La violencia no es extraña en Watts

Incidente ayer en un supermercado es el más reciente en barrio del sur

Oscar Fernández sabe lo duro que es vivir y ganarse la vida en Watts, un antiguo vecindario del Sur de Los Angeles.

Hace seis meses un trío de asaltantes le robó el producto de sus ventas (Fernández vende frutas frescas a pocas cuadras de las afamadas torres de Watts) y de paso, cuando se resistió, le quebraron un diente de un golpe propinado con la cancha de un revólver.

“De ahí para acá no ha pasado” nada dice. Aunque no vive en esta áreas, le gusta instalar su mercadería porque las ventas se mueven. De hecho, después del asalto que sufrió, tuvo que volver allí.

Ayer, a poca distancia de donde Fernández vende plátanos, uvas y naranjas, un individuo armado baleó al empleado de un supermercado Superior. Según información dada a conocer por Los Angeles Times, el pistolero aparentemente atacó al dependiente después que este le informara que la tienda no tenía en existencia los productos que buscaba. El empleado del supermercado fue trasladado a un hospital y se encontraba estable, se informó.

La policía no cree que se tratara de un robo. El atacante huyo a pie.

Watts, es uno de los barrios más pobres de la ciudad, con el más alto nivel de desempleo y con un alto índice de delincuencia según el mapa de ilustración de la delincuencia, un proyecto conjunto del Times y del LAPD.

Entre el 14 y el 20 de octubre, según el mapa, en ese vecindario se cometieron 16 delitos violentos y 16 robos.

En el curso de los últimos tres meses, Watts tuvo un promedio de 15.6 delitos violentos por semana y 19 robos de distintos tipos.

Se estima que en ese vecindario residen poco más de 41 mil personas.

Joanna del Valle, una residente de ese barrio, dijo que le han robado todas sus joyas de oro. “Ahora sólo uso de plata. El otro día me robaron mi cadena, me la jalaron, y nadie le ayuda a uno”, dijo.