Último adiós a Cindi Santana

South Gate da sus condolencias a la familia de la joven asesinada

Mientras Amalia Bazurto se secaba las lágrimas con un pañuelo no dejaba de ver con sus ojos aguados las fotos de Cindi Santana, a quien conocía desde que era pequeña. Aún no podía creer que en el interior del ataúd blanco que ayer estaba en el auditorio del parque de South Gate se encontraba el cuerpo sin vida de “una muchacha buena, muy dedicada en sus estudios”.

“Era una chica muy alegre, siempre muy simpática”, dijo esta madre, quien también tiene hijos en la secundaria South East, donde Santana fue apuñalada por su ex novio el 30 de septiembre.

La familia de la fallecida celebró ayer una ceremonia para recordar la vida de Santana, a la que asistieron cientos de personas. Algunos lo hacían con ramos de flores. Otros, con solapas en la camisa mostrando la imagen de la estudiante. En el mural de fotos que se colocó a la entrada, Santana aparecía en todas con una sonrisa.

“Era bien alegre. Hablaba con todo el mundo aunque no los conocía”, dijo su vecino, Gerardo Topete, quien llegó vistiendo una playera negra que mandó a estampar con la foto de Cindi Santana, de la que salían unas alas de ángel sobre las que se leía “descansa en paz”.

Sobre el ataúd cerrado había un conjunto floral, y sobre el escenario del auditorio pasaban una y otra vez las diapositivas con algunos de los momentos más felices de la vida de la estudiante, mientras sonaba de fondo música religiosa instrumental.

En punto de las seis, un dúo comenzó a cantar dando inicio al servicio religioso donde se recordó que “la muerte no es el final para quienes creen en el amor de Dios”.

El momento más emotivo fue cuando la mamá de Santana, Margarita Meza, subió al escenario del auditorio junto a su otra hija, Janet Santana, y sacó fuerzas de donde no las tenía para darle las gracias a todos los que habían acudido a mostrar su apoyo a la familia.

“Siento que me falta una parte de mí”, dijo Meza llorando y con la voz entrecortada. Anteriormente, ya había perdido a su esposo. “Mi corazón está partido. Muchas gracias por estar aquí dándole el último adiós a mi hija”.

“Estoy segura que allí en el cielo nos darás luz”, dijo por su parte Janet Santana, ante un auditorio acomodado para 700 personas.

“La cantidad de gente que ha venido habla de todos los amigos que tenía Cindi”, dijo María Dávila, alcaldesa de South Gate. “El Distrito Escolar y la ciudad deben trabajar para que haya una mejor comunicación y no se vuelvan a repetir tragedias como esta”.

El Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles aprobó ayer una resolución con la que busca mejorar las relaciones entre los estudiantes al tiempo que establece la figura de un coordinador de prevención.

Quienes llegaron a mostrar ayer sus condolencias a la familia recibieron una estampa con la imagen de la estudiante, en la que detrás podían leerse frases como “sequen sus lágrimas y recuérdenme no como estoy ahora, pero como era antes”, y otra que decía “mientras tenga su amor, yo seguiré viviendo en sus corazones”.