Pérdidas millonarias por paro enebeísta

Se estima que cada partido cancelado dejará 800 mil dólares en merma

La cancelación de una porción de los juegos de la NBA en Los Ángeles, a causa del impasse en las negociaciones contractuales entre los jugadores del gremio y los propietarios de las franquicias, resultará en un macanazo para la economía que gira alrededor del Staples Center.

John Blank, economista auxiliar de la Corporación de Desarrollo Económico del Condado de Los Angeles (LAEDC), estima que, 75 dólares promedio el boleto, cada juego cancelado en ese coliseo representa un total de 1.5 millones de dólares en pérdidas, que tiene una capacidad aproximada de 20 mil personas.

“Se trata de un dinero que de una u otra forma no irá a parar a la comunidad. Ese aficionado que no asiste gastará en otro tipo de actividad, un concierto, un partido de futbol, y dependiendo de cuanto se alargue el conflicto, no va regresar por un rato al basquetbol”, dijo.

La última vez que los Lakers se vieron obligados a cancelar juegos fue en la temporada 1998-99, en que sólo se llevaron a cabo 50 encuentros.

Pero la otra parte de las pérdidas que podría ocasionar la cancelación de juegos de la NBA va a impactar directamente a los negocios en el área del Staples.

A diez dólares mínimo por lugar de estacionamiento, los aparcaderos en esa área perderán 200 mil dólares cada vez que haya un encuentro cancelado. Y si se toma en cuenta que cada asistente gasta un promedio de 10 dólares en bebidas y comidas dentro del estadio, eso agrega otros 200 mil dólares.

En el caso de los restaurantes: a 20 dólares promedio por cada comensal, la erosión asciende a 400 mil dólares en consumo perdido.

En total, eso hace 800 mil dólares en consumo directo por cada juego, explicó Blank. Si a eso se agrega el gasto indirecto –pago a distribuidores, empleados, etc-, que usualmente se computa factorando por el doble, las perdidas ascienden a un total de 1.6 miilones de dólares en pérdidas para la economía del centro y los que dependen de ella.

“Definitivamente tendremos menos clientela que en la temporada pasada. Yo creo que vamos a ver una caída de un tercio en las ventas”, dijo Travis Irving, encargado de Riordan’s Tavern, un bar a dos cuadras del Staples, cuyo propietario es el exalcalde de Los Angeles y empresario Richard Riordan.

Riordan también es propietario del restaurante Pantry, que se encuentra contiguo al bar, pero la mayoría de la clientela de este la constituten personas que llegan a desayunarse en él.

El gobierno municipal, por otra parte, dejará de percibir una importante suma en ingresos fiscales por la caída del consumo en esos días.

Se estima que 32 de los 68 juegos restantes programados en el Staples para 2011 no van a celebrarse si no se resuelven el bloqueo de las negociaciones en la NBA.