Reaccionan por los cargos

Uno de los agentes acusados del crimen está en confinamiento solitario

Uno de los agentes acusados de la muerte de Thomas Kelly, un indigente que fue golpeado y que recibió varias descargas eléctricas de armas no letales en una estación de buses de esta ciudad, se encuentra detenido en confinamiento solitario para evitar que sea atacado por los reos del centro penal.

Ayer, varios residentes y activistas tuvieron reacciones mixtas luego de que la Procuraduría del condado de Orange (OCDA) presentara cargos de asesinato en segundo grado y muerte involuntaria a dos agentes del Departamento de Policía de Fullerton (FPD).

“Creemos que el fiscal ha hecho lo correcto al poner estos cargos tan serios”, expresó Bardes Vakili, abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) del condado de Orange, una entidad que ha vigilado de cerca las investigaciones en torno a este caso que acaparó la atención nacional.

“Los cargos mandan un mensaje, que ni la Policía está por encima de la ley, aunque sabemos que un caso de estos es muy difícil de llevar en los tribunales”, agregó.

El miércoles, los fiscales del OCDA presentaron cargos de asesinato en segundo grado al agente Manuel Ramos, el primer policía activo que ha sido acusado de un crimen en el este condado y quien deberá comparecer el lunes ante la corte, como inicio del proceso.

Ramos se encuentra detenido con una fianza de un millón de dólares en una celda apartada de la cárcel debido a varias amenazas de muerte que ha recibido, dijo Jim Armomino, portavoz del Sheriff del condado de Orange.

El otro acusado, el capitán Jay Cicinelli, al que se le acusa de muerte involuntaria por haber disparado hasta cuatro veces seguidas al pecho de Kelly, con un arma de descargas eléctricas, fue puesto en libertad el mismo miércoles tras pagar una fianza de 25 mil dólares.

“Lo que más me intriga es porqué no acusaron de complicidad a los otros cuatro agentes involucrados”, expresó Jesús De León, un pasajero que se aprestaba a abordar un bus para San Diego y se detuvo justo frente al altar que se ha construido en memoria de Thomas en el centro de transporte de Fullerton. “Este era un ser humano, no era una estatua; una persona real que fue asesinada”, agregó.

La Fiscalía dijo que no presentó cargos a los otros cuatro agentes involucrados por falta de evidencia en su contra.

Ayer, precisamente se realizó –como todos los jueves en la tarde – una nueva vigilia en este memorial, que ha servido para recordar los incidentes ocurridos el pasado 5 de julio.

Ese día varios agentes detuvieron a Thomas por reportes de que un indigente se encontraba intentando abrir carros en el lugar.

Según el recuento de la Fiscalía, Thomas fue detenido y cateado y al no seguir las ordenes de mantener sus manos en las rodillas, Ramos llegó a decirle “¿ves estas manos? Están a punto de joderte [fuck you up]”.

El indigente, que fue descrito como un paciente con problemas mentales por su familia, solo respondió “empieza a pegarme, dude” e intentó escapar. Tras una leve persecución fue detenido y golpeado por casi 10 minutos.

“Lo siento dude”, “no puedo respirar”, “papa ayúdame, papa”, gritó varias veces Thomas sin que esto detuviera la golpiza que fue captada en varias cámaras de vídeo. En el hospital murió cinco días después.

“Qué triste que las personas que están para supuestamente protegerte sean los que te quitan la vida”, reaccionó Susie Cruz, una residente que también se detuvo en el memorial. “Esto solo crea que la gente vea con miedo a los policías”, agregó.

“No importa lo que haya hecho o dicho, no merecía morir así”, expresó por su parte Gracia Laygo, otra residente. “Es horrible, patético y repugnante lo que hicieron”, agregó por su parte Marina Arias.