Choferes despedidos luchan por sindicato

Trabajadores dicen que empresa australiana los corrió sin razón

“Por primera vez me ha dado vergüenza senr [estadounidense]”, expresó Alberto Quiteno, chofer del puerto de Los Ángeles, en una llamada telefónica que hizo desde Australia a finales de septiembre. El objetivo de su viaje había sido comparar las condiciones laborales de los camioneros sindicalizados de aquel país y tratar de repetir ese modelo de trabajo en San Pedro.

A su regreso, sin embargo, lo esperaba una carta de despido de la empresa transportista Toll Group, con sede en Australia, argumentando un descenso de cargas. Posteriormente, se enteró que no era el único, que el recorte había alcanzado a un tercio de su fuerza laboral. En total, 26 choferes perdieron su empleo, todos ellos, coincidió, interesados en formar un sindicato que, según éstos, les ayudara a alcanzar mejores prestaciones y les protegiera de supuestos maltratos.

Poco antes de los despidos, que consideraron una “venganza”, los camioneros se pusieron de acuerdo para portar una playera con el logotipo del sindicato Teamsters y la leyenda “la lucha comienza”.

“Con los despidos envían un mensaje a los compañeros que se quedan de que si continúan seguirán nuestro camino”, dijo Quiteno, quien indicó que como prueba de que los recortes fueron injustificados el traslado de contenedores por los choferes que permanecen en la empresa subió considerablemente. “Están trabajando más horas; no fue una razón válida”, insistió.

Aquella triste mañana de noviembre, Eduardo Urrea, un chofer profesional con 25 años de experiencia, también fue llamado a la oficina de Toll Group, donde le notificaron que sus servicios ya no eran necesarios. “Me dijeron: ‘se puso despacio y no lo ocupamos’. Yo les contesté: ‘¿cómo están despidiendo si estamos trabajando 40 ó 45 horas a la semana?”, comentó.

La historia de los camioneros de Toll Group fue expuesta por La Opinión a mediados de septiembre, cuando reclamaron que la compañía no les ofrecía un trato digno, negándoles acceso a sanitarios limpios, agua potable y lugar para comer. Cada vez que se quejaban, denunciaron, eran víctimas de maltrato y castigos no justificados.

Representantes de la empresa Toll Group, que reportó un ingreso de 8,200 millones de dólares el año pasado, 18.4% más que un ciclo anterior, no estuvieron disponibles para un comentario.

Despedir a trabajadores que buscan formar un sindicato es ilegal. El sindicato Teamsters ha presentado una queja por presunta práctica laboral injusta ante la oficina local de la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLBR). Un abogado del organismo dijo a la prensa que el asunto es considerado una “investigación de prioridad” y mencionó que se considera presentar un mandato (injunction) en una corte federal, una medida poco común que aceleraría el proceso de revisión.

Aunque están fuera de la empresa, los choferes no han dado su brazo a torcer y siguen peleando por ser parte de un sindicato y para ser reincorporados a sus puestos de trabajo. Ayer llevaron su lucha al Consulado de Australia en Los Ángeles, pidiendo su intervención en el caso. “Aún despedidos seguimos unidos porque queremos llegar al contrato”, mencionó Urrea.