Piden inversión en transporte

Grupo protesta recorte de 37% mientras alcalde pide más empleos

“Presidente Obama y Congreso, pónganse en nuestros zapatos”, se leía en una manta colocada junto a una pila de zapatillas deportivas desgastadas. Es el mensaje que ayer enviaron activistas a los legisladores en un intento por detener un recorte del 37% a fondos del transporte público.

Al tiempo, una delegación de 50 alcaldes, liderados por el de esta ciudad, Antonio Villaraigosa, se reunió ayer con líderes republicanos y demócratas en el Senado y el Congreso, así como asesores de la Casa Blanca, para pedirles que se enfoquen en generar fuentes de empleo por medio de una inversión en infraestructura.

“El principal déficit es el laboral”, insistió Villaraigosa, quien, en su calidad de presidente de la Conferencia Nacional de Alcaldes, ha viajado constantemente a la capital del país para tratar de impulsar una iniciativa que propone acelerar proyectos de transporte con préstamos a los municipios.

Los Ángeles, dijo en una teleconferencia posterior al encuentro, no puede salir de la recesión sin el apoyo de los gobiernos estatal y federal. “Lo haremos si el Congreso se enfoca en crear trabajos, en reconstruir nuestros caminos, puertos y aeropuertos”, sostuvo Villaraigosa.

En tanto, decenas de pasajeros, estudiantes, ciclistas y activistas se congregaron ayer en la esquina del bulevar Wilshire y la avenida Vermont, para defender las opciones de transporte cada vez más limitadas en esta metrópoli, como en el resto del país. Si un tercio de los recursos destinados a los autobuses, trenes y ciclovías son eliminados, los más pobres pagarán las consecuencias, advirtieron.

“Resultará en la eliminación de millones de horas de servicios de transporte colectivo cada año, aún cuando la cantidad de pasajeros ha aumentado casi 40% desde 1995, que es el triple del crecimiento de la población del país”, manifestó Crystal McMillan, activista del Sindicato de Pasajeros (BRU).

El 90% de las agencias de transporte de Estados Unidos recortaron servicios o elevaron tarifas el año pasado, según el grupo. Aquí se eliminó un millón de horas de servicio en buses, mientras los pasajeros se enfrentaron a un alza de cuotas en dos ocasiones.

“Para que ciudades como Los Ángeles prosperen se necesitará del transporte colectivo, para darle a las personas opciones de trasladarse de sus hogares a sus centros de trabajo, para recibir atención médica, para tener acceso a oportunidades educativas y ofrecerle la opción de no depender del auto”, expresó Ryan Wiggins, organizador de la asociación Transporte para los Estadounidenses.

La idea de Villaraigosa es duplicar el sistema de trenes antes de lo planeado, aunque, según los activistas, restaría importancia a la red de autobuses. No obstante, ambos serían afectados si el Congreso cierra la cartera.

“Me preocupa que se dé más prioridad a los fondos para nuevas carreteras por encima de autobuses y trenes, porque eso significa que estudiantes como yo necesitaremos un auto para ir a la escuela”, dijo Trosdamad Missaelian, alumno de la Universidad del Sur de California (USC).