Conductores latinos en la mira de LAPD
Liga Nacional de Abogados señala que persiste la práctica de la discriminación
Los policías de Los Ángeles se basan en prejuicios raciales, como manejar un coche de modelo antiguo, transportar equipo de jardinería, portar símbolos religiosos o ser de tez morena, para efectuar paradas de rutina que, en muchos casos, resultan en la confiscación “sin causa posible” de los vehículos de conductores sin licencia, revela un reporte de la Liga Nacional de Abogados (NLG).
Además, el análisis expone que dicha corporación no está cumpliendo con su propio cambio de protocolo que impide incautar en retenes de sobriedad los autos de los conductores que no portan una licencia emitida por el estado de California, y les niega irregularmente que tengan representación legal.
“Hay una fuerte evidencia de que los agentes de LAPD [Departamento de Policía de Los Ángeles] tienen la práctica de detener a conductores latinos con base en el color de su piel y en su perfil estereotipado del conductor inmigrante”, concluye el grupo legal, que cita nueve casos para probar este argumento.
Una de estas historias es la de un indocumentado que hace tres meses abandonó el estado de Alabama por sus estrictas leyes migratorias y que fue detenido supuestamente porque su coche tenía los cristales muy oscuros. Otra es la de un hombre que fue orillado por una patrulla solo para realizar una “revisión”.
En la mayoría de los casos expuestos por la Liga Nacional de Abogados, el motivo de la detención redactado en las multas ha sido solamente no portar una licencia válida.
“La Policía está parando a la gente con pretextos; la ley establece que no se puede detener a una persona sin una causa posible”, explica la abogada Cynthia Anderson-Barker, autora del reporte.
“Están buscando vehículos viejos, Nissan y Toyota, que lleven equipo de jardinería o herramienta y que sus conductores sean latinos”, continuó Anderson-Barker, quien indicó que para erradicar estas prácticas es necesario que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y la Procuraduría General de California investiguen a fondo los procedimientos de LAPD.
Hasta el cierre de esta edición la Policía de Los Ángeles no respondió a las acusaciones expuestas en el reporte que la NLG realizó en colaboración con la Coalición de Inmigración del Sur de California; ambos grupos han ofrecido clínicas legales gratuitas a presuntas víctimas de abusos en decomisos de coches. La próxima se realizará el lunes 21 de noviembre, a partir de las 5:00 p.m., en el Centro Laboral de UCLA, ubicado en 675 Park View Street (frente al parque MacArthur).
Solo en 2010, los agentes de LAPD decomisaron casi 74,000 automóviles, lo cual generó 20.5 millones de dólares a las arcas del municipio, casi el doble de lo obtenido hace seis años. El último incremento aprobado por el Concejo de la ciudad ha elevado a unos 1,500 dólares la tarifa de liberación de autos.
“Muchas personas han dicho que los policías les pedían licencia de conducir, pero nunca les informaron por qué los estaban deteniendo”, comentó Martín Terrones, fundador de la Coalición de Inmigración del Sur de California. “Pagar 1,600 ó 2,000 dólares por una persona que gana el salario mínimo [ocho dólares por hora] es casi una cuarta parte de su sueldo anual, considerando lo que les queda después de pagar renta, comida y otros gastos”, señaló.
Desde marzo pasado, LAPD modificó su política de incautación de coches en retenes de sobriedad, luego de reconocer que esto afectaba principalmente a los indocumentados. La Opinión publicó hace unos meses que la cantidad decomisos a las personas sin licencia bajó un 80% en los meses posteriores al cambio de protocolo, aunque el reporte de la NLG denuncia que esta práctica no se ha detenido por completo.
“Tenemos tres ejemplos donde no se les permitió llamar a una persona con licencia para que recogiera el vehículo. Están violando su nueva norma para los retenes”, subrayó Anderson-Barker.
Terrones cree que la reiterada detención de conductores indocumentados obedece a que los agentes de LAPD están cumpliendo con una cuota. “En las clínicas legales que hemos realizado hay personas que nos han dicho que el mismo policía las ha detenido en cuatro o cinco ocasiones y que las últimas veces los pararon y confiscaron sus coches solo porque los volvieron a ver manejando”, comentó.
Para la Liga Nacional de Abogados, la Policía angelina también ha fallado en ofrecer una línea telefónica que ofrezca información a las personas cuyos coches han sido incautados. En la mayoría de los casos, indica, la única respuesta en las estaciones policiacas fue: “Regrese en 30 días”.