Llora por mí…Argentina

Severas dudas que Albiceleste llegue al Mundial 2014

BUENOS AIRES, Argentina (NTX).- La prensa argentina destrozó a la selección nacional luego del decepcionante empate 1-1 ante Bolivia y puso en duda la capacidad que tendrá el equipo capitaneado por Lionel Messi para clasificar al Mundial de Brasil 2014.

“Las responsabilidades individuales son indisimulables e intransferibles. Los jugadores argentinos, enfundados en los bastones albicelestes, volvieron a decepcionar”, resumió el diario La Nación.

El matutino agregó que “como en tantas oportunidades en los últimos años. A veces, algún relámpago en la tormenta permitió alumbrar una solución. Pero ahora se complotaron en la mediocridad. Son demasiadas las fallas personales que hay”.

Lamentó que en los últimos años “se atropellan los entrenadores, se suceden los ensayos, pero un rasgo se mantiene inalterable: los futbolistas no replican las producciones cautivantes que los vuelven ases, líderes, figuras o hasta ídolos en sus clubes”.

Vestidos con la camiseta albiceleste, cuestionó La Nación, las grandes estrellas argentinas que brillan en el futbol europeo “extravían el encanto y son terrenales. Los terrenales quedan por debajo de la corrección. Fallan”.

El diario Clarín tituló con un contundente “No funciona” su reporte sobre el partido de las eliminatorias sudamericanas que la víspera protagonizó Argentina ante Bolivia en un Estadio Monumental semivacío ante la falta de esperanzas que hay en la selección.

“A la selección le faltó sorpresa y, como en la Copa América, no pudo quebrar a un débil equipo boliviano. Había un compromiso de reivindicación después del papelón de Venezuela”, conjunto con el que Argentina perdió por 1-0 el mes pasado, añadió.

Clarín advirtió que “había que mostrarle los pergaminos a Bolivia, último en estas eliminatorias, después de dos partidos sin victorias frente a ellos” y que “había que recuperar el afecto de la gente” pero “nada ocurrió”.

La Nación lamentó que “todo terminó con otro empate de local ante Bolivia, con el sino de una nueva frustración. Que ya lastima al viejo orgullo futbolero. Un orgullo olvidado, evidentemente”.

Para Página 12, el partido representó “una catarata de frustración” porque “la gente, que fue con la ilusión de maravillarse con las grandes estrellas del país, terminó decepcionada con el empate”.

Bajo el mando de Alejandro Sabella, Argentina sigue sin encontrar una expresión colectiva que identifique al equipo.

La selección sufre defensivamente. No encuentra a los centrales de otros tiempos, capaces de dar garantías en el juego aéreo o al menos de no complicarse, como ocurrió el viernes, ante un solitario delantero rival, ni tampoco laterales con presencia y clase para llegar a posiciones ofensivas.

En el medio, Javier Mascherano, reconvertido en casi último hombre por Pep Guardiola en el Barcelona, está a una distancia sideral del que supo ser como centrocampista y que llevó a que antes del Mundial de Sudáfrica el entonces seleccionador Diego Maradona dijera que el equipo era “él y diez más”.

Sabella ha recuperado a Fernando Gago, uno de los pocos “europeos” que planta cara en la Albiceleste en los últimos tiempos, Copa América incluida, pero todavía no ha encontrado soluciones por las bandas ni en Ángel Di María ni en José Sosa ni en la persona de Ricardo Álvarez.

Así como la prensa habla de falta de recambio generacional en la defensa, nadie cuestiona el nivel de los delanteros que genera miuy pocas llegadas de gol.