Una fecha que une a vivos con muertos

Celebran Día de Santos Inocentes y de los Muertos

Nadie es eterno en el mundo… Cantaba Adán Chalino Sánchez en uno de sus últimos éxitos y su voz formó parte del nostálgico fondo musical del Altar de Muertos que en honor a los migrantes caídos, edificó la agrupación FOCOICA (Federación Oaxaqueña de clubes y organizaciones indígenas en California).

Gerardo Vázquez, presidente de Focoica, participó junto a otras diez organizaciones comunitarias en un concurso realizado en Plaza México, en Inglewood, con motivo del 1 y 2 de noviembre, cuando tradicionalmente se celebra el Día de los Santos Inocentes y Día de los Muertos.

Los oaxaqueños se inspiraron en los miles de compatriotas, así como migrantes de El Salvador, Honduras y Guatemala, que dejando su lugar de origen, viajaron al norte sin llegar a su destino.

“Un minuto de silencio por las almas que han quedado en el camino por buscar el sueño americano”, reza un letrero al pie de una gran ofrenda.

Pero en los panteones de Los Ángeles, la tradición se hace presente. Son las 3 de la tarde y en el Cementerio de San Fernando Mission, hay una sección para infantes, entre los que se encuentra el angelito Andrés, hasta donde llega su abuelita Angélica Rosales con flores, dulces y juguetitos.

“Es el único angelito en la familia”, dice su tía Lucina Rivera que también está de visita en el cementerio, como lo ha hecho desde el pasado agosto cuando Andrés Jacobo Rosales Salcedo, murió trágicamente.

“Todos nuestros difuntos están en México, la mayoría adultos. Nunca hubiéramos creído que nos tocaría un Día de Todos los Santos… Cuando menos nos queda el consuelo de venir de recordarlo en este día”, dice Lucina.

Mientras tanto, Magdalena Henríquez Galván, a sus 18 años de edad, tiene el mejor motivo para celebrar la memoria de sus seres queridos:

“Con esta ofrenda les estoy diciendo que los quiero y que no los olvido”, asegura Magdalena, originaría de Los Ángeles e hija de padre chileno y su mamá mexicana.

La tradición familiar de los Henríquez Galván ha desbordado las paredes de su hogar y desde hace seis años es una celebración abierta al público en el límite geográfico de Los Angeles y Pasadena.

“Ya estamos listos con chocolate y tamales para recibir a los Jaraneros…”

Madgalena se refiere a un grupo de músicos y cantantes veracruzanos que en procesión llegan a la puerta de su casa a cantar y alegrar a los difuntos en su día.

“La gente del barrio o de la comunidad, ya sabe que pueden traer las fotos de sus muertitos y participar en esta ofrenda”, explica Magdalena que distingue el significado del 31 de Octubre y el de los primeros días de noviembre.

“Halloween es para disfrasarse y el 2 de Noviembre es una tradición verdadera en donde hay corazón para celebrar,” apuntó.

La ofrenda de Magdalena a sus seres queridos y a su admirada Frida Khalo, incluye incienso, calaveras de azucar, papel picado, flores frescas, fruta, pan dulce, veladoras, agua, imágenes de santos, fotos, recuerdos de cada ser querido y un objeto, comida o bebida preferida del difunto.

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