Campaña combate el hambre de estudiantes en Montebello

Cada vez más familias reciben ayuda que colecta el Distrito Escolar

Cada semana, Carolina Reyes se acerca dos veces a la iglesia que le queda cerca de su casa en Bell Gardens para ver si tienen comida que ofrecerle.

Los 1,000 dólares que esta madre soltera paga por un apartamento de dos recámaras en el que vive con sus cuatro hijos consumen prácticamente toda la ayuda que recibe de asistencia pública. Apenas le quedan 100 dólares al mes con los que pagar facturas. De ahí que comer en su casa es un desafío que enfrentan todos los días.

“A veces me llaman las amigas y me dicen que les vaya a limpiar sus casas y me gano 20 ó 50 dólares, y con eso vamos sobreviviendo”, dijo Reyes, quien también colecta latas para reciclar, aunque ya la policía le dio una advertencia porque no puede ir con ellas en una carriola por la calle.

Esta madre aprovecha cada ocasión que tiene para acudir a eventos o participar en programas donde se ofrece ayuda a las familias más necesitadas, recorriendo iglesias e informándose en todos los sitios que puede. Ahora tendrá un sitio más donde preguntar.

El Distrito Escolar Unificado de Montebello (MUSD), que cubre también las ciudades de Commerce y Bell Gardens donde estudian sus hijos, ha puesto en marcha por tercer año consecutivo una campaña para recolectar comida que después distribuirán entre quienes pasan apuros económicos.

La iniciativa surgió cuando, a raíz de la crisis, funcionarios del Distrito Escolar se dieron cuenta que cada vez más familias necesitaban ayuda, hasta el punto de reconocer que parte del 81% de sus 32 mil estudiantes que califican para recibir desayuno y almuerzo en la escuela gratis o a bajo costo termina pasan hambre cuando regresan a sus casas.

“Con el estómago vacío, es difícil que el niño pueda concentrarse para estudiar o hacer su tarea”, dijo Guerri Guzmán, miembro de la Junta Directiva de MUSD que inició la campaña Guerra contra el hambre.

“Tal vez no acabemos con el hambre en el mundo, pero sí ayudamos un poco más a la gente de nuestra comunidad”, indicó.

Al menos 67 familias con hijos en MUSD son consideradas indigentes.

“No solo eres indigente cuando no tienes una casa, sino también cuando estás viviendo con dos o tres familias más, o en un garaje, en un motel o en un auto. En cualquier lugar donde no tengas una dirección permanente”, comentó Rose Hernández, quien trabaja como coordinadora de asuntos para indigentes en MUSD. “Hemos visto que cada vez más familias están en esa circunstancia. Muchos niños ni siquiera tienen un lugar donde hacer la tarea, porque comen, duermen y estudian en la misma sala”.

“Creemos que ese número es más alto porque hay muchas personas que por vergüenza o por estigma no dicen la situación en la que están viviendo”, agregó Hernández. “Para nosotros es también difícil ubicarlas para darles ayuda porque no tienen un lugar fijo donde están viviendo”.

El año pasado, el Distrito Escolar logró recolectar 45 mil libras de comida a través de esta campaña que distribuyeron en 1,500 cajas. Las provisiones se agotaron en cuestión de pocos meses.

“Ojalá pudiéramos tener comida para todo el año”, dijo Roger Presgrove, presidente de Help The Children, la organización que se encarga de recolectar y distribuir la comida. “Suponiendo que el año pasado entregamos tres cajas por persona, ayudamos a unas 500 familias”.

Todo lo que tienen que hacer es llegar a la escuela y solicitarla, para que así los administradores sepan cuántos paquetes tienen que pedir para que estén listos de ser entregados.

“Por algún lado hay que empezar la guerra contra el hambre”, indicó Presgrove. “Este es el único Distrito Escolar que está haciendo algo a esta escala para ayudar a las familias que realmente lo necesitan. Si todos los distritos hicieran lo mismo, no estaríamos hablando de que la gente pasa hambre”.

Estela López, con una hija que también cursa en Bell Gardens, puede respirar un poco más tranquila al saber que podrá recibir esta ayuda. Por más que ha enviado solicitudes de empleo, lleva dos años sin trabajar y el dinero que gana su esposo “ya no alcanza ni para lo básico”.

“Ni tenemos cuenta de banco porque también te cobran”, indicó. “Uno ya no sabe qué más hacer para sobrevivir. Cuando es Navidad o Acción de Gracias, ahí tengo que ir para que nos regalen la comida y el pavo”.

Ni siquiera los menús de un dólar que ofrecen algunas cadenas de comida rápida es algo que pueden permitirse estas madres.

“Mis hijos me preguntan por qué ya no les he vuelto a llevar a comer una hamburguesa. Ni para eso tenemos”, dijo Reyes.

Otro de los puntos como parte de la campaña Guerra contra el hambre es la recaudación de fondos. El dinero servirá para distribuir tarjetas VISA entre las familias necesitadas, especialmente con hijos en los grados más altos, para que puedan comprar ropa o útiles escolares.

La recolección de comida se estará llevando a cabo hasta el 28 de octubre. Tanto quienes estén interesados en donar alimentos o dinero, como quienes deseen recibirlos, deben comunicarse con alguna de las escuelas del Distrito Escolar Unificado de Montebello en esa ciudad, en Commerce o Bell Gardens.