Comunidades hacen frente a construcción ferroviaria

Grupos de varias comunidades alegan que dañará más el ambiente

Hace casi tres años, Elena Rodríguez y María Reyes, residentes de Long Beach y miembros de la organización comunitaria Generación Verde, comenzaron a atar cabos entre las enfermedades que presentaban los niños de su comunidad y el movimiento industrial del área donde viven.

“En la escuela de nuestros hijos era muy común que no tomaran recreo afuera o que no practicaran deportes, ya que las autoridades de la escuela sabían de la mala calidad del aire”, recuerda Rodríguez mientras señalaba la escuela Hudson con 1,200 estudiantes, ubicada justo al lado del parque del mismo nombre y de la secundaria Cabrillo, a la cual asisten 4,000 estudiantes.

En esta área niños y adultos practican actividades físicas bajo la densa nube de contaminación en el aire y el intolerable ruido de los camiones pasando a solo unos metros.

Una situación que podría agravarse si se concreta la construcción la una nueva estación ferroviaria Southern California International Gateway (SCIG) de la compañía BNSF Railway, en conjunto con el El Puerto de Los Ángeles, con el que se prevé aumentaría el tránsito de camiones diesel por el área hasta en 2 millones de viajes más anualmente. “No nos oponemos a la creación de trabajos con este proyecto. Lo que creemos es que debe hacerse con consciencia ambiental. Exigimos que sea un proyecto ecológico que se use transporte cero emisiones”, enfatizó Reyes mientras comentaba de los varios incidentes de niños y jóvenes que se han desmayado mientras hacen ejercicio en sus escuelas o en el parque por la evidente mala calidad del aire. El mismo se respira con un desagradable olor a gas y diesel cuando se camina entre la carretera Pacific Coast y la calle Willow, zona que de un lado se encuentra el área de operaciones del Puerto de Los Ángeles y del otro lado, tan solo cruzando la carretera 103, se encuentran por lo menos dos centros de cuidado infantil, una primaria, dos secundarias y dos parques.

Marisol Hernández y su esposo, se unieron a Generación Verde para abogar por la salud de los casi 100 niños que forman parte de su equipo de fútbol Lobos FC, del que forman parte niños de edades entre 4 y 14 años.”Casi por cada familia hay un niño que tiene asma. Y es que entrenamos en este parque y es mucho lo que les afecta la contaminación de tanto camión que pasa por aquí. Ahora imagínese cuando construyan la nueva instalación”, compartió Hernández. “Todo el tiempo los niños tienen problemas con las vías respiratorias”, añadió.

De acuerdo con Reyes, cada hora pasan por esa área unos 500 camiones. Lo que con la nueva estación ferroviaria aumentaría a 2,700. Por otro lado, Lena Kent, directora de asuntos públicos de BNSF Railway, aseguró en un comunicado que esta nueva estación ferroviaria eliminaría de la carretera 710, unos 1.5 millones de viajes de camiones anualmente.

No solo los residentes de Long Beach sino también la comunidad de Wilmington y Carson han visto mermada su salud. “Hay tantas personas aquí enfermas de cáncer, sinusitis, enfermedad pulmonar crónica o cualquier otra enfermedad. Es responsabilidad del puerto mitigar ese daño”, declaró Jesse Márquez, director ejecutivo de Coalition for a Safe Envronment.

La próxima audiencia pública para oponerse a la construcción de dicho proyecto será el 6 de diciembre. fecha para la que se espera que el concejo municipal de Long Beach ordene una resolución en apoyo a los residentes.