y es algo que la serie demostró en los momentos más violentos,  clave. Las primeras tres temporadas son las más suaves; fue a partir de la muerte de Poussey que el ojo crítico se afiló y se comenzó a meter de lleno en problemáticas más complejas. Fue en esos momentos en los que vimos que, a pesar de todas las diferencias, estas mujeres se unieron para contenerse, y desde sus posibilidades intentaron generar un cambio.

6. Injusticias

Siempre vimos las injusticias del sistema judicial, los abusos de poder y cómo generar dinero muchas veces vale más que respetar derechos. La serie no edulcoró nunca eso ni intentó crear un final feliz en el que todo se resuelve: dejó en claro que las injusticias existen y que uno debe realizar lo que esté a su alcance para poder cambiar o aceptar de alguna manera esa realidad.