¡Que no te tome por sorpresa!

Prepárate para una emergencia económica y así evitar la ruina

Si gastas cada centavo de tu salario mensual y solamente haces los pagos mínimos de tus tarjetas de crédito, cualquier imprevisto podría ponerte al borde de la ruina económica. Evita eso y sigue desde ahora los siguientes pasos, que te ayudarán a hacer frente a cualquier situación imprevista:

– Crea un fondo de emergencia – Un fondo de emergencia es una cuenta de ahorro (como, por ejemplo, las de Money Market) destinada a cubrir gastos extraordinarios. Una vez que la abres, no debes retirar fondos de ella para tus gastos diarios, sino solamente en caso de que exista una verdadera emergencia. El dinero que depositas aquí podrá variar con el tiempo, pero inicialmente es aconsejable tener una reserva equivalente al valor de tus gastos durante tres meses.

-Extiende el plazo de tu fondo – Una vez que hayas logrado ahorrar para cubrir tus gastos durante tres meses, debes extender la meta de tu economía para garantizar una reserva de seis meses. Un modo simple de calcular exactamente cuánto estás gastando es restar de tu salario mensual el monto de tus ahorros. La suma restante es la cantidad que estás gastando. Debes multiplicar esta suma por el número de meses que quisieras que te cubra tu fondo de emergencia: si ganas $40,000 al año, necesitarías ahorrar $10,000 para ampararte durante tres meses.

-Crea un presupuesto mensual – El presupuesto es una herramienta indispensable para controlar tus finanzas y determinar en cuáles áreas te estás excediendo y, por lo tanto, alejándote de tu meta de ahorros. El presupuesto también te permite ver claramente dónde puedes hacer recortes para crear tu fondo emergencia. En él debes llevar fielmente la cuenta de todos tus gastos, incluyendo aquellos casi “invisibles”, como viajes frecuentes al cajero automático para retirar fondos que se te olvida anotar, pero que al final del mes, se suman al monto total de tus gastos o deudas.

-Respeta la ley del 10% – Si estableces como meta no gastar más del 90% de tus ingresos, te acostumbrarás a un ahorro constante y no tan pequeño como parece. Ese 10% es un “regalo” que te haces cada mes, y será la base sólida de una independencia financiera que difícilmente se verá afectada por gastos imprevistos.

? No gastes los “imprevistos” – Si tus ingresos anuales crecen -debido a un aumento en tu salario o a los dividendos de buenas inversiones-, no utilices esa buena racha como pretexto para gastar más. Primero, debes asegurarte de que puedes sobrellevar cómodamente los efectos acumulativos de la inflación. Mejor aún, cualquier excedente, siempre bienvenido en tu presupuesto, debe servir para aumentar tus reservas y motivarte a ahorrar más.