Es indiscutible la ventaja de Ortega

Los primeros resultados le daban el 66.43% del total de votos escrutados

MANAGUA, Nicaragua (EFE).- El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, consiguió el 66.43% de los votos, según los primeros resultados oficiales del escrutinio provisional de los comicios generales celebrados ayer en Nicaragua.

Escrutado el 6.76% de las mesas electorales, el empresario de radio Fabio Gadea, de la alianza opositora Partido Liberal Independiente (PLI), se situó en segundo lugar con el 25.52% de los sufragios, en una jornada en la que votó al menos el 70% de los electores, según los datos oficiales.

En tercer lugar se sitúa el exgobernante Arnoldo Alemán (1997-2002), con el 7.10%, de la alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC), según un informe preliminar leído por el presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas.

La Unión Europea (UE) denunció ayer que 20 de sus 90 observadores en las elecciones generales de Nicaragua afrontaron “dificultades” para entrar en las centros electorales y calificó de “inexplicable” las “trabas, opacidad y tantas mañas” que presentó la jornada de este domingo.

El jefe de la misión, el eurodiputado socialista español Luis Yáñez, declaró a los periodistas que los observadores [internacionales] sufrieron esas “dificultades” en “distintos momentos” y que se resolvieron “sobre la marcha”.

La Organización de Estados Americanos (OEA) también informó ayer de que sus delegados no pudieron ingresar al 20% de los centros de votación que tenían previsto vigilar durante la apertura de las votaciones, lo que calificó como “preocupante”.

Yáñez, quien se solidarizó con la OEA y condenó la falta de acceso de los observadores a las mesas de votación, indicó que la misión de la UE constató en la jornada electoral “problemas con las actas tanto de la apertura de colegios como en las actas de escrutinio” y que en algunos sitios “las copias son ilegibles”.

Según el representante de la UE, con el cierre de las mesas de votación, a las 6:00 de la tarde, hora local, el proceso inició una etapa de “extrema delicadeza e importancia”, motivo por el cual llamó a los candidatos a respetar “la voluntad del pueblo expresada en las urnas” y pidió no celebrar o denigrar la votación antes de divulgarse los resultados oficiales.

“Que haya un respeto irrestricto a la expresión de la soberanía popular, ese es un ruego que hacemos por la paz de Nicaragua y por las buenas relaciones de Nicaragua con sus vecinos, con Europa”, dijo.

Yañez criticó, sin embargo, las “trabas, opacidad y tantas trampas” que sufrieron en los comicios.

“Nos hubiera gustado que el proceso fuera más transparente, más fácil para los actores políticos tanto en las cédulas de identificación, la acreditación de los fiscales, la acreditación de los observadores nacionales y en muchos otros aspectos”, dijo.

“Para mí -agregó Yáñez-, sorprendentemente el Consejo Supremo Electoral ha puesto demasiadas trabas, a veces inexplicables.

Cientos de ciudadanos reclamaron en las últimas semanas que no se le habían entregado las cédulas de identidad, imprescindibles para votar, y la oposición liberal denunció que miles de sus fiscales de mesas recibieron tardíamente las acreditaciones para vigilar las juntas receptoras de votos.

El Consejo Supremo Electoral (CSE) también rechazó a dos organismos locales de observación, entre ellos el Instituto para el Desarrollo de la Democracia, que denunció ayer que el 25% de las juntas receptoras de votos del país no contaba con fiscales de oposición.

Yáñez dijo que la UE vigilará el escrutinio, la transmisión y tabulación de resultados, y advirtió de que la misión de observación europea “no aceptará” ninguna “restricción” al respecto.

Destacó haber encontrado ayer “cierto nerviosismo” en todos los sectores políticos nicaragüenses, así como “inquietud” y “muchos temores” a pesar de que en general percibió un “ambiente pacífico” durante la votación.

Pero “yo no sé si a mí todo el mundo me dice lo que piensa, porque he estado leyendo en estos días la obra de teatro famosa, el Güegüense, de la cultura y el modo de ser de los nicaragüenses, a lo mejor no me han dicho a mí lo que piensan, porque no creen que deban decírselo en este caso a un español, a un extranjero”, agregó.

El “Güegüense” es un personaje de teatro que hace referencia al ingenio del indio utilizado para burlarse del colonizador, al que responde ocultando su verdadera opinión.

Un total de 3.4 millones de nicaragüenses estaban convocados ayer para elegir en 12,960 juntas receptoras de votos al nuevo presidente del país, al vicepresidente, a 90 diputados de la Asamblea Nacional y a 20 representantes ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen).