Operativo ‘de rutina’

LAPD quita autos a personas sin licencia en retén en Pico Union

Roberto Lucio se quedó ayer sin su carro y sin la revisión médica que tenía programada a las 2 de la tarde. Cuando se dirigía al médico se encontró con una revisión vehicular que realizó ayer el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) en el vecindario de Pico-Union y que dejó sin carros al menos a una docena de personas sin licencia en menos de una hora.

Aunque Lucio intentó decirle al agente que lo detuvo que él sabía que el LAPD tenía ahora una nueva política de no incautar carros a personas sin licencia, si alguien autorizado para conducir llegaba al lugar en menos de media hora, su carro se fue junto a muchos otros directo al corralón.

“Ya ni qué hermano, lo que más duele es ver que tu propia raza te friegue”, agregó Lucio frente a Dora Juarez, otra inmigrante sin licencia que no pudo llegar a recoger ayer a tiempo a sus hijos a la escuela, porque su minivan también fue incautado.

“Está muy mal que hagan esto, no es justo”, agregó Juarez al lado de las dos grúas que se apostaron sobre la Calle Normandie, justo al norte del Bulevar Pico.

Las incautaciones de los vehículos de ayer y las quejas de decenas de residentes por el operativo, sucedieron apenas días después que la legislatura californiana aprobara un proyecto de ley del senador Gil Cedillo, demócrata de Los Angeles, que cambiaría la política actual de incautar los carros de personas sin licencia de conducir en los retenes de sobriedad.

Dicha ley, que espera la firma del gobernador Jerry Brown, imita una política que anunció el LAPD en marzo y que prometía no afectar a personas de la comunidad que simplemente no podían obtener una licencia de conducir. Durante el anuncio de dicha política el jefe Charlie Beck dijo que en paradas rutinarias o en operativos contra choferes ebrios, se contaría con la discreción del agente para evitar la incautación.

Ese aparentemente no fue el caso ayer, cuando la discreción fue incautar todos los vehículos que se detuvieron, como el de Octavio López, quien perdió su Honda Accord.

“No se vale así, uno no está haciendo nada malo”, lamentó López consternado frente a seis unidades de la división de Tráfico del Oeste.

Un agente de apellido Barrera dijo a este rotativo que la política de retenes de LAPD no aplicaba en un operativo “de rutina” como el de ayer y no pudo dar una cifra de cuántos vehículos se habían incautado.

En un periodo menor a una hora, este rotativo presenció al menos 12 incautaciones de vehículos a personas sin licencia. Y Juan Carlos Romero, quien vive en la cuadra de donde ocurrió el operativo, dijo que antes de la llegada de La Opinión, al menos 20 carros habían sido remolcados.

El capitán Rigo Romero, encargado de relaciones comunitarias de LAPD, dijo a La Opinión que aunque operativos como el de ayer podrían tener “un efecto negativo” para algunas personas, son amparados por la ley. El operativo en Pico Union sirvió, dijo, para revisar la seguridad de los peatones.

“Estamos teniendo reuniones para ver si existe la posibilidad de cambiar aún más nuestras políticas”, subrayó Romero. “Por lo pronto es solo para retenes de alcoholemia y no para estos operativos”, agregó.