Fin de Gadafi estimula para cambios sirios

La jornada del día de ayer fue de 20 muertos en la ciudad de Homs

EL CAIRO, Egipto (EFE). – La muerte del exlíder libio Muamar el Gadafi alentó ayer a miles de sirios a tomar las calles para exigir con renovada energía la caída de su presidente Bachar al Asad, en unas protestas masivas que dejaron más de una veintena de muertos.

A los habituales lemas contra el régimen de Damasco se sumaron ayer las felicitaciones al pueblo libio y las amenazas contra su propio gobernante, al que auguraron ser el próximo dictador árabe en caer.

“El fin de Gadafi ha levantado aún más la moral de los revolucionarios sirios”, dijo el activista y miembro del Consejo Nacional Sirio (CNS), Hozan Ibrahim.

En su opinión, “supone un mensaje de la suerte que les espera a los tiranos”, después de que las revoluciones de Egipto y Túnez acabaran con los regímenes dictatoriales de Hosni Mubarak y Ben Alí.

De hecho, en las pancartas levantadas ayer por los manifestantes sirios se podía leer “la victoria de los revolucionarios libios es una victoria para todos los árabes” y “Gadafi murió como una rata”, entre otros lemas, según los vídeos difundidos por los opositores.

Las noticias que llegaron antes de ayer desde Libia animaron manifestaciones en todas las provincias de Siria, desde la meridional de Deraa a la septentrional de Idleb, que las fuerzas de seguridad no dudaron en reprimir con violencia.

La ofensiva más sangrienta volvió a recaer contra la ciudad central de Homs, uno de los principales enclaves de la oposición, donde fallecieron entre 15 y 19 personas, según los distintos grupos opositores.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de que trece personas perdieron la vida durante las protestas que tuvieron lugar en casi todos los barrios de la ciudad tras el rezo musulmán del mediodía, mientras que dos perecieron a causa de los disparos de las fuerzas de seguridad antes del comienzo de la oración.

Además, según este grupo, dos jóvenes fallecieron en Hama (centro) por impacto de bala y un tercero pereció en Deraa (sur) al intentar dispersar las fuerzas del orden a los asistentes al funeral de una de las víctimas de la víspera.

En Idleb, donde las protestas fueron muy multitudinarias, murió un joven de 19 años en la aldea de Al Burgatia debido a las heridas de bala sufridas esta mañana y un ciudadano, que se cree era partidario del régimen, en la ciudad de Arija.

También se dieron ayer fuertes combates entre el Ejército y supuestos militares desertores cerca de la ciudad de Saqba, en los alrededores de Damasco, en los que falleció un civil y tres uniformados de las tropas leales a Al Asad.

Este nuevo baño de sangre se produce cinco días antes de que viaje a Siria una comisión de la Liga Árabe para propiciar la apertura de un diálogo entre el régimen y la oposición, tras haber recibido el visto bueno de las autoridades de Damasco.

Esta comisión, integrada por el secretario general de la organización, Nabil al Arabi, y los ministros de Exteriores de Catar, Omán, Argelia, Sudán y Egipto, fue creada el pasado domingo con el fin de que los sirios iniciaran un diálogo nacional en los 15 días siguientes en El Cairo y bajo la supervisión de la Liga Árabe.

Los países árabes dieron de esta forma una nueva oportunidad al régimen de Al Asad, a pesar de que desde el inicio de las protestas el pasado marzo han muerto unas tres mil personas, entre ellas unos 187 menores, según las últimas cifras de la ONU.

Este diálogo nacional en un plazo de 15 días fue rechazado por los activistas opositores, que denominaron la jornada de hoy “Viernes de los mártires del plazo de la Liga Árabe”.

“El gobierno sirio aceptó la visita de la Liga Árabe como una maniobra más para ganar tiempo”, aseguró a Efe Ibrahim, que además de miembro del CNS es activista de los Comités de Coordinación Local, que informan sobre el terreno de las protestas.

Para Ibrahim, “este plazo de 15 días solo aumentará más el número de muertos por los actos represivos y no servirá para llegar a ninguna solución a la crisis”.