No más conflictos bélicos

La amplia agenda de los “indignados” de Wall Street se enfocó ayer en las guerras de Irak y Afganistán, asignaturas pendientes de la administración de Barak Obama, frente a la Alcaldía y el edificio federal del oeste de Los Ángeles.

“¡Dinero por empleos y educación, no para la guerra y la ocupación!”, gritaban ayer por la tarde manifestantes congregados en la sede del gobierno federal en Westwood. Portaban mantas y pancartas con las frases: “No guerra por petróleo” y “La ocupación es un crimen”. Ahí, en cierto momento, simularon estar muertos recostados boca arriba sobre la acera del bulevar Wilshire.

Otra demostración más nutrida se realizó en la mañana en el centro de Los Ángeles, donde sindicatos y estudiantes se unieron al movimiento “Occupy LA” para pedir que los 3,000 millones de dólares que cada día se gastan en ambos conflictos bélicos se inviertan aquí para resolver la crisis económica.

“Es una desgracia que tengamos tantos jóvenes todavía en la guerra después de 10 años; verdaderamente no saben porqué están peleando”, comentó Esmeralda Loreto, una residente de Boyle Heights y de padres mexicanos. “Vengo de un vecindario donde se puede ver que se necesita más ese dinero en las escuelas, bibliotecas, el cuidado de la salud”, dijo.

Las demandas de los “indignados” en Los Ángeles son tantas y tan amplias que han sido divididas por sectores: los embargos hipotecarios, la “irresponsabilidad” de los bancos, la creación de empleos, los conflictos armados, la educación, el acceso a atención médica, etcétera.

Ayer el movimiento recibió la visita de una de las mujeres con mayor poder político del condado, María Elena Durazo, secretaria tesorera de la Federación de Sindicatos de Los Ángeles, quien también levantó el puño en contra de las guerras en Medio Oriente y las desigualdades sociales.

“Las corporaciones han tomado demasiado poder y todo a costa de la gente trabajadora”, expresó la lidereza sindical.

“Estamos cansados que el 99% de la población no tenga las cosas básicas, comenzando con el empleo, especialmente los latinos; segundo, nuestros hijos no tienen acceso a las universidades; tercero, hay una guerra que todavía se está financiando”, manifestó.

A decir de Yvonne de León, integrante de la Coalición Answer, todos los problemas que padece este país están conectados y afectan a la clase laboral y a las familias pobres.

“Mucho dinero se está gastando en la guerra y ahora lo necesitamos para la educación y la salud en este país”, señaló.