A ‘Carlos’ se le juzga en Francia

PARÍS, Francia (EFE).- El ministro francés del Interior, Claude Guéant, subrayó ayer, en reacción a las declaraciones del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que al terrorista venezolano Ilich Ramírez Sánchez, “Carlos”, juzgado en París desde el lunes, se le está tratando de acuerdo con las leyes francesas.

“Francia trata a ‘Carlos’ según sus leyes”, señaló Guéant en una entrevista a la emisora de radio France Inter, al ser interrogado sobre las declaraciones de Chávez.

Previamente, el ministro francés había señalado: “Estamos acostumbrados a las declaraciones impetuosas del señor Chávez”, sin entrar a comentarlas.

El presidente Chávez aseguró el lunes que el Estado vela por los derechos de todos los venezolanos. “Como Estado tenemos obligaciones con cualquier venezolano que esté en cualquier parte del mundo sometido a cualquier dificultad, a cualquier proceso”, dijo respecto a las quejas de Ramírez Sánchez de no recibir la asistencia consular que esperaba.

Chávez, además, dio instrucciones a su canciller, Nicolás Maduro, para averiguar la situación del caso y prestar el apoyo necesario.

Esta mañana, en la tercera jornada del proceso, dos responsables de la embajada de Venezuela en Francia estaban presentes en la sala del Tribunal de lo Criminal de París, y se sentaron en primera fila de los bancos dedicados al público, a solicitud del mismo acusado.

Al inicio de la vista, el presidente del tribunal, Olivier Leurent, anunció el rechazo de las tres demandas que los abogados de “Carlos” habían formalizado ayer.

Se trataba de que el inculpado pudiera entrevistarse durante el juicio con los periodistas, de la invalidación de los documentos procedentes de los servicios secretos de países del antiguo bloque soviético que se incluyeron en su sumario, y de declarar irregular el tribunal que lo juzga.

Esta tercera jornada se va a centrar esencialmente en el examen de personalidad de Ramírez Sánchez, el único de los cuatro acusados presentes en el Tribunal de lo Criminal de París, ya que el resto están siendo juzgados en rebeldía por cuatro atentados mortales en Francia en 1982 y 1983.