Un entretenido thriller que hace un buen uso del 3D, pero…

Hace poco (específicamente con el estreno de The Lion King este año) planteaba una reflexión acerca de las películas que usan la tecnología de forma destacable pero cuya historia no está a la par de estas ambiciones técnicas; ahora, con el lanzamiento de Gemini Man (Proyecto Géminis, 2019), es importante volver a este debate a la hora de analizar la cinta. Si bien el 3D ha sido implementado en la mayoría de las producciones como una idea tardía e incluso se ha llegado a considerar innecesario en la mayoría de estos casos, también existen proyectos en los que esta ilusión de profundidad está pensada como parte esencial de la historia. En el caso de Gemini Man, Ang Lee (Brokeback Mountain, Life of Pi) pensó en el 3D desde la gestación del proyecto y esto se nota desde las primeras secuencias del filme; sin embargo, tal y como ha sucedido en películas que priorizan lo técnico sobre lo narrativo, la historia termina por demeritar el trabajo que existe detrás de cámaras al poseer una premisa que resulta prometedora pero cuyo desarrollo y personajes son un tanto comunes.

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Al inicio de Gemini Man, Henry Brogan (Will Smith) es un asesino a sueldo que cumple con un último trabajo antes de retirarse por completo de este oficio. No obstante, su retiro se ve interrumpido cuando Clay Varris (Clive Owen), director del misterioso Proyecto Géminis, ordena su ejecución inmediata. Esta inesperada persecución lleva a Henry a buscar la ayuda de la agente Danny Zakarweski (Mary Elizabeth Winstead) y de su antiguo colega en el ejército, Baron (Benedict Wong). En su búsqueda por respuestas, los tres descubren las verdaderas intenciones de Varris con Proyecto Géminis, así como a uno de sus experimentos: el joven Jackson Brogan, clon de Henry que tiene la tarea de eliminarlo del mapa.

Ang Lee sabe cómo dirigir una película. No han sido en vano los dos premios Oscar (como Mejor director) que el realizador ha conseguido a lo largo de su carrera. En Gemini Man, Lee hace evidente esta maestría con una firme visión que nunca duda de su naturaleza como thriller. Con una cinematografía impresionante a cargo de Dion Beebe (Edge of Tomorrow, Mary Poppins Returns), Gemini Man es un espectáculo visual de principio a fin que es reforzado por el uso oportuno del 3D en varias secuencias de acción. Además, gracias a la tecnología (específicamente a las cámaras) que Lee aprovechó para hacer que el 3D se viera más nítido que de costumbre, este recurso no eclipsa el resto de los aspectos técnicos del filme y, por el contrario, le da un valor agregado a la acción que se despliega en pantalla. Por decirlo de otra manera: si Gemini Man formara parte de cualquier otro género, el 3D no sería tan efectivo, pero en este proyecto, la acción transcurre como si el público estuviera jugando un videojuego, lo cual permite una experiencia de inmersión que pocas películas han logrado con esta tecnología.

Asimismo, los efectos visuales que se usaron para rejuvenecer a Will Smith son de los más convincentes que el cine ha presentado hasta la fecha. A excepción de un par de escenas, la mayoría de las secuencias en las que Smith interpreta a Jackson Brogan harán preguntarse al público si en verdad existe un doble más joven del popular histrión. Por ende, el personaje de Jackson nunca resulta una distracción de la historia como suele ocurrir cuando un proyecto rejuvenece a su elenco (en este año, por ejemplo, tan sólo basta recordar el pobre trabajo que se hizo con el elenco juvenil de It: Chapter Two).

Por último, también es preciso mencionar que el carisma que tienen Will Smith y Mary Elizabeth Winstead ayuda a que sus personajes generen más empatía con la audiencia. En papel, tanto Henry (Smith) como Dany (Winstead) resultan arquetipos sin ninguna característica que los haga sobresalir, pero gracias a la interpretación de ambos actores, Henry y Dany cobran vida y funcionan mejor de lo que deberían en una historia cuyo desarrollo de personajes es casi nulo. Existen pocos actores que logran exitosamente levantar una película de esta manera y  Smith es uno de ellos, lo cual es prueba del star power del intérprete, quien ha logrado mantenerse vigente entre el público a pesar de los tropiezos que ha tenido en pantalla durante los últimos años.

Pero…

La premisa de Gemini Man remite a muchas películas que han tratado el tema de la clonación de forma más compleja. Es evidente la influencia de cintas como Blade Runner (1982) y Never Let Me Go (2010) e incluso podríamos mencionar algunas similitudes que Gemini Man guarda con series de televisión como Dollhouse y Westworld y la exploración que ambas hacen de un mundo en el que la clonación humana es una realidad. Pese a esto, cualquiera de los proyectos antes mencionados presenta reflexiones más interesantes alrededor del tema que aquella que hace Gemini Man durante su tercer acto. Por la forma en que está estructurada la película, pareciera que el conflicto que Gemini Man presenta acerca de la clonación a través de los personajes de Henry y Jackson vino después de la idea de ver a una estrella como Will Smith enfrentando a una versión joven de sí mismo. En consecuencia, el impacto emocional de la historia, o mejor dicho, esa catarsis que debería hacer sentir algo al espectador es sólo una nota al pie de página del espectáculo visual, lo cual despoja a Gemini Man de la posibilidad de que el público la recuerde más allá de su tecnología.

Y aunque su protagonista logra sacar adelante la película con ayuda del resto del elenco, es evidente que sin Will Smith, Gemini Man no hubiera funcionado en absoluto. Lo anterior sólo confirma que el guion, y por ende la historia, no son lo suficientemente sólidos y entretenidos de forma independiente, lo cual afecta a la cinta en todo lo que refiere a su narrativa. Tal y como sucedió con Billy Lynn’s Long Halftime Walk (2016), la última cinta de Ang Lee antes de Gemini Man, el realizador volverá a ser recordado por sus ambiciones pero no por su trabajo en sí.

Veredicto

Gemini Man es una película entretenida que vale la pena ver en 3D por la nitidez de las imágenes y el uso que se le da en varias secuencias de acción que mantendrán a la audiencia al borde de su asiento. Como ya es costumbre, Will Smith interpreta al protagonista masculino con un carisma que parece exclusivo de actores como Tom Cruise o Dwayne Johnson y que resalta aún más gracias a la participación de Mary Elizabeth Winstead y Benedict Wong en papeles secundarios. Al mismo tiempo, Gemini Man también está lejos de la genialidad que Ang Lee ha demostrado en el pasado con aquellas historias que jerarquizaban la sustancia sobre la ilusión y lo artificioso. Afortunadamente, Lee no ha perdido su talento y esa curiosidad que lo ha llevado a buscar nuevas formas de contar sus historias, lo cual siempre le brindará la posibilidad de intentarlo de nuevo con mejores resultados.