Personajes que extrañamos #16: John Locke – Lost

Si se lo están preguntando, no, nunca superaremos Lost. Es que fue la serie que cambió la televisión. Con su isla misteriosa y una gran cantidad de personajes entrañables, nos hizo acostumbrarnos a un nuevo formato y sufrir entre temporada y temporada, esperando ansiosamente nuevos episodios.

Como decíamos recién, uno de los grandes aspectos de Lost fueron sus personajes. Le hemos dedicado esta sección a su protagonista, el gran Jack, pero si hablamos de uno, no podemos dejar al otro afuera: también te extrañamos, John Locke.

La historia de John Locke es bastante deprimente. Si bien nos llevó varias temporadas conocerla por completo, podemos decir que fue abandonado al nacer por su madre biológica y que, luego de ser adoptado, vio morir a su hermana en un columpio.

Como si esa no fuera bastante tragedia familiar, ya de grande, John se reencontró con su padre, quien le hizo creer que buscaba una relación con él. Pero todos recordamos cómo terminó eso: Anthony, el padre de Locke, necesitaba un riñón, John se lo donó y el primero, ni bien recuperado, se marchó para siempre. 

Bueno, “para siempre“… Tal vez eso hubiera sido lo mejor para el pobre John Locke. Anthony, su padre, retornó para pedirle ayuda una vez más, justo cuando John estaba poniendo su vida en funcionamiento, con pareja incluida, a la que terminó perdiendo por las tretas de su padre. 

Para colmo de males, un niño acudió a John, diciendo que creía que su madre estaba siendo engañada por Anthony. John no quería creerlo, pero a los pocos días el joven apareció muerto y Locke se vio obligado a enfrentar a su padre. ¿El resultado? Una de las escenas más memorables en televisión: Anthony empujó a su propio hijo por la ventana de un octavo piso, dejándolo parapléjico para siempre. 

Para siempre” vuelve a ser un término relativo: con su llegada a la isla, luego del accidente del Oceanic 815, John recupera la capacidad de caminar. Y eso lo termina transformando en el principal creyente de los poderes sanadores de la isla.

Además, demuestra aptitudes para la caza y el rastreo, que lo vuelven fundamental para la supervivencia del grupo. Estas aptitudes fueron aprendidas de su padre, Anthony, quien lo llevó de caza para cultivar una relación con él (con el único fin de quitarle un riñón, claro).

Su capacidad de creer en la isla y en sus designios fue lo que enfrentó a Jack desde un comienzo. John cometió muchos errores, pero siempre fue en pos de lo que la isla quería. Jack, en cambio, estaba obsesionado con salir de ella y salvar a todos los que pudiera.

Así y todo, John siempre estuvo ahí para sus compañeros. Intentó ayudarlos a todos: a Charlie con sus adicciones, a Claire con su bebé, a Sun cuando perdió su anillo… Y no siempre fue fácil, ya que sufrió bastante también en la isla, no sólo por su constante enfrentamiento con Jack, sino también porque la vida allí era despiadada.

Locke retorna a la isla dentro de un cajón, muerto, junto a los otros sobrevivientes del Oceanic 815. Una vez de vuelta en el mágico lugar, su cuerpo es tomado por “el monstruo”, que intenta hacerse con el poder de Jacob. Una vez más, Jack y John deberán enfrentarse, esta vez por el destino de la isla.

Interpretado por Terry O’Quinn (a quien puedes ver actualmente en la buenísima Castle Rock), John Locke fue siempre uno de los favoritos de Lost. Los fans nos dividíamos: ¿Jack o John? ¿Hombre de ciencia u hombre de fe? ¿Y tú cuál eres?