Otra raya al tigre

Rally del tercer inning será una marca indeleble para Detroit

ARLINGTON, Texas.- Los Tigres de Detroit jugaron 1,841 innings en el 2011 – 1,440 en la serie regular, 302.2 en temporada de exhibición y otros 99 en la postemporada-, pero es por uno que serán recordados por los próximos años: el tercer episodio del sexto juego de la final de la Liga Americana.

Cuatro lanzadores de Detroit se combinaron para permitir nueve carreras, seis hits y cuatro boletos en uno de los innings más productivos de la historia de la postemporada para dejar escapar un partido que ganaban 2-0 en ese momento y terminar siendo aplastados 15-5 por los Rangers de Texas y quedar eliminados hasta el próximo año.

Los texanos ganaron la final liguera por segunda vez en su historia, y en años seguidos, para obtener el derecho de representar el circuito en la Serie Mundial que comienza el miércoles venidero.

“La única cosa que realmente me molesta un poco sobre este partido es porque algunas personas se burlarán de nosotros por la forma en que terminamos”, dijo Jim Leyland, el manager de los Tigres.

“Espero que eso no suceda. Pero puedo entender si lo hacen, porque esta fue una gran serie, aunque ese no fue precisamente un gran juego. Lo fue para los Rangers, pero no para nosotros”, agregó Leyland.

En la fatídica tercera entrada, que tardó 37 dolorosos minutos, los pitchers de Detroit realizaron 50 lanzamientos a 14 bateadores de los imparables Rangers, que sencillamente batearon todo lo que le lanzaron y cuando no, simplemente esperaron el boleto.

“Si te explico, no podrá imaginartelo”, dijo el relevista dominicano José Valverde sobre el dolor que provocó el espeso rally de Texas en la psiquis de los jugadores de Detroit.

“Verlos anotar nueve carreras con un out… Aprovecharon cada error, cada oportunidad y se merecen estar allí”, comentó Valverde.

“Me siento un poquito mal, no esperábamos que las cosas terminaran así. Hay que darle mucho crédito a esa ofensiva que nos sacó de juego”, dijo el inicialista venezolano Miguel Cabrera, el mejor bateador en la alineación de los bengalíes.

Cabrera se olvidó de su detención en Florida acusado de manejar ebrio y fue campeón bate de la Liga Americana.

Detroit, que ganó la División Central con marca 95-67, fue séptimo del joven circuito con efectividad de 4.04.

Su principal abridor, Justin Verlander, ganó la triple corona del pitcheo, y su cerrador, Valverde, terminó perfecto con 49 rescates en 49 oportunidades.