Gingrich y la inmigración

Aboga por 'política más humana y acorde con valores familiares'

Cuando el precandidato republicano Newt Gingrich decidió cuestionar la postura de su partido en inmigración en el debate del pasado martes, también enmarcó las dificultades que tendrá con ese tema el que llegue a ser candidato a la Presidencia de su partido en la elección general.

Gingrich abogó por una “política más humana y acorde con los valores familiares” del Partido Republicano y contra la deportación de familias con largo tiempo en el país y la separación de familias. Propuso algún tipo de “legalidad” para trabajadores, aunque no ciudadanía.

De inmediato, fue atacado por sus compañeros de partido por apoyar lo que según ellos sería una “amnistía” y eso ayudó a marcar una diferencia entre Gingrich y el resto, que será relevante aunque él no gane la candidatura.

“Lo que Newt dijo es lo que la clase dirigente republicana sabe que hay que hacer, buscar opciones para legalizar a los trabajadores que se necesitan”, dijo David Johnson, un asesor republicano que dirigió la campaña presidencial de Bob Dole en 1996. “El problema es que la base del partido no quiere saber nada con ese tema y seguramente sufrirá por ello”.

La campaña del presidente Obama y el Partido Demócrata aprovecharon, no para hablar directamente sobre lo propuesto por Gingrich, sino para atacar al presunto favorito Mitt Romney por el contraste que su postura marcó con la de Gingrich.

“Sabíamos que Romney estaba en contra de la Ley DREAM y de un camino a la legalización, pero esta noche alcanzó tal extremo conservador que hasta sus previas posiciones se considerarían moderadas. El Presidente siempre ha apoyado la Ley DREAM y su posición con una reforma migratoria integral es constante. En cambio, Romney sigue demostrando que dirá lo que sea con tal de ser elegido”, afirmó Gabriela Domenzain, portavoz de Obama for America.

Romney, como Bachmann y luego Perry, criticaron la postura de Gingrich y la calificaron de “amnistía” y de crear “imanes” para la inmigración indocumentada.

Raph Sonenshein, profesor de ciencias políticas en Cal State Fullerton, dijo que quizá Gingrich pierda terreno por lo que dijo, ya que la base del partido tiene la sartén por el mango en este momento, pero “el problema vendrá después, en la elección general, porque todo lo que han dicho los precandidatos, desde la cerca electrificada hasta lo que dijo Romney esa noche estará en video y será repetido una y otra vez a los moderados y a los latinos”.

Peter Morici, columnista y economista de la Universidad de Maryland, dijo que lo que dijo Gingrich “sólo tendrá un efecto si gana algunas primarias, aunque él es uno de los pocos candidatos que tiene el peso político para tratar este tema con cierta credibilidad que los otros no tienen”.

Gingrich tiene posturas que son controversiales entre los latinos también, como hacer del inglés el idioma oficial y en 1996, cuando era presidente de la Cámara de Representantes, bajo el gobierno de Clinton, impulsó y votó en favor de IRAIRA la ley de inmigración más restrictiva de los últimos 25 años.

Asímismo, también votó en 1986 por la Ley Simpson-Mazzoli o Ley de Amnistía, aunque después dijo que “fue un fracaso”.