‘Canelo’ listo para Cintrón

Campeón tapatío cierra campamento para su pelea del sábado

MÉXICO, D.F.- Saúl “Canelo” Álvarez cerró sus entrenamientos ayer, en la Ciudad de México, de cara a su enfrentamiento ante el que reconoce como su rival más fuerte, el boricua Kermit Cintrón, este sábado en la Plaza de Toros México, en la que será su oportunidad de cerrar un gran año para luego intentar conquistar el cetro superwelter del Consejo Mundial de Boxeo que estará en juego.

“Bien, hemos entrenado muy bien para este duelo, ya estamos en la parte de marcar el peso y buscar la velocidad. Cintrón es un peleador que aguanta y pega duro, puede complicar la pelea, pero no hay que desesperarse, iré trabajando, sé de la calidad de Kermit, pero estoy listo para eso y más”, señaló el tapatío en su último entrenamiento en el gimnasio Pancho Rosales de la Ciudad de México ante decenas de fanáticos.

El “Canelo” estableció que pelear en la Plaza de Toros México es una alta responsabilidad, pero que espera que la afición le responda como han hecho en todos los lugares en que ha peleado.

“Han peleado puros grandes ahí: Julio César Chávez y Raúl ‘Ratón’ Macías, sé que es una alta exigencia, sólo puedo asegurarles que los aficionados quedarán contentos con la pelea”, estableció el joven monarca mexicano.

El tapatío no abundó sobre las acusaciones que tuvo en su contra Ulises “Archi” Solís y aseguró que, si no estuviera tan tranquilo, no se hubiera mantenido tanto tiempo en su tierra natal.

“Yo estoy tranquilo, que mis abogados se encarguen de eso”, señaló el ídolo jalisciense, quien además no descartó pelear ante Julio César Chávez Jr., sólo espera que los promotores se arreglen.

Por su parte, el mánager del “Canelo”, Edison Reynoso, dijo que ha sido difícil tomar el reto de pelear en la Plaza México, pero que esperan una buena entrada de cuando menos 20 mil personas en el coso de Insurgentes, que abrirá sus puertas al boxeo desde que lo hicieran en septiembre del año pasado, Érik “Terrible” Morales.

Mientras “Canelo” Álvarez entrenaba bajo la tutela de sus entrenadores y mánagers, Edison Reynoso y José Reynoso, y la mirada de decenas de fanáticos en el gimnasio Pancho Rosales, los amantes de lo ajeno les dieron gane con el par de guantes que había usado el peleador tapatío momentos antes en su cierre de prácticas, provocando la molestia en el equipo.