Orgullosa día tras día

Sandra Cisneros celebra su herencia cultural continuamente

Para Sandra Cisneros, un mes no es suficiente para celebrar la cultura latina de este país.

Ella no lo festeja como tal.

“Todos los días es día de los latinos. Yo vivo en San Antonio así que siempre hay fiestas. No es como que celebramos medio mes aquí y medio mes allá. El mes de la herencia hispana no lo veo como una fiesta, sino como un reconocimiento y yo siempre me esfuerzo por reconocer la aportación de los latinos todos los días”, dijo la escritora vía telefónica desde su casa en Texas indirectamente criticando que este mes se celebra del 15 de septiembre al mismo día en octubre.

La reconocida escritora nacida en Chicago de padres mexicanos recordó que cuando era niña no existían palabras como Hispanics, que se usan en inglés para identificar a los latinos. Hasta el día de hoy, se rehusa a usar el término.

“Yo soy latina, mexicoamericana, americana, mexicana y mexicana”, aseguró.

Aunque es una de las escritoras latinas más reconocidas por sus libros Woman Hollering Creek and Other Stories, Hairs/Pelitos, Caramelo y The House on Mango Street, la única hija de una familia de siete hijos llevó su carrera a paso lento pero firme.

“He ido de pasito a pasito. No dije: ‘Voy a mandar un libro a Nueva York’. Primero dije: ‘Voy a publicar en la revista literaria de la universidad y luego de ahí en la revista de mi ciudad’. Tenía un plan de tres años que se convirtió en cinco y luego en diez. Mi trabajo no fue publicado hasta que estaba trabajando en mi maestría. Hice las cosas tranquilamente”, recordó.

El ser un ejemplo a seguir para otras latinas no la preocupa. Incluso, dijo haber sido “traviesa” y haber “cometido maldades”.

Lo que le molesta es la escasez de escritoras latinos. “Tal parece que los escritores de grupos étnicos somos el sabor del mes. Estamos muy difundidos, no todos vivimos en Nueva York, no tenemos un centro y nos tienen ‘en la parte trasera del autobús’ [al final de la lista] y por eso se nos dificulta publicar”, comentó quien cuenta con una recién inaugurada academia con su nombre en Echo Park.

Mostrando su fe en la divina providencia, aseguró que ha tenido éxito gracias a “los angelitos” que la protegen y guían en su carrera.

“Cuando escribes es como si estuvieras pérdida en el mar y de repente llega ese rayito de luz que te ilumina el camino y luego la luz desaparece y estás en la oscuridad otra vez”, dijo.

Explicó que The House on Mango Street o La casa en Mango Street -libro que forma parte de los libros que se tienen que leer en algunas secundarias, preparatorias y universidades del país y al que considera como “mi primer hijo” – no habla solo de su vida.

“Cuando escribo, agarro cabello de toda la gente que conozco para hacer una trenza más resistente y más bonita. No todo te tiene que pasar a ti para que sea verdadero”, enfatizó con una metáfora.

Cisneros ha trabajado desde los 15 años, en parte por el error en su fecha de nacimiento de su tarjeta social.

Su pasión por escribir, agregó, es una de sus pasiones que considera parte de su destino.

“Nunca pensé que me iban a pagar por mi trabajo ni que iba a ser leída internacionalmente. Todo lo que pasó fue mucho más de lo que yo pensé. Yo quería el respeto de mis colegas y premios para tener tiempo para escribir y renunciar a mi trabajo de día”, dijo.

En 2012 lanzará su libro ¿Has visto a María? o Have You Seen Marie?; y está trabajando en otro de ficción titulado Infinito así como uno infantil Bravo, Bruno y otro sobre la escritura llamado Writing in My Pajamas. Además, está desarrollando el guión de la versión cinematográfica de The House on Mango Street

con la productora Lourdes Portillo. “Hay más ideas que tiempo”, expresó

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