Reforma gana, salva a Vernon

Residentes votan para poner fin a décadas de corrupción

VERNON, California

Fue una votación arrolladora, si puede existir tal cosa en una ciudad donde solo se emitieron 52 votos.

Los resultados envían el mensaje de que los 100 residentes de la ciudad de Vernon, azotada por los escándalos, apoyan abrumadoramente medidas de reforma para poner fin a años de corrupción que fueron la causa del procesamiento de tres altos funcionarios, incluyendo a un concejal que vivía en una mansión en la cercana ciudad de Los Ángeles y un exadministrador que facturaba rutinariamente a la ciudad por excursiones de golf, masajes y un entrenador personal.

La votación se llevó a cabo después de que legisladores estatales -avergonzados por los salarios de seis y siete cifras que se pagaba a los funcionarios que administraban la diminuta ciudad donde casi todos viven por unos pocos dólares en viviendas propiedad de la ciudad- amenazaron con dar el paso sin precedentes de eliminar el gobierno de la ciudad si las cosas no cambiaban.

Ahora planean adoptar una actitud de esperar y ver cómo la ciudad intenta dar sus primeros pasos para salir del lío por sí misma.

“Creo que lo importante a señalar es que dado el patrón de décadas de corrupción que ha existido en esa ciudad, tenemos que tener cuidado cuando todo el mundo dice que han hecho una reforma total”, dijo John Vigna, encargado de prensa del presidente de la Asamblea John Pérez, quien presentó la medida para quitar a Vernon la calidad de ciudad. “Aún es necesario dar varios pasos para reconstruir la confianza”.

El alcalde de 82 años de la ciudad, ubicada en medio de la gran expansión urbana del Sur de California, fue más optimista.

“Estamos muy contentos con el resultado de la votación, fue lo que queríamos, y estoy seguro de que ayudará a la ciudad en el futuro”, dijo la semana pasada durante una breve entrevista en el porche delante de su casa el alcalde Hilario González, quien se negó firmemente a hablar con los medios durante meses.

El 70% de los 74 votantes registrados de la ciudad votaron el martes sobre las medidas de reforma para el laberinto de 5.2 millas cuadradas de depósitos, fábricas y espuelas de ferrocarril donde 55,000 personas van a trabajar cada día haciendo de todo, desde matar y procesar cerdos hasta hacer pantalones de jean de diseñadores.

Al final, 43 personas votaron para limitar los miembros del Concejo de la ciudad a dos términos de cinco años, después de que algunos ocuparon los cargos durante hasta cinco décadas. Otras medidas, incluyendo hacer que sea más fácil despedir al administrador de la ciudad, se aprobaron por unanimidad.

En la ciudad, todo el mundo, desde operarios de carga en los muelles a residentes y funcionarios electos, saludó la votación como la señal de un nuevo día para una ciudad que estuvo a unos pocos votos de ser eliminada el verano pasado.

Las cosas comenzaron a cambiar hace dos años, cuando altos funcionarios fueron detenidos para investigación por malversación de fondos públicos, fraude electoral y conflicto de intereses.

Al mismo tiempo apareció información en los medios de comunicación señalando que un puñado de personas básicamente había administrado a Vernon durante décadas, ocupando cargos en el Concejo de la ciudad durante décadas, enfrentándose en raras oportunidades a rivales para la reelección y pagando enormes salarios a los principales administradores. Un exadministrador de la ciudad recibió 1.6 millones de dólares en 2008.

Los miembros del Concejo, mientras tanto, vivían en casas y apartamentos que eran propiedad de la ciudad y que alquilaban por 120 a 360 dólares al mes, mientras que la media de las rentas en las ciudades vecinas era de cientos de dólares más.

Miembros de la Legislatura dijeron a Vernon que debía poner las cosas en orden o sería eliminada del mapa a través de una medida de desincorporación que parecía estar destinada a ser aprobada hasta que un partidario clave, el senador estatal Kevin De León, propuso dar a Vernon una última oportunidad.

De León dijo en su momento que temió que al cerrar el Municipio y entregar las operaciones al Condado de Los Ángeles pronto verían a algunas de las 1,800 empresas de Vernon abandonar el lugar, llevándose con ellas su parte de los 334 millones de dólares de impuestos anuales.

Algunas empresas de hecho amenazaron con irse, reconociendo que aunque Vernon ha tenido sus problemas de corrupción, ha mantenido los impuestos bajos, proporcionó excelente protección de la policía y los bomberos y mantuvo las tarifas de electricidad bajas con su propia planta de energía.

“Muchas ciudades y estados están intentando atraer empresas estos días. Si no tienen una ventaja para estar aquí, se irán”, dijo Ari Manor, que administra el restaurante La Villa Basque en el centro de la ciudad.

El restaurante, con 51 años antigüedad y una decoración clásica de la década de 1960 que le da el aspecto de una película de Frank Sinatra, es un punto de encuentro popular para las personas influyentes de la ciudad.

Es propiedad de Leonis Malburg, nieto de uno de los fundadores de Vernon y miembro del Concejo de la ciudad durante más de 50 años hasta que renunció en 2009, poco antes de ser condenado por fraude electoral.

Mientras ocupaba el cargo en el concejo, dijeron los fiscales, Malburg vivía en una mansión en una rica sección de Los Ángeles, no en el modesto condominio al lado de su restaurante que declaraba como su dirección oficial.

A comienzos de este año, Bruce Malkenhorst, ex administrador de la ciudad de Vernon, se declaró culpable de malversación de fondos públicos. Los fiscales dijeron que entre 2000 y 2005 Malkenhorst facturó a la ciudad miles de dólares por excursiones de golf, masajes, un entrenador personal y un sistema de seguridad para el hogar.

Donal O’Callaghan, otro ex administrador de la ciudad, fue declarado culpable el mes pasado de conflicto de intereses en un caso que involucraba tramitar un empleo para su esposa en una empresa de Vernon.

Otras investigaciones de corrupción siguen en marcha, dijo Dave Demerjian, jefe de la Oficina de Integridad Pública del fiscal de distrito del Condado Los Ángeles. Demerjian se negó a dar más información.

El Municipio ha iniciado una serie de reformas desde que estalló el escándalo de corrupción. Redujo los salarios de los miembros de 56,000 a 25,000 dólares al año, recortó drásticamente los salarios de los altos funcionarios y creó una comisión para investigar la construcción de más viviendas.

También propuso la venta de viviendas propiedad de la ciudad, que recientemente las autoridades reconocieron que se mantuvieron con una enorme pérdida durante años. Las residencias, diseminadas por la ciudad, se alquilan principalmente a funcionarios de la ciudad y a sus amigos y familiares.

El alcalde Gonzáles anunció recientemente planes para retirarse después de 37 años en el Concejo de la ciudad. Otro cargo también se cubrirá mediante una elección el próximo año.

Entre quienes consideran presentarse como candidato está Mike Ybarra, un ingeniero jubilado y residente permanente.

Ybarra, cuya familia ha vivido en Vernon desde la década de 1890 y que posee una de las últimas casas privadas, dijo que estaba encantado de ver aprobadas las reformas y deseoso de implementar más cambios en una ciudad que ama.

“La ciudad está cambiando y me gustaría ser parte del cambio”, dijo. “Y esperemos que esta vez haya más de dos personas como candidatas para los dos cargos”.