Personajes que Extrañamos #50: Walter White – Breaking Bad

Nacido el 7 de Septiembre de 1958, Walter Hartwell White fue un químico y profesor de la misma materia en Albuquerque, Nuevo México. Estuvo casado con Skyler White (de soltera Lambert) con quien tuvo dos hijos, Walter y Holly. Aunque la mayor parte de su vida fue un hombre introvertido y de poco carácter, su vida cambió a sus 50 años cuando recibió la noticia que padecía cáncer pulmonar.

Con el reloj puesto en marcha para el final de su vida decidió cambiar su situación personal, familiar y económica a través de un negocio para el cual tenía un talento nato y el conocimiento que pocos poseían: la elaboración de la metanfetamina más pura jamás vista en las calles de su ciudad, y probablemente de ninguna otra parte lugar del mundo.

Así es como da comienzo Breaking Bad, una de las mejores series de la historia, en lo personal mi favorita, y por la cual dedicamos la edición número 50 (como la edad de Walt cuando comienza la historia) de Personajes que Extrañamos al protagonista de esta historia y los porqués nos conquistó.

La fascinación con el personaje viene de la mano del cariño que nosotros el público ya le teníamos a su intérprete, Bryan Cranston, a quien muchos recordamos como Hal en la serie de Malcolm in the Middle, donde interpretó a un padre totalmente opuesto a lo hecho por Walter White, cautivando a todos con su transformación desde el episodio piloto.

Walt, caracterizado como un hombre sin personalidad, se enfrentó a una epifanía en su vida que lo llevó a mostrar su verdadero ser, ese que vivió, por mucho tiempo, dentro de él de manera reprimida y que salió cuando el detonante de su incurable enfermedad se hizo presente, momento en el cual decidió corromperse, hacerse malo… De ahí el título de la serie.

Durante 5 temporadas y 62 episodios vimos desaparecer a Walter White para darle paso al surgimiento de Mr. Heisenberg, quien se hizo presente tras una serie de conflictos con capos de la droga que lo pusieron a él y su compañero Jesse Pinkman en situaciones realmente peligrosas, de las cuales pudieron salir gracias a la astucia e inteligencia del cabecilla de ese par. El escape no fue de forma ilesa, pero sí con vida.

Pero esa no es la parte terrorífica de la historia de Walt; la parte personal es lo importante: cuando él demostró que no estaba tan alejado de sus rivales, tal vez era una peor persona de lo que se imaginaba. No fue el dinero que hizo con su negocio ilícito lo que lo transformó, fue el poder conseguido lo que reveló su verdadera personalidad. Desde el episodio piloto, Walter White dejó en claro una cosa, que “la química es la transformación de la materia como la vida misma”, la frase perfecta que resume los 2 últimos años de su vida. Su historia no es una de esas historias con falta de oportunidades, sino una vida que tiene miedo al fracaso, a perderlo todo. ¿Y qué pasa cuando sabes que tu muerte está cerca? El miedo a terminar con lo que tenías se desvanece, no hay más que hacer cuando tus días están contados, aplicando así que la única forma de vivir es saber que vas a morir. Es así como Heisenberg decide vivir sin miedo.

Aún en medio de todo lo malo hay una cosa que se debe reconocer en Walter White: fue protector de su gente, mejor dicho de su familia, y esa incluía a Jesse, su tercer hijo. La historia entre estos dos comenzó como un reencuentro entre maestro y alumno, pasando a ser una relación estrecha de complicidad, pero siempre con las diferencias jerárquicas que existían previamente. Y sin saberlo Walt se convirtió en un padre para Pinkman, y él en su hijo, porque cada uno tomó ese rol con hidalguía, sin vergüenza. No, no era una relación ideal, pero esa entrega final lo dicen todo.

Hablando de la familia White, si bien su relación con Skyler también se transformó en algo más cercano a socios/aliados, sus hijos siempre fueron su prioridad, y uno de los hechos que confirmó ello fue cuando en un arranque de locura decidió llevarse a su pequeña hija Holly, aún una beba, para salvarse previo a que su actividad saliera a luz y estuviese a la casa de Hank su propio cuñado. El llanto de su hija por la separación con su madre lo hizo recapacitar.

A diferencia de otros personajes de ficción como el líder de la mafia Tony Soprano o el creativo de una agencia de publicidad como Don Draper, Walter White es un personaje de mayor reconocimiento y más comprendido debido a la cercanía con su historia. Su camino no comienza siendo ya un cabecilla, sino a partir de su vida común y corriente como la que cualquier otro hombre, transformándose en un segundo.

Walter White murió el 7 de septiembre de 2010, solo 2 años después de que su vida cambió para siempre, redimiendo una parte de lo que hizo al liberar a Jesse Pinkman, entregando su vida a cambió de la de él como si se tratase de algo poético que recuerda al escritor Walt Whitman.

Aunque en la realidad fueron 5 años donde conocimos su historia, su recuerdo queda marcado en nosotros para la eternidad como uno de los mejores personajes escritos en la tercera era dorada de la televisión estadounidense.