Larga espera para arreglo de las calles

Los Ángeles está entre las ciudades con peores calles de la nación, según TRIP

Quienes viven en el bulevar Valley Vista, en Sherman Oaks, esperaron por más de 30 años para estrenar pavimento y dejar de sortear calles cuarteadas, hundimientos y baches. Una nueva era inició ayer para ellos con la colocación de asfalto en la vialidad, que comprende el último segmento de las 57 millas repavimentadas con fondos federales en el Valle de San Fernando.

Para el municipio ésta ha sido la única manera de ponerse al día en un histórico atraso en inversión en infraestructura. De lo contrario, reconoce, seguiría engrosando la lista de calles en pésimas condiciones, como sucedió de 1945 a 2005. Actualmente, sin embargo, sólo está reparando caminos al nivel mínimo.

“Esta administración ha proveído suficiente dinero para asegurarse que, por lo menos, en los últimos seis años, el sistema de calles no se siga deteriorando; se ha mantenido en el mismo estado, cuando históricamente íbamos para abajo”, comentó Nazario Sauceda, director interino de la Oficina de Servicios de Calles de la ciudad.

En otras palabras, por cada diez calles estropeadas el ayuntamiento arregla otras diez. No obstante, esto no ha logrado sacar a Los Ángeles de los primeros lugares entre las ciudades con peores caminos del país, según la organización TRIP, cuyo reporte de 2010 concluyó que al menos el 63% de sus vías de comunicación necesitan ser reparadas cuanto antes.

Además del déficit presupuestario, otra cosa que complica las mejoras en las calles es el tamaño de esta ciudad, con 28,000 millas lineales de vialidades, más que ningún otro lugar de Estados Unidos. “Tenemos un territorio muy amplio, por eso toma tanto tiempo” cambiar la carpeta asfáltica, justificó el alcalde Antonio Villaraigosa.

Con un fondo de 45 millones de dólares del Paquete de estímulo económico, el gobierno de Los Ángeles ha podido repavimentar 81 de las 100 millas cuadradas, que le ha permitido atender parte del envejecimiento de los caminos, un problema que, según TRIP, contribuye a que los angelinos paguen más de 740 dólares anuales por la reparación de sus autos, costo del seguro y gasolina.

“El mantenimiento de nuestras calles es algo de los que estamos muy conscientes como negocios, residentes y toda la comunidad; se ha necesitado desde hace mucho tiempo”, resaltó Robert Cohen, presidente de la Cámara de Comercio de Sherman Oaks.

“Necesitábamos las reparaciones por más de 30 años, por eso estamos muy contentos”, celebró Jules Feir, residente de Sherman Oaks.

Pero mientras los vecinos del bulevar Valley Vista celebraban ayer por la llegada de maquinaria pesada y del olor a asfalto caliente, muy cerca de ahí, en la avenida Coldwater Canyon, donde es imposible manejar sin pensar en los daños al sistema de suspensión del coche, la necesidad de obras de reparación es evidente. Lo mismo ocurre en tramos de Boyle Heights, Sun Valley, el Sur-Centro, Echo Park, Westlake y un largo etcétera.

“Se ha hecho mucho, pero todavía hay otras calles que necesitan ser reparadas, como el bulevar Ventura”, señaló Feir.