Sólo hablan de revancha

Cotto y Margarito nutren con odio su pelea del 3 de diciembre

Los une y los obliga la firma de un acuerdo, pero los separan los sentimientos disímiles que traen dentro de su corazón de cara al combate que los pondrá frente a frente en el Madison Square Garden de Nueva York el próximo 3 de diciembre.

Miguel Cotto y Antonio Margarito, en el cierre de la promoción de su pelea, dejaron en Los Ángeles palabras rotundas y explícitas como para saber qué clase de ajuste de cuentas pueden llevar al ring el día de su combate.

Margarito no lo dice, pero es la oportunidad de reivindicar su nombre.

La última vez que bajó de un ring, venía de una paliza ante Manny Pacquiao, y no puede darse el lujo de una segunda derrota en línea que, a sus 33 años, lo pondría cerca del retiro.

Lo de Cotto es distinto. Es peor lo que siente que lo que dice. Pasaron tres años desde su caída ante Margarito en Las Vegas, pero nunca pudo digerir la derrota ni la forma de la derrota. No sabe si fue peor el fondo que la forma. Hay maneras de perder.

“¿Ven esto?”, Cotto muestra en su iPhone una foto de Margarito con un primer plano de las vendas corroídas. Sí, las que usó la noche que le ganó.

“Unas vendas normales no se rompen así, se rompen porque estaban cargadas con yeso. Ese hombre puso en peligro mi salud”, fue con lo que abrió el boricua su diálogo con los medios.

Pegó primero y duro.

Si crees que Margarito es un tramposo, ¿por qué le das una oportunidad?

“Estamos hablando de negocios. Es una pelea que la gente quiere ver porque quedaron dudas de cómo terminó todo aquella vez. Por eso aceptamos pelear con Margarito”, agrega el nativo de Caguas.

No dice que los vínculos de ambos púgiles con Top Rank abrieron un camino expedito para hacer el combate, algo de lo que no se niega a hablar el tijuanense.

“Lo primero es agradecer a Bob Arum por esta oportunidad, lo que diga Cotto a mí me tiene sin cuidado. No estamos para ser amigos sino para pelear en un cuadrilátero”.

¿Ya sabes que Cotto te llamó tramposo?

“Sé de las cosas que habla. Y habla así porque es un mal perdedor. Le quité lo invicto y le gané una pelea en la que él era favorito y no fue capaz de aceptarlo”, señala.

Hace ya mucho que Cotto quitó de su discurso alguna palabra de reconocimiento para su rival. No le gusta cómo perdió y aquella bilis se la guarda para cuando sus caminos se crucen en Nueva York.

Llevas a Margarito a tu “gallinero”, al Garden, ¿sientes que es una ventaja?

“Yo peleé con él en Las Vegas, pero esta vez será con mis condiciones: en el Garden, que es como estar en Puerto Rico”.

Algo que no parece amilanar a Margarito, quien aceptó las condiciones, incluso pelear en 153 libras, y ya no hay vuelta atrás.

“La última vez que peleé con Cotto bajé del ring con un título mundial y eso mismo es lo que voy a hacer:. quitarle el título mundial y ganarle por nocaut”.

Insiste el mexicano en que no le va a dejar la decisión de ese combate a los jueces.

“Allá en Nueva York no nos podemos confiar. Y no le vamos a dejar esa pelea a los jueces”, concluyó el ex campeón mundial de las 154 libras.

El cierre de esta primera fase promocional, automáticamente separa a los grupos, que van directamente a trabajar en sus campamentos durante dos meses.

Cotto tendrá su centro de operaciones en Puerto Rico y Margarito lo hará entre la tierra alta de Toluca y Los Ángeles.

En los entretelones de la reunión de ayer, en un céntrico hotel de esta ciudad, se especuló que el ganador de Cotto-Margarito podría ir en una pelea millonaria contra el ganador de “canelo” Álvarez-Chávez Jr., que por estos días perfeccionan detalles para un pleito que quizá se realizará en Los Ángeles.